En una reveladora entrevista en el programa Call Her Daddy, la reconocida artista Dove Cameron ofreció un testimonio profundo sobre el empoderamiento de la mujer, la importancia de la estabilidad emocional y el arduo camino para reconstruir quién es ella tras su paso por el gigante del entretenimiento, Disney Channel. En conversación con la presentadora Alex Cooper, la intérprete detalló cómo su entorno familiar y su trayectoria profesional moldearon su percepción sobre el valor personal y su propia autoestima.
“Siempre me he sentido mayor de lo que era… esperaba llegar a los 30 porque quería ser escuchada, que me tomaran en serio”
, admitió la estrella. Según explicó Cameron, las exigencias sociales y las ideas preconcebidas sobre el envejecimiento y la utilidad de las mujeres la obligaron a entrar en una etapa de análisis profundo. La cantante señaló que existe una manipulación cultural respecto a la juventud: “Nos han lavado el cerebro para pensar en épocas ‘ideales’ de la vida, pero cuando hablo con mujeres mayores, todas dicen que la mejor etapa está por llegar”.
Durante la intervención, también mencionó que figuras de la talla de Michelle Obama funcionan como referentes de una visión distinta al tradicional culto por la juventud. Para ella, la excesiva valoración de los años veinte puede convertirse en una herramienta que mantiene a la población femenina en posiciones de vulnerabilidad o falta de poder.
Sanación de la autoimagen y superación de traumas
La plática profundizó en los retos vinculados a la imagen corporal y la presión estética que impera en la industria de Hollywood. Dove Cameron confesó que, durante mucho tiempo, vivió bajo un régimen estricto:
“Tenía un conjunto de reglas y restricciones muy intenso sobre lo que se me permitía ser. Me daba miedo no tener 18 años, especialmente por mi posición en Disney Channel. De niña, dejé que mi cuerpo fuera lo que otros querían. Era una forma de control para sentirme segura”
.

La actriz subrayó que para dejar atrás el autosabotaje fue indispensable acudir a terapia profesional, practicar la autoaceptación y realizar un esfuerzo consciente por desaprender estigmas relacionados con el físico femenino y el avance cronológico de la vida.
El encuentro también rememoró sucesos dolorosos de su infancia, entre ellos el fallecimiento de una amiga cercana y la crisis doméstica generada por el divorcio de sus padres y la salud de su progenitor.
“La muerte de mi amiga fue devastadora. Mis padres hicieron lo posible por llevarme a terapia, pero la salud mental no era un tema de conversación en esa época. Esa pérdida fisuró mi forma de procesar el mundo”
, relató conmovida.
Cameron detalló que su padre enfrentaba cuadros de depresión y trastorno bipolar. Esta situación familiar provocaba una convivencia que oscilaba entre la calidez y momentos de extrema dificultad. Con la madurez de la edad adulta, la artista pudo comprender que los alejamientos de su padre y sus crisis eran un reflejo de su propia fragilidad emocional.
Ese vínculo paterno, lleno de claroscuros y afecto, fue una pieza clave en la construcción de su identidad actual. “Mucho de lo que soy y en lo que me he convertido ahora, miro hacia atrás y me doy cuenta de que era mi padre. Hay una pena profunda por no haberlo conocido del todo”, expresó. La muerte de su padre por suicidio marcó un antes y un después en su cosmovisión:
“Fui la constante. Siempre estaba esperando que volviera a conectar, pero aprendí a dejar atrás la idea de que mi estabilidad era una responsabilidad para con los demás”
.

De acuerdo con su relato, este trasfondo familiar afectó su historial sentimental, llevándola a repetir ciclos de vínculos traumáticos y falta de límites personales.
“Durante mucho tiempo, pensé que si mi padre me amaba y, aun así, había episodios dolorosos, podía aceptar lo mismo en parejas románticas”
, reconoció. Su proceso de recuperación incluyó tiempo de introspección y ayuda especializada para romper el ciclo de reconciliación tras el abuso o el daño, logrando finalmente entender que merece vínculos afectivos saludables.
La etapa en Disney Channel y el origen de su nombre
Al recordar sus inicios en Disney Channel, la actriz fue enfática sobre la carga emocional que cargaba en aquel entonces.
“Entré a Disney siendo adolescente y con mucho más trauma del que la gente imaginaba. Yo ya era adulta en muchos aspectos, aunque interpretara papeles juveniles”
, explicó. Aunque debía ajustarse a la imagen de perfección que la empresa esperaba de ella, manifestó su gratitud por las puertas que se abrieron en esa fase de su carrera.

Un detalle significativo en su vida fue el cambio de su nombre legal de Chloe a Dove, una decisión directamente conectada con la memoria de su padre. “Mi papá solía llamarme Paloma de niña. Lo hice en su honor y para sentir que, dondequiera que fuera, todos me llamaban como él hacía”, reveló, explicando cómo este cambio le permitió integrar su historia personal con su carrera artística.
Estabilidad sentimental y futuro junto a Damiano David
En el ámbito personal, Cameron se refirió a su relación con Damiano David, vocalista del grupo Måneskin. Destacó que en este noviazgo la comunicación y la madurez han sido pilares fundamentales.
“Lo supe muy pronto con él. Empecé a compartir mi historia por completo, incluso las partes difíciles. Él simplemente lo tomó y me acompañó con total comprensión”
.

La protagonista de Descendants enfatizó el valor del apoyo que recibe de su pareja ante sus procesos internos: “Nunca le he visto decir ‘esto es demasiado’. Sabe que no puede sanarme ni resolver mis heridas, pero me acompaña sin intentar salvarme”.
Para concluir el episodio, la artista recordó de manera emotiva el momento en que Damiano David le propuso matrimonio en la intimidad de su casa. Sin la necesidad de grandes lujos ni eventos producidos, Dove Cameron guarda ese recuerdo como una muestra de que la felicidad y las decisiones trascendentales se encuentran en la sencillez de lo cotidiano, sin artificios.
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