Una situación crítica atraviesa la capital de Ucrania este 3 de febrero. Gran parte de los complejos residenciales en los distritos de Dárnitsia y Dniprovski han quedado desprovistos de calefacción tras un bombardeo masivo ejecutado por las fuerzas rusas durante la madrugada. La gravedad de la situación fue confirmada por el alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, a través de sus canales oficiales.
«En total en la ciudad hay en estos momentos 1.170 edificios de varias plantas sin calefacción»
, detalló el burgomaestre capitalino. Este nuevo embate contra la infraestructura civil ocurre en un contexto climático extremo, con termómetros que marcan cerca de los 20 grados bajo cero en la capital y otras regiones del país. Se trata de la primera ofensiva de gran escala contra el sistema energético desde que el Kremlin anunciara una breve tregua en este tipo de ataques el pasado jueves.
Impacto civil y daños al patrimonio
El balance humano preliminar del Servicio Estatal de Emergencias (DSNS) reporta al menos cinco personas heridas en la capital, además de daños estructurales considerables en diversos edificios residenciales de gran altura. No obstante, las afectaciones no se limitaron a viviendas particulares.
La ministra de Cultura, Tetiana Berzhna, denunció que los proyectiles alcanzaron el Salón de la Gloria del Museo Nacional de la Historia de Ucrania en la Segunda Guerra Mundial. La funcionaria calificó el acto de manera contundente en sus redes sociales:
«Es simbólico y cínico a la vez: el Estado agresor golpea un lugar de memoria sobre la lucha contra la agresión del siglo XX, repitiendo crímenes ya en el siglo XXI»
. Según cifras oficiales, desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, Rusia ha afectado más de 1.680 monumentos y miles de espacios culturales en territorio ucraniano.
Emergencia eléctrica en múltiples regiones
La ofensiva no se limitó a Kiev. En la zona central del país, las autoridades de la región de Vínitsia informaron que 50 localidades se encuentran sin suministro eléctrico. Natalia Zabolotna, jefa de la Administración Militar regional, confirmó un impacto directo contra una infraestructura crítica durante la incursión enemiga.
Situaciones similares se vivieron en el noreste y sur del país. En Járkov se registraron nuevos ataques a plantas de energía, mientras que en Zaporiyia, el jefe de la Administración Militar Regional, Iván Fedorov, señaló que más de 12.000 usuarios perdieron el acceso a la electricidad. Por su parte, la compañía DTEK reportó daños significativos en la infraestructura energética de la ciudad portuaria de Odesa.
[IMAGEN_0]
Detalles técnicos de la defensa aérea
Pese a la magnitud del ataque, los sistemas de defensa de Ucrania lograron interceptar una parte importante de las amenazas. De los 72 misiles lanzados por Rusia, las fuerzas ucranianas derribaron 38 proyectiles. El reporte de la Fuerza Aérea especifica que se emplearon 32 misiles balísticos de los tipos Iskander-M o S-300, logrando neutralizar 11 de los Iskander-M.
Asimismo, el despliegue incluyó una oleada masiva de 450 drones, de los cuales 412 fueron neutralizados con éxito. Sin embargo, 27 misiles y 31 drones que no pudieron ser interceptados impactaron en 27 ubicaciones distintas a lo largo del país, mientras que restos de aparatos interceptados cayeron en otros 17 puntos geográficos.
Escenario político y energético
Este incremento de las hostilidades se produce en un momento diplomático sensible, justo un día antes de que Ucrania, Rusia y Estados Unidos retomen en Abu Dabi las conversaciones trilaterales de paz iniciadas el mes pasado en los Emiratos Árabes Unidos.
El ministro de Energía ucraniano, Denís Shmigal, enfatizó que el objetivo primordial de este bombardeo fueron las centrales termoeléctricas que abastecen a los núcleos urbanos más poblados del país, incluyendo Kiev, Járkov y Dnipró, buscando maximizar el impacto sobre la población civil durante la temporada invernal.
Fuente: Fuente