La figura central de la oposición venezolana y galardonada con el Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, ha delineado su visión sobre el actual proceso de transición política que atraviesa Venezuela. En una reciente comparecencia para el espacio televisivo Face The Nation de la cadena CBS News, la dirigente enfatizó la relevancia de la presión ejercida por la comunidad internacional, y específicamente por Estados Unidos, como motor del cambio hacia la democratización del país sudamericano.
Durante la entrevista, Machado manifestó su gratitud hacia la nación norteamericana.
“En nombre del pueblo venezolano, nuestra gratitud hacia el pueblo estadounidense es enorme, especialmente hacia el presidente Trump, el secretario de Estado y los líderes del Congreso”
, señaló. La líder opositora argumentó que el cerco internacional se ha mantenido sólido, especialmente tras la captura del dictador Nicolás Maduro ocurrida el pasado 3 de enero. Según su análisis, el rol que desempeña actualmente Delcy Rodríguez dentro de la estructura oficialista responde directamente a directrices externas:
“Todo lo que está haciendo Delcy Rodríguez actualmente es porque cumple instrucciones que recibe de Estados Unidos, y se están dando pasos importantes”
. Para Machado, los resultados de esta estrategia ya son visibles tanto en la conducta del régimen como en la moral de la ciudadanía venezolana.
Respecto a la posibilidad de entablar un diálogo con la administración de Rodríguez, Machado fue categórica al asegurar:
“No, no directamente”
. No obstante, recordó que tras el triunfo de las fuerzas democráticas en las elecciones de 2024, se extendió una propuesta de transición negociada al chavismo. Según su testimonio, la respuesta fue negativa y violenta:
“ellos se negaron y respondieron con una oleada represiva”
. Denunció la existencia de miles de presos políticos y lamentó que no haya indicios de que el régimen cese en su accionar. No obstante, puntualizó que el panorama dio un giro tras el mensaje enviado el 3 de enero, el cual habría forzado al oficialismo a replantearse su resistencia ante un proceso de cambio inevitable.
La crisis humanitaria de los presos políticos
La situación de los detenidos por causas políticas es una de las mayores preocupaciones de María Corina Machado. Informó que, mientras al 1 de enero la cifra superaba los 1.000 presos políticos, hoy ese número se sitúa por encima de los 700. Destacó casos extremos como el de tres efectivos de la Policía Metropolitana, quienes
“llevan veintitrés años en prisión”
. Asimismo, hizo eco del sufrimiento de sus familiares:
“Las madres de muchos de estos inocentes han permanecido en vigilia durante más de veintitrés días y noches”
. Según la dirigente, este dolor ha generado un empoderamiento en la sociedad, que confía plenamente en la llegada de un gobierno legítimo.
La líder opositora subrayó que el objetivo final son elecciones democráticas reales.
“Lo que queremos, por lo que el pueblo venezolano ha luchado y sacrificado, coincide con el deseo del gobierno de Estados Unidos y el presidente Trump”
, declaró. Sin embargo, no ignoró la complejidad del escenario, calificando al régimen como una
“estructura criminal que se ha entrelazado con enemigos de Occidente: Rusia, Irán, China, Cuba, organizaciones terroristas, carteles, guerrilla; todo en asociación con el régimen de Maduro y Delcy Rodríguez”
. Ante este panorama, insistió en que es perentorio desarticular este entramado para convocar a comicios que elijan una nueva Asamblea Nacional, gobernadores, alcaldes y la Presidencia de la República.
Economía, soberanía y seguridad jurídica
Al abordar las recientes reformas sobre la privatización petrolera aprobadas por el legislativo oficialista, Machado fue contundente:
“No reconozco a la Asamblea Nacional como poder legítimo. No ha sido reconocida ni por el pueblo venezolano ni por el gobierno de Estados Unidos”
. A pesar de considerar que dichas leyes carecen de validez jurídica, admitió que la dirección hacia la propiedad privada es la correcta para el país:
“No queremos socialismo, ni que el Estado sea dueño de todos los centros de producción. Queremos propiedad privada, pero eso exige Estado de derecho y garantías a largo plazo para la inversión extranjera y local”
. Recalcó que la recuperación dependerá del regreso del talento profesional que fue forzado al exilio.
“Casi un tercio de la población emigró; ¿cómo van a regresar los ingenieros mientras quienes los expulsaron sigan en el poder?”
, cuestionó.
Sobre la flexibilización de sanciones por parte del presidente Trump, las calificó como señales estratégicas dirigidas al régimen. Afirmó que el retorno masivo de la diáspora solo ocurrirá cuando existan condiciones reales de libertad, ya que
“el régimen sabe que ningún ciudadano volvería a un país controlado aún por Maduro y el cartel”
.

En cuanto a su integridad personal frente a un eventual retorno a suelo venezolano, la dirigente confía en que la presión internacional es su principal salvaguardia.
“Si me hubieran capturado antes de salir, probablemente habría desaparecido o algo peor. Ahora, no creo que se atrevan a matarme por la presencia y presión de Estados Unidos”
. Argumentó que el miedo del régimen radica en el vínculo indestructible entre el liderazgo electo y la ciudadanía:
“No sé qué posibilidades tendría de moverme dentro de Venezuela, sin duda tendrían mucho miedo, porque el régimen conoce la conexión, la íntima conexión que tenemos… el pueblo venezolano y los líderes que ganaron las elecciones, el gobierno legítimo”
.
Machado también recordó cómo el oficialismo intentó anular la resistencia al excluirla de las elecciones pensando que Edmundo González no sería un reto.
“En menos de tres meses logramos que todo el país lo apoyara porque esto es una lucha por la libertad”
, sentenció. Aseguró que los venezolanos en el exterior desean volver, pero para ello se requiere un cronograma de transición claro y seguro.

Mirando hacia el futuro, la dirigente no oculta sus aspiraciones pero las somete a la voluntad popular:
“Seré presidenta cuando llegue el momento. Pero eso debe decidirlo el pueblo venezolano en elecciones”
. Sobre el respaldo de Donald Trump y la mención de su Nobel de la Paz, indicó que esto es una cuestión de justicia para el país y que los ciudadanos confían en el apoyo de Washington para desmantelar la red criminal que impera en Venezuela.
Finalmente, María Corina Machado pronosticó que la caída de la tiranía en Venezuela tendrá repercusiones positivas en toda la región, funcionando como un catalizador para la libertad en otros países bajo regímenes similares y mejorando la estabilidad del hemisferio occidental.
Fuente: Fuente