La gigante danesa Pandora, reconocida como la firma de joyería con mayor volumen de ventas a nivel global, ha decidido tomar medidas drásticas para protegerse de la inestabilidad en el mercado de la plata. Ante el incremento desmedido en los costos de su materia prima principal, la compañía planea transformar su proceso de fabricación integrando el platino en sus famosas pulseras y accesorios.
Anualmente, la empresa adquiere más de 300 toneladas de plata. No obstante, el valor de este metal ha experimentado una volatilidad extrema, alcanzando picos históricos en meses recientes. Actualmente, la onza de plata se cotiza en 80 dólares, lo que representa más del doble de su valor en comparación con el año pasado. Aunque el oro también ha mostrado una tendencia al alza debido a que los inversionistas buscan refugio en contextos de tensión geopolítica, el incremento de la plata ha sido significativamente más abrupto.
Estrategia para mantener el lujo asequible
El modelo de negocio de Pandora se fundamenta en ofrecer lo que denominan «lujo asequible». Para no comprometer esta propuesta de valor, la empresa anunció el lanzamiento de una nueva línea de artículos con baño de platino. El objetivo oficial es
«reducir su dependencia de la plata de ley sin dejar de ofrecer a los consumidores joyas deseables de alta calidad a precios asequibles»
.
La hoja de ruta de la compañía establece que, en el plazo de un año, al menos la mitad de su catálogo de plata sea reemplazado por piezas fabricadas con una aleación metálica recubierta de platino. Esta transición busca mitigar de forma considerable el impacto financiero derivado del alza en los insumos básicos de producción.
A pesar de que el platino es un metal precioso de alto valor, su precio se ha mantenido mucho más estable que el de la plata durante el presente ciclo. Mientras que la plata ha registrado subidas de doble dígito, el platino apenas se ha incrementado un 3 por ciento en lo que va del año, situándose cerca de los 2.100 dólares la onza.
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Berta de Pablos-Barbier, directora ejecutiva de la marca con sede en Copenhague, explicó en una entrevista los motivos detrás de este cambio estratégico. Según la directiva,
«Es muy arriesgado para cualquier empresa depender –tanto– del precio de una materia prima»
. De Pablos-Barbier enfatizó que la excesiva fluctuación de la plata ha tenido un peso desproporcionado en los márgenes de beneficio de la corporación.
Desafíos financieros y arancelarios
La gestión de De Pablos-Barbier, quien asumió el liderazgo de la empresa a inicios de este año, se enfrenta a un entorno complejo. Además del costo de los metales, la empresa reportó ventas estancadas debido a un consumo debilitado, particularmente en Estados Unidos. Durante el último ejercicio, Pandora generó ingresos por 5.100 millones de dólares, lo que supone un modesto crecimiento del 2 por ciento, mientras que las ganancias permanecieron sin variaciones.
- Ingresos anuales: 5.100 millones de dólares.
- Aranceles en EE. UU.: Aproximadamente 20% sobre productos de Tailandia y Vietnam.
- Expectativa de crecimiento: Cercana al cero por ciento para el año actual.
Otro factor crítico son las políticas comerciales de Donald Trump. Puesto que Pandora concentra su manufactura en Tailandia y planea expandirse a Vietnam, la imposición de aranceles del 20 por ciento ha golpeado duramente su valoración de mercado. Tras el anuncio de estos impuestos, las acciones de la compañía perdieron más de la mitad de su valor, alejándose de los máximos históricos alcanzados a inicios de 2025 gracias al éxito de sus diamantes de laboratorio.
Para proteger sus finanzas hasta 2026, la empresa ha realizado coberturas de precio sobre la plata, asegurando costos más bajos que los actuales. Sin embargo, una vez que estos contratos venzan, la firma quedará expuesta si los precios no retroceden. Por ello, la migración al platino sobre aleaciones propias es fundamental.
Finalmente, la directora ejecutiva defendió la calidad del nuevo material, asegurando que
«De hecho, los consumidores obtendrán un producto superior con un metal precioso de alta calidad que es mejor para su uso diario y a precios accesibles»
. De Pablos-Barbier destacó que este tipo de acabado no se empaña ni sufre corrosión, garantizando durabilidad incluso en condiciones de uso intenso.
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