Las celebraciones de cumpleaños de la icónica Susana Giménez suelen caracterizarse por la opulencia y eventos masivos. No obstante, al alcanzar los 82 años, la presentadora argentina optó por un giro radical en su estilo de festejo. En lugar de las tradicionales galas en Punta del Este, la diva se trasladó a Madrid para disfrutar de una velada sofisticada y reservada en uno de los puntos gastronómicos más destacados de la capital española, rodeada de sus afectos más cercanos.
El festejo se desarrolló en un ambiente de calidez y cercanía. Aunque hubo compromisos previos, el núcleo de la celebración ocurrió en una mesa compartida con figuras de renombre como el actor Ricardo Darín y su esposa Florencia Bas. También estuvieron presentes los hermanos Luis y Bernardita Cella, junto a otros integrantes del círculo íntimo de la cumpleañera. Lejos de buscar aislamiento en áreas privadas, Susana Giménez prefirió el salón principal de un reconocido establecimiento para integrarse al pulso de la noche madrileña.
El escenario: Un rincón argentino en Chamberí
La locación elegida para esta cena especial fue Ancho, un restaurante de cocina de autor que recientemente abrió sus puertas en el prestigioso barrio de Chamberí. Este emprendimiento, liderado por cinco socios de origen argentino, se especializa en productos de alta calidad y procesos de cocción lenta. Gracias a su propuesta con identidad propia, el lugar se ha transformado en un punto de encuentro habitual para las celebridades del país sudamericano que visitan España.

La experiencia gastronómica de los invitados incluyó una variada selección de platos diseñados para ser compartidos, destacando la creatividad de la cocina. Entre las opciones servidas figuraron:
- Croquetas de morcilla con queso manchego.
- Fainá acompañada de chutney de zanahoria y una base de cebollas caramelizadas.
- Una versión propia de la milanesa, servida con alioli de eneldo, alcaparras, huevo y anchoas.
- Pulpo con chimichurri y remolachas con chirivía y frambuesas.
- Tira de asado, cocida a baja temperatura durante veinte horas con una reducción de vino tinto y hongos locales.
Los pedidos especiales de la diva
A pesar de la extensa propuesta del menú, la homenajeada solicitó un plato clásico de la gastronomía española que no figuraba en la carta: huevos estrellados. La chef Luciana Sigaut preparó una versión de lujo que incluyó papas con triple cocción, huevo poché, jamón de bellota 100% y un toque distintivo de aceite de trufa blanca.

El broche de oro de la noche llegó con el postre. Para cumplir con los gustos de la cumpleañera, se sirvió una torta Rogel, un dulce emblemático de Argentina que permitió a la diva cerrar su día especial con un sabor familiar. La combinación de una cocina moderna con estos guiños tradicionales creó la atmósfera perfecta para una cena que se extendió entre anécdotas y risas.
La elección de este espacio elegante pero acogedor permitió que la noche transcurriera con total naturalidad. La presencia de Ricardo Darín, Florencia Bas y los hermanos Cella reforzó el tono de confidencialidad que Susana Giménez buscó para este nuevo año de vida. A través de las redes sociales, los asistentes compartieron fragmentos de la velada, dejando ver la felicidad de la conductora en este festejo alejado de la ostentación habitual.

En definitiva, aunque se mantuvo al margen de los flashes de años anteriores, la diva argentina demostró que su capacidad para generar interés sigue intacta. Desde los detalles del menú gourmet hasta el emotivo brindis final, los 82 años de Susana Giménez en Madrid quedaron registrados como una celebración inolvidable, marcada por el afecto y el buen gusto en tierras europeas.
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