No data was found

EE.UU. y México impulsan alianza estratégica por minerales críticos

El establecimiento de un Plan de Acción conjunto, el cual estipula medidas específicas que se ejecutarán en los próximos 60 días, señala el comienzo de una etapa inédita en la cooperación bilateral entre Estados Unidos y México. Esta iniciativa busca regular el intercambio de minerales críticos y es el fruto de recientes diálogos diplomáticos orientados a reducir las vulnerabilidades en la cadena de suministro, especialmente ante la hegemonía de China en las labores de extracción y procesamiento de estos insumos esenciales.

Las autoridades de ambos países han formalizado compromisos que se ajustan a sus marcos legales internos, asegurando que cualquier medida implementada respete la soberanía nacional. La intención es que este proceso de coordinación se desarrolle en un entorno de transparencia y asistencia mutua. Además de definir cuáles serán los recursos considerados estratégicos, la agenda contempla el diseño de una estructura de precios mínimos que se aplicarán en la frontera.

Mecanismos de control comercial

Este sistema de precios tiene como finalidad crear una base comercial robusta que proteja a la región de las variaciones drásticas o maniobras operativas en mercados fuera del bloque. Se analiza la posibilidad de que estos estándares de valoración económica se integren en un futuro acuerdo plurilateral vinculante, el cual establecería normas determinantes para el flujo internacional de este tipo de materias primas estratégicas.

La visión compartida por las administraciones de Washington y Ciudad de México apunta a la consolidación de un «nuevo paradigma para el comercio preferencial de minerales críticos». Mediante el uso de herramientas regulatorias y la fijación de valores mínimos, el objetivo principal es blindar la resiliencia industrial y asegurar el abastecimiento en industrias determinantes como la tecnología de punta, el sector energético y la manufactura avanzada.

«un paso importante»

El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, señaló mediante una declaración oficial que esta alianza constituye «un paso importante» para solidificar el trabajo conjunto en esta área. Greer enfatizó que este movimiento adquiere una relevancia mayor debido a la proximidad de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Este panorama añade un componente de urgencia a las conversaciones, pues ambas naciones buscan exhibir progresos tangibles en sectores estratégicos antes de iniciar la evaluación formal del acuerdo regional.

Contrapeso a la influencia de China

La estrategia busca directamente equilibrar la posición predominante que ostenta China en el mercado global de minerales críticos. Actualmente, el gigante asiático encabeza la producción de elementos fundamentales para la industria tecnológica, lo que ha encendido las alarmas en América del Norte debido a la dependencia que esto genera. Con este nuevo pacto, se busca potenciar la autonomía industrial y proteger las líneas de producción frente a posibles restricciones externas.

De forma paralela, Estados Unidos trabaja en la formalización de un memorando de entendimiento con otros socios globales como la Unión Europea y Japón. El fin es identificar los materiales que representan un interés prioritario para las potencias occidentales y fijar criterios comunes que otorguen mayor certidumbre a las transacciones comerciales internacionales, incluyendo también el esquema de precios de importación.

  • Producción de baterías de alta capacidad.
  • Fabricación de componentes aeroespaciales.
  • Desarrollo de tecnologías de energía limpia.
  • Creación de dispositivos electrónicos avanzados.

La determinación de qué minerales entrarán en esta categoría se basará en su valor para la seguridad nacional y su rol en las tecnologías emergentes. Las partes involucradas ya trabajan en la identificación técnica de estos recursos para coordinar su tratamiento administrativo y arancelario dentro del nuevo esquema de colaboración.

Soberanía y normativas vigentes

El proyecto binacional toma en cuenta las obligaciones existentes en materia aduanera, ambiental y comercial de cada país. Se ha dejado claro que la ejecución de estas políticas se realizará bajo el estricto cumplimiento de la legislación de cada territorio, priorizando siempre el respeto a las facultades soberanas. Se prevé que los avances logrados en esta mesa de negociación sirvan de base para futuros consensos multilaterales sobre la gestión de recursos estratégicos.

Finalmente, el Plan de Acción incluye tareas inmediatas como la realización de consultas técnicas para delimitar el listado definitivo de minerales y perfeccionar las estrategias de control en las aduanas. Ambas administraciones deberán reportar resultados en los plazos fijados por el cronograma oficial, buscando reconfigurar las rutas de suministro y fortalecer la posición competitiva de la región en la carrera global por los recursos del futuro.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER