El caso de Becky G aún resuena entre la comunidad LGBT+ en Guayaquil, no solo por la violencia con la que fue asesinada, sino por lo que su muerte representa para una población que denuncia vivir bajo constantes amenazas.
Aunque el crimen ocurrió el 9 de octubre de 2025, sus amigas aún la recuerdan como “una chica que soñaba con ser libre y que se enfrentaba todos los días al miedo”.
Becky G era una mujer trans de 25 años que fue asesinada en el sector de la calle 1 de Mayo, cerca de un hotel en el centro de la urbe.
Su cuerpo fue hallado en plena vía pública con varios impactos de balas.
Según la organización Silueta X, dedicada a la defensa y promoción de los derechos humanos de la comunidad LGBT+, los atacantes pertenecerían a redes de criminalidad que operan en esa zona y que cobran dinero a las trabajadoras sexuales para permitirles laborar.
Este crimen se suma a otros hechos violentos registrados contra mujeres trans en el país en 2025, muchos de ellos asociados a extorsión, amenazas y control territorial, enfatizó la organización en un informe presentado el martes 30 de diciembre de 2025.
El informe revela que la provincia del Guayas se mantiene como el principal epicentro de la violencia letal contra personas de la diversidad sexual y de género en Ecuador.
La organización registró 30 asesinatos de personas LGBT+ y transfemicidios durante 2025, de los cuales entre el 35 % y el 40 % se concentraron en esta jurisdicción.
El documento indica que la cifra de muertes se mantiene igual a la reportada en 2024, lo que evidencia que la violencia contra esta población no ha disminuido.
Diane Rodríguez, presidenta de la Asociación Silueta X y directora de la Federación Nacional de Organizaciones LGBT+, señaló que las cifras disponibles no serían oficiales y que existiría un subregistro de casos que no llegan a ser denunciados.
“Creemos que nos falta mucha información; estos números son solo subregistros y aún faltan datos”, indicó.
Comentó además que actualmente ya no reciben denuncias ciudadanas sobre hechos de violencia contra la población trans, debido al temor de las personas a brindar información o dar detalles sobre las víctimas.
“En 2013 registrábamos apenas tres muertes al año, pero a partir de 2019 la cifra se disparó y las muertes comenzaron a incrementarse de manera exponencial”, añadió.
Del total de casos documentados a escala nacional, 21 corresponden a mujeres trans, lo que representa el 70 % de las víctimas.
Además, se registraron siete asesinatos de hombres gais, un caso de una mujer lesbiana y un hombre cisgénero, cónyuge de una mujer trans.
Según el análisis criminológico del Observatorio, las mujeres trans constituyen el grupo de mayor riesgo, debido a una combinación de transfobia, exclusión socioeconómica y exposición a circuitos de criminalidad organizada.
La investigación también indica que el 65 % de los casos estaría vinculado a delincuencia organizada y sicariato, con uso predominante de armas de fuego y patrones de violencia extrema.
Además de Guayas, otras provincias con alta incidencia son Manabí, donde se reportan modalidades de violencia extrema, así como Los Ríos y El Oro.
El documento advierte que la declaratoria de conflicto armado interno no ha generado una reducción de los asesinatos LGBT+.
Por el contrario, la tasa de violencia se ha mantenido constante entre 2024 y 2025, lo que, según el Observatorio, evidencia la ausencia de medidas de protección diferenciada para poblaciones vulnerables.
Falta de tipificación del transfemicidio agrava la impunidad
Otro de los puntos críticos señalados es la falta de reconocimiento legal del transfemicidio en Ecuador.
Según la asociación, esta ausencia provoca invisibilización estadística, investigaciones deficientes y altos niveles de impunidad.
Entre 2010 y 2025 se han documentado 169 asesinatos de mujeres trans, con una tasa de resolución estimada inferior al 5 %.
Diane Rodríguez manifestó que durante más de una década se han entregado informes anuales a las autoridades sin obtener respuestas efectivas.
“Nuestras esperanzas están en el Gobierno actual y queremos que preste atención a la seguridad en general. Ahora el ecuatoriano común siente lo que nosotros sentimos cuando desde siempre salimos a las calles. Siempre tenemos miedo de no estar en el lugar adecuado y encontrarnos con un homofóbico o transfóbico”, expresó Rodríguez.
Para este 2026, la organización Silueta X exigió el reconocimiento legal del transfemicidio como una categoría específica en el Código Orgánico Integral Penal.
Entre otras medidas, la creación de un registro oficial de violencia LGBT+, la conformación de unidades especializadas para investigar crímenes de odio y la implementación de protocolos de protección diferenciada para personas LGBT+ y mujeres trans, especialmente en provincias con alta incidencia, como Guayas.
Fuente: El Universo