Dimitri Medvedev, quien actualmente se desempeña como vicepresidente del Consejo de Seguridad y fue anteriormente mandatario de Rusia, lanzó una advertencia este lunes sobre las implicaciones globales de la expiración del tratado de control de armamento Nuevo START. Este convenio, formalmente conocido como START III y suscrito con Estados Unidos, es el último gran pilar de limitación nuclear que permanece activo entre ambas potencias.
El funcionario ruso subrayó que la finalización de este acuerdo no debe tomarse a la ligera por la comunidad internacional. Según sus palabras, el cese de este marco regulatorio reactivará tensiones previas:
«No quiero decir que esto signifique inmediatamente una catástrofe y una guerra nuclear, pero debería alertar a todo el mundo. El reloj que está corriendo, en este caso, sin duda volverá a acelerarse»
. El pacto tiene fijada su fecha de vencimiento para el término del presente mes.
La erosión de la confianza bilateral
Para Medvedev, el Nuevo START funcionaba como una herramienta esencial para medir las intenciones de Moscú y Washington. No obstante, la estabilidad del tratado se fracturó tras el inicio de la invasión a Ucrania, momento en el que el presidente Vladimir Putin optó por suspender la participación de Rusia en el acuerdo, aunque aclaró que no se retiraba formalmente de sus obligaciones.
En declaraciones ofrecidas a la prensa, el expresidente enfatizó que la existencia de estas normativas es lo que sostiene el diálogo entre las potencias. Al respecto, señaló:
«Incluso con todos los costes, sigue siendo un elemento de confianza. Cuando existe un tratado de este tipo, hay confianza. Cuando no lo hay, esa confianza se agota»
. Bajo esta premisa, el político considera que el fin de este compromiso es un síntoma inequívoco del deterioro en el sistema de relaciones internacionales.
Antecedentes del acuerdo nuclear
Cabe recordar que el Nuevo START fue ratificado en Praga durante el año 2010. En aquel entonces, el propio Dimitri Medvedev firmó el documento en representación del Kremlin, mientras que Barack Obama lo hizo por la Casa Blanca. El objetivo central de este marco legal era actualizar la reducción de armas nucleares, obligando a las dos naciones a recortar sus capacidades atómicas en un dos tercios de su totalidad.
Fuente: Fuente