El máximo responsable de la diplomacia española, José Manuel Albares, ha manifestado su preocupación ante lo que describe como una «ruptura en el orden internacional». Según el ministro de Asuntos Exteriores, esta fragmentación responde a la nueva perspectiva de los Estados Unidos sobre el vínculo transatlántico, sumada a las maniobras de desestabilización ejecutadas por Rusia. Ante este escenario, el funcionario ha instado a la Unión Europea a consolidar su soberanía de manera integral.
Tensiones territoriales y el rol de Estados Unidos
Durante una reciente intervención mediática difundida este domingo, Albares abordó el conflicto diplomático en torno a Groenlandia. El ministro señaló que, si bien se logró frenar una «presión inaceptable» sobre Dinamarca (nación integrante de la UE), las ambiciones de Washington persisten. «La reclamación última de Estados Unidos se mantiene: quieren la soberanía de Groenlandia. Por lo tanto, la solidaridad con Dinamarca debe proseguir», advirtió con firmeza.
Asimismo, el diplomático resaltó que la cohesión interna del bloque europeo ha sido fundamental para frenar las pretensiones del expresidente Donald Trump. Para el ministro, «haber mantenido la unidad europea y haber dibujado una línea roja han sido factores muy importantes» en la defensa de los intereses regionales frente a la administración estadounidense anterior.
Hacia un Ejército Europeo y un Mercado Único
Para alcanzar una autonomía estratégica real, Albares propuso una serie de medidas estructurales que incluyen:
- Eliminar los obstáculos restantes en el mercado único.
- Fomentar la creación de un mercado de capitales sólido.
- Impulsar el desarrollo de un mercado digital común.
- Establecer la formación de un ejército europeo.
«Europa debe traducir su potencia económica en potencia política. Ello no significa adoptar una estrategia agresiva, pero hemos de disponer de capacidad de disuasión ante la coerción», sostuvo el ministro.
Relaciones con potencias globales y política exterior
En respuesta a los cuestionamientos de los sectores de la oposición, el ministro defendió que la política exterior del actual Gobierno es «coherente». Aseguró que la reputación y credibilidad de España han experimentado un notable crecimiento en el tablero internacional.
En cuanto al vínculo con Pekín, Albares subrayó la necesidad de un acercamiento pragmático. «Nos parece imposible tener una política del exterior global, gestionar los grandes fenómenos globales, sin tener un diálogo intenso con China, un país que es una potencia demográfica, económica, militar», destacó para justificar la importancia de mantener canales de comunicación abiertos con el gigante asiático.
La situación en Venezuela y el reconocimiento de lenguas
Respecto a la crisis política en Venezuela, el titular de Exteriores recibió con optimismo el anuncio de una posible amnistía para presos políticos. Destacó que España se posiciona como uno de los pocos actores internacionales con capacidad de interlocución tanto con el Gobierno de Nicolás Maduro como con la oposición.
«No puede haber una solución que venga de fuera de Venezuela. La solución tiene que venir de un diálogo amplio, pacífico, democrático entre venezolanos. Si las partes lo quieren, estamos dispuestos a acompañar como lo hemos hecho otras veces», manifestó Albares.
Finalmente, sobre las gestiones para establecer el catalán, el euskera y el gallego como lenguas oficiales en la Unión Europea, el ministro confirmó conversaciones activas con Alemania. Criticó la postura del Partido Popular (PP), asegurando que si contaran con su respaldo, este objetivo ya se habría materializado.
«El tema del catalán como lengua oficial es una cuestión de tiempo. Yo no puedo dar la fecha exacta, pero estoy seguro -no convencido, seguro-, de que el catalán, exactamente igual que el euskera y el gallego, será lengua oficial de la Unión Europea», concluyó el ministro con total certidumbre sobre el futuro lingüístico en el bloque comunitario.
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