La empresa luxemburguesa Millicom (matriz de Tigo) ha finalizado exitosamente el proceso de adquisición del 67,5% de las acciones de Colombia Telecomunicaciones S.A. E.S.P. (Coltel), la firma que opera en el país bajo el nombre comercial de Movistar. La transacción, valorada en USD 214,4 millones, se cerrará oficialmente el día de mañana, consolidando a la compañía como el segundo operador más influyente de la nación y acortando la brecha con el actual líder del sector, Claro.
Este movimiento financiero se concretó mediante una Oferta Pública de Adquisición (OPA) que se mantuvo vigente entre el 22 de enero y el 4 de febrero de 2026. Según los reportes emitidos por la Bolsa de Valores de Colombia, el volumen de acciones demandadas coincidió exactamente con el 67,5% de los títulos en circulación, cumpliendo con los objetivos estratégicos de la oferta.
Unificación del control de Tigo y Movistar
La compra de Coltel es solo una pieza del rompecabezas de Millicom para el mercado colombiano. Apenas unos días antes, el 27 de enero, la firma ya había desembolsado aproximadamente USD 571 millones para hacerse con el 100% de UNE EPM Telecomunicaciones, adquiriendo la mitad que anteriormente pertenecía a Empresas Públicas de Medellín (EPM). Con esta doble maniobra, Millicom asume el control total de las marcas Tigo y Movistar.
De acuerdo con las estadísticas de la Comisión de Regulación de Comunicaciones con corte a septiembre de 2025, la unión de estas dos fuerzas representa un cambio estructural en el mercado. Mientras Tigo contaba con 15,1 millones de líneas móviles, Movistar aportaba 21 millones. Juntas, suman una base de usuarios de 41 millones de líneas, una cifra que compite de forma directa con los 42 millones que ostenta Claro en la actualidad.

La integración de ambas infraestructuras ya cuenta con el aval de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), otorgado en noviembre de 2025. No obstante, la autoridad impuso condiciones estrictas para garantizar la libre competencia y asegurar que la concentración no perjudique a los ciudadanos en términos de tarifas, calidad del servicio o cobertura.
Con este nuevo escenario, el ecosistema de las telecomunicaciones en Colombia queda prácticamente en manos de dos gigantes que dominan entre el 87% y el 90% de la telefonía móvil. Claro mantiene un 44% de participación, seguido de cerca por el bloque Tigo-Movistar con el 43%. El porcentaje restante se divide entre operadores de menor escala como WOM (6,7%), Virgin Mobile (3,4%), Móvil Éxito (2,4%) y ETB (0,2%).
El adiós de Telefónica tras dos décadas

La venta de su participación en Coltel pone fin a la trayectoria de Telefónica en Colombia, que inició en 2005. Durante su estancia, la firma de origen español lideró la expansión de la fibra óptica y el despliegue de tecnologías 4G y 5G. Esta salida responde a una estrategia global para reducir su exposición en el mercado latinoamericano.
En el último bienio, la operadora ha vendido sus activos en Argentina (al grupo Clarín por 1.190 millones de euros), Uruguay (a Millicom por 389 millones de euros), Ecuador (a Millicom por 329 millones de euros) y Perú (a Integra Tec International). Tras estas operaciones, Brasil queda como el único mercado estratégico de Telefónica en la región.
A través de un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en España, se detalló que este acuerdo permitirá a Telefónica disminuir su deuda financiera neta en cerca de 1.550 millones de euros, sumando los beneficios directos de la venta accionaria.
Segunda etapa: El papel del Gobierno

Aunque Millicom ya ostenta la mayoría accionaria, la operación contempla una fase posterior. El Estado colombiano aún mantiene el 32,5% de las acciones de Coltel. El Ministerio de Hacienda ya ha tasado dicho porcentaje en 772 pesos colombianos por acción, lo que implicaría un recaudo para el fisco de al menos 855.000 millones de pesos (unos USD 200 millones).
Esta segunda etapa de privatización se estima para abril de 2026. De concretarse, Millicom alcanzaría casi el 100% de la propiedad, eliminando cualquier rastro de participación pública en la antigua estructura de Movistar.
Visión estratégica y desafíos del sector
Marcelo Benítez, director ejecutivo de Millicom, enfatizó que esta maniobra financiera tiene como meta consolidar un operador más robusto ante los desafíos actuales. Según sus palabras:
“la adquisición busca crear un operador con mayor escala, resiliencia y capacidad de inversión”
El directivo resaltó el compromiso de la empresa para acelerar el despliegue de redes 5G y mejorar la conectividad en áreas rurales del país. Este paso ocurre en un contexto de baja rentabilidad para el sector. Rodrigo de Gusmao, CEO de Claro Colombia, señaló previamente que el mercado sufrió una deflación del 2% en 2024, lo que ha golpeado la liquidez de los prestadores de servicios.
Actualmente, Millicom tiene presencia en 11 países de América Latina bajo las marcas Tigo y Tigo Business. Con una fuerza laboral de 14.000 empleados, brinda servicios a más de 46 millones de clientes móviles y cuenta con una infraestructura de fibra que llega a 14 millones de hogares en toda la región.
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