Amor entre IAs: El fascinante experimento de la Science Gallery

Bajo el nombre de “Lovers”, el creador mexicano Rodrigo Garrido presenta una propuesta artística que parece extraída de una pieza de ciencia ficción de Philip K. Dick o de los relatos más melancólicos de Michel Houellebecq. Esta instalación pone en escena a dos inteligencias artificiales que han sido diseñadas específicamente para enamorarse de forma inmediata, manifestar sus sentimientos y decodificar las reacciones afectivas de su contraparte.

Como suele ocurrir con las piezas que fusionan el rigor científico y la vanguardia tecnológica, “Lovers” genera una mezcla de asombro y melancolía en el espectador. A través de un ciclo diario que equivale a más de noventa años de existencia, los entes digitales conocidos como Adán y Eva atraviesan todas las etapas de una vida compartida: crecen, establecen un vínculo, se enamoran y, finalmente, enfrentan el dolor de la pérdida de su pareja.

View this post on Instagram

Quienes asisten a la muestra pueden observar en tiempo real la evolución de este romance mediante pantallas que actúan como los ojos de las propias IAs. En el reverso de la instalación, se despliegan sus estados vitales y emocionales: desde la felicidad y el optimismo hasta la nostalgia, la tristeza o el dolor. Un detalle humano de la obra es que, aunque Adán y Eva intentan comprenderse, suelen malinterpretar las emociones del otro, reflejando así una de las complejidades más comunes en las relaciones humanas.

El autor, Rodrigo Garrido, se especializa en las denominadas “Sentient Sculptures” (esculturas conscientes), piezas que utilizan simulaciones y tecnología avanzada para explorar la psique humana y las estructuras sociales del futuro. Su trayectoria incluye una nominación al Lumen Prize en 2023 y el reconocimiento como artista de la semana por el BBA Prize de Alemania un año después.

Un mar que se embravece con las ondas cerebrales del observador en la obra “You are the ocean”, de Özge Samanci

Un espacio dedicado a la provocación intelectual

La pieza “Lovers” forma parte de las diez obras que integran la exhibición “Conciencia: no es lo que crees”, ubicada en la Science Gallery del Tecnológico de Monterrey. Esta muestra gratuita se sitúa en la planta baja del edificio Expedition, la infraestructura más representativa del acceso al campus.

La Science Gallery opera como una red internacional con sedes en ciudades estratégicas como Londres, Dublín, Bengaluru y Melbourne. Su objetivo principal no es solo la divulgación científica, sino provocar el pensamiento crítico mediante laboratorios de ideas donde especialistas de diversas áreas —desde el arte hasta la tecnología— debaten temas prioritarios como la salud mental, la ética de los datos y el cambio climático.

En esta ocasión, la exposición del Tec de Monterrey aborda el enigma de la conciencia desde una perspectiva de perplejidad científica. Las obras invitan a cuestionar qué es la mente y cómo surgió en la evolución, utilizando para ello una base de conceptos filosóficos e investigaciones científicas contemporáneas.

Una tortuga que aprende del comportamiento humano

Arte, tecnología y organismos híbridos

Gran parte de las instalaciones presentes en la galería utilizan la Inteligencia Artificial para expandir la percepción de la conciencia en diversas dimensiones. Entre las piezas destacadas se encuentran:

  • “A (re) imitation of life” (Studio Playfool): Inspirada en la literatura de Philip K. Dick y la música de R.E.M., esta instalación presenta una tortuga biorrobótica capaz de modificar su conducta según la interacción con los seres humanos.
  • “Smart Hans” (Max Haarich): Una versión tecnológica del famoso caballo que supuestamente sumaba. En esta obra, el sistema intenta adivinar el número que el espectador tiene en mente, explorando los límites entre la lectura de señales y la intuición.
View this post on Instagram

  • “You are the ocean” (Özge Samanci): Una proyección oceánica que reacciona a las ondas cerebrales del visitante mediante un casco EEG, transformando la calma o la distracción en tormentas o mares serenos.
  • “Horaica” (Akitoshi Honda): Un experimento donde una aspiradora robot y una planta crean un ser híbrido en busca de condiciones óptimas para su supervivencia.
  • “Palabras inmortales” (Boedi Widjaja): Una pieza que traduce al código genético del ADN los doce términos más ancestrales de la humanidad.
  • “Recordando el futuro” (Yukako Tanaka): Mediante una representación 3D del cerebro de su abuela y tecnología de conducción ósea, la artista transmite diálogos y vivencias personales.

“Palabras inmortales”, de Boedi Widjaja (Singapur)

En conjunto, estas propuestas artísticas buscan descifrar qué componentes de la identidad individual permanecen cuando la conciencia logra desvincularse de la materia biológica.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK