La confirmación ha llegado de manera oficial: el papa León XIV emprenderá una visita apostólica al Perú durante el último tramo del año, específicamente entre los meses de noviembre y diciembre. El anuncio fue realizado por monseñor Carlos García Camader este miércoles, en el marco de una rueda de prensa organizada por la Conferencia Episcopal Peruana en su sede del distrito de Jesús María. Esta noticia pone fin a un periodo de incertidumbre y grandes expectativas que se mantenían sobre la presencia del máximo líder de la Iglesia católica en suelo peruano.
Este viaje también tiene un matiz emocional y eclesiástico relevante debido al retorno del cardenal Robert Prevost a la nación donde residió durante casi cuatro décadas. Se ha destacado especialmente su vínculo con la ciudad de Chiclayo, lugar donde desarrolló una intensa labor pastoral y social, fungiendo como obispo y dejando una impronta profunda en la comunidad religiosa de la zona.
Para la feligresía peruana, este suceso evoca el recuerdo de la última vez que un sucesor de Pedro pisó el país, hecho que ocurrió en enero de 2018 con la histórica llegada del papa Francisco, quien cumplió una agenda por diversas regiones del territorio nacional.

Crónica de la última presencia papal en Perú
La atmósfera de fervor religioso se encendió el jueves 18 de enero de 2018, cuando el papa Francisco aterrizó en Perú minutos después de las 16:00 horas. Fue recibido en el aeropuerto capitalino por una delegación de alto nivel integrada por el Nuncio Apostólico, Nicola Girasoli, junto al entonces mandatario Pedro Pablo Kuczynski y la primera dama, Nancy Lange.
Luego de los honores respectivos en el Grupo Aéreo N° 8, el pontífice se trasladó en vehículo hacia la Nunciatura Apostólica en Jesús María. Durante el trayecto, una multitud de ciudadanos se congregó en arterias principales como las avenidas Faucett, La Marina, Sucre, Brasil, Guzmán Blanco y Salaverry, buscando un momento de cercanía y la bendición del representante del Vaticano.

La agenda del viernes 19 trasladó al Santo Padre hacia Puerto Maldonado. En la selva peruana, mantuvo un diálogo directo con los pueblos indígenas en el Coliseo Regional Madre de Dios y conoció de cerca la realidad de instituciones como el hogar infantil Principito y el Instituto Jorge Basadre. Al retornar a Lima esa misma tarde, se dio tiempo para reunirse con el presidente Kuczynski y con miembros de la comunidad jesuita en la Iglesia de San Pedro.
El sábado 20 de enero, la ciudad de Trujillo fue el epicentro de la actividad papal. En la emblemática playa de Huanchaco, Francisco ofició una misa ante una congregación que superó las 300.000 personas, donde resaltó los valores del Evangelio. Posteriormente, recorrió el barrio de Buenos Aires, zona que había sido severamente golpeada por el Niño Costero un año antes, y culminó su jornada con un acto mariano en honor a la Virgen de la Puerta.
Finalmente, el domingo 21 representó el cierre de su gira con visitas al Santuario del Señor de los Milagros y a la Catedral de Lima. El evento cumbre tuvo lugar en la base aérea Las Palmas, donde más de un millón de fieles soportaron condiciones climáticas intensas para escuchar su mensaje. El papa Francisco se despidió recorriendo el lugar en el ‘Papamóvil’, concluyendo una travesía que quedó grabada en la memoria colectiva del país.
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