La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha puesto en marcha una nueva operación de defensa estratégica bajo el nombre de ‘Centinela Ártica’. Esta misión militar surge con el objetivo primordial de robustecer la vigilancia y estabilidad en la zona septentrional del globo, en un contexto marcado por la incertidumbre generada tras las declaraciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre su pretensión de tomar control de Groenlandia.
Portavoces oficiales de la OTAN ratificaron este martes que la fase de programación operativa para esta iniciativa —denominada ‘Arctic Sentry’ en inglés— ya «está en marcha». Asimismo, las fuentes señalaron que la hoja de ruta y los pormenores técnicos de la misión «se darán a conocer próximamente» conforme avance la implementación en el terreno.
Un punto crítico en la agenda global
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha manifestado recientemente que la protección y soberanía de la zona del Ártico se ha consolidado como «una prioridad» absoluta para la Alianza Atlántica. Según el alto funcionario, los países aliados se encuentran inmersos en un análisis profundo sobre las medidas venideras para asegurar que esta geografía estratégica, y fundamentalmente Groenlandia, «siga siendo seguro».
Es relevante considerar que, de las ocho naciones que integran el territorio ártico, siete pertenecen actualmente a la estructura de la OTAN. Este grupo de países incluye a:
- Estados Unidos y Canadá en el continente americano.
- Dinamarca (ejerciendo soberanía a través de Groenlandia).
- Las naciones europeas de Islandia, Noruega, Finlandia y Suecia.
Por otro lado, Rusia figura como el octavo país con presencia directa en la región. Sin embargo, la preocupación de la Alianza también se extiende hacia China, actor que, bajo la perspectiva de la organización,
«se ha convertido en una especie de país ártico»
debido al notable incremento en el volumen de sus actividades y al marcado interés estratégico que ha demostrado por los recursos y rutas de la zona. Esta expansión de la influencia asiática ya motivó diversas deliberaciones internas durante el año anterior, las cuales concluyeron satisfactoriamente según los reportes del bloque.
Como parte del seguimiento a estas políticas de seguridad, se ha programado una cita de alto nivel para el próximo 12 de febrero. En dicha fecha, los ministros de Defensa de las naciones aliadas se reunirán en la sede central de la OTAN en Bruselas para definir las líneas de acción de esta y otras misiones de seguridad internacional.
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