En una jornada de alta volatilidad geopolítica, una embarcación cisterna con bandera de Estados Unidos fue interceptada por lanchas artilladas pertenecientes a Irán en el estratégico estrecho de Ormuz este martes. Según informes de la firma de seguridad marítima Vanguard Tech, el buque logró eludir la acción tras incrementar su velocidad, en un contexto marcado por la creciente fricción diplomática entre Washington y Teherán.
El navío involucrado, identificado como el Stena Imperative, fue abordado por tres pares de embarcaciones menores armadas de la Guardia Revolucionaria. El suceso tuvo lugar aproximadamente a 16 millas náuticas al norte de Omán. Los efectivos iraníes establecieron contacto vía radio, emitiendo una orden directa al capitán del carguero:
“detener los motores y prepararse para ser abordado”
. No obstante, el buque optó por mantener su rumbo y acelerar, evitando así ingresar en aguas territoriales de la República Islámica.
Tras el hostigamiento, se confirmó que el Stena Imperative se encuentra actualmente bajo la protección de un buque de guerra estadounidense que realiza labores de escolta. Paralelamente, la agencia británica de seguridad marítima UKMTO ya había notificado el incidente, aunque inicialmente omitió las nacionalidades de los involucrados. Ese mismo martes, otra nave reportó haber sido contactada por múltiples botes armados en la misma zona mientras se dirigía hacia el Golfo Pérsico.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto crítico para el transporte global, siendo la ruta principal para el petróleo y el gas natural licuado. Las alarmas se encendieron recientemente luego de que un alto mando de las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria, el ejército ideológico de Irán, amenazara con clausurar este paso estratégico ante un eventual ataque por parte de las fuerzas norteamericanas.
Tensiones y negociaciones

Este roce militar ocurre de forma simultánea a los preparativos para un posible diálogo sobre el programa nuclear iraní. El mandatario de Irán, Masoud Pezeshkian, expresó a través de la red social X que ha instruido a su ministro de Relaciones Exteriores para “buscar negociaciones justas y equitativas” con el gobierno de Estados Unidos, aclarando que esto solo será posible si se deponen “las amenazas y las expectativas irrazonables”.
Se prevé que las delegaciones de ambas naciones retomen las conversaciones nucleares este viernes en Turquía. Por su parte, el presidente Donald Trump advirtió desde la Oficina Oval que la presencia de grandes embarcaciones militares estadounidenses en la región es una señal de que podrían ocurrir “cosas malas” de no alcanzarse un consenso.
“Estamos hablando con Irán, y si pudiéramos resolver algo, eso sería genial. Y si no podemos, probablemente cosas malas sucederían”
, sentenció el mandatario ante los medios de comunicación.
En el ámbito diplomático regional, Steve Witkoff, enviado especial de Trump para Medio Oriente, se encuentra en una gira que incluye una reunión clave este martes con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y otros altos funcionarios de seguridad de Israel.
Impacto en mercados petroleros

La posibilidad de una distensión diplomática generó una reacción inmediata en los mercados energéticos. Los precios del crudo registraron una leve tendencia a la baja por segunda sesión consecutiva. Los futuros del Brent descendieron 15 centavos, situándose en $66,15 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se cotizó en $62,06. Cabe destacar que el lunes los precios ya habían experimentado una caída superior al 4% tras las declaraciones de Trump asegurando que Irán está negociando con seriedad.
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