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MSF rechaza entregar lista de su personal a Israel por inseguridad

La potencial salida forzada de Médicos Sin Fronteras (MSF) de territorios clave como la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este amenaza con profundizar la catástrofe sanitaria y humanitaria que golpea a la población civil. La organización ha emitido una alerta fundamentada en las condiciones de vida extremas que imperan en la zona, donde el invierno y la destrucción total de infraestructuras básicas agravan el panorama. En este contexto, el sistema de salud se encuentra al borde del colapso total, mientras que la cifra de fallecidos en la región desde octubre asciende a unas 500 personas.

Ante las exigencias del gobierno israelí, la organización humanitaria ha tomado la determinación de no facilitar el listado con los nombres de sus colaboradores palestinos e internacionales. MSF argumentó que, tras varios meses de negociaciones sin resultados satisfactorios, resulta imposible asegurar la integridad física de su equipo de trabajo. El suministro de esta información había sido interpuesto por Israel como una condición obligatoria para que la ONG mantuviera sus permisos de operación en Gaza y los demás territorios en conflicto.

La falta de garantías en el manejo de datos

A través de un pronunciamiento oficial, Médicos Sin Fronteras aclaró que existía la disposición de entregar los datos de su plantilla, siempre y cuando se establecieran protocolos rigurosos que garantizaran la protección de los trabajadores y la autonomía de sus labores. Sin embargo, no fue posible alcanzar un consenso con las autoridades de Israel sobre el uso estrictamente administrativo de dicha información. La ONG también exigía mantener el control total sobre la gestión de sus recursos humanos y suministros, además del cese de comunicaciones que pudieran perjudicar su prestigio institucional.

“No se ha compartido información alguna sobre nuestros trabajadores con las autoridades israelíes”

Al no contar con las salvaguardas solicitadas, la organización prefirió no ceder ante el requerimiento. La ONG enfatizó que, hasta el momento, “no se ha compartido información alguna sobre nuestros trabajadores con las autoridades israelíes”. Del mismo modo, advirtieron que un eventual retiro de sus equipos médicos tendría efectos devastadores, especialmente ahora que la población enfrenta un invierno crudo con servicios básicos totalmente interrumpidos y un acceso a la salud casi inexistente.

A pesar de la tensión, MSF manifestó que mantiene las puertas abiertas para continuar los diálogos con los representantes de Israel. El objetivo principal de la organización es seguir brindando asistencia médica a una población que, en sus propias palabras, “necesita desesperadamente” de estos cuidados esenciales. La intención declarada de la entidad es agotar las vías de conversación para asegurar que su presencia y sus actividades humanitarias no se detengan en los puntos más críticos.

Un entorno hostil para el personal sanitario

La preocupación de Médicos Sin Fronteras no es reciente. Ya en el mes de marzo, la ONG había expresado su alarma por este tipo de solicitudes en un entorno donde los profesionales de la salud sufren constantes hostigamientos, arrestos injustificados y ataques directos. Las cifras son alarmantes: desde octubre de 2023, se reporta el fallecimiento de 1.700 trabajadores sanitarios en la región, cifra que incluye a 15 miembros del equipo de MSF.

La nueva normativa impuesta por Israel obliga a las entidades internacionales a presentar registros detallados de sus empleados y otros documentos de carácter administrativo en un periodo de diez meses. Este marco regulatorio faculta al gobierno para denegar o revocar permisos a cualquier organización que no cumpla con los requisitos o que sea señalada por presuntos vínculos con grupos catalogados como terroristas, específicamente citando a Hamás. De hecho, el incumplimiento de estas medidas ya ha provocado la cancelación de licencias de trabajo para varias organizaciones no gubernamentales en la zona.

  • Protección estricta de la identidad del personal médico.
  • Independencia en la administración de suministros y personal.
  • Uso de datos limitado únicamente a fines de registro administrativo.

En el núcleo de las negociaciones, Médicos Sin Fronteras ha puesto como prioridad absoluta que la información privada de sus trabajadores se utilice exclusivamente para los trámites exigidos, insistiendo en que la gestión operativa debe ser independiente. La organización subrayó que proteger la confidencialidad de sus equipos es vital en un escenario donde la vulnerabilidad de los trabajadores humanitarios ha llegado a niveles críticos.

Este endurecimiento de las regulaciones israelíes es visto por diversos sectores humanitarios como un conjunto de trabas “prácticamente imposibles de cumplir”. Señalan que estas exigencias operativas funcionan como una barrera que limita la capacidad de respuesta ante una crisis humanitaria que no da tregua. Por ahora, MSF continúa ejecutando sus labores médicas bajo condiciones complejas, mientras reitera que su salida de los territorios palestinos dejaría a miles de personas sin atención médica básica en el momento más difícil del año.

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