La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho un llamado urgente a las naciones para que incorporen la atención psíquica dentro de las estrategias globales de combate contra las enfermedades tropicales desatendidas (ETD). El objetivo primordial de esta iniciativa es garantizar que los pacientes no sufran de aislamiento social y que nadie quede rezagado en los sistemas sanitarios.
En el marco de la conmemoración del Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas, el organismo internacional advirtió que millones de ciudadanos que padecen estas patologías enfrentan un sufrimiento «profundo y a menudo invisible». Este malestar no solo proviene de la dolencia física, sino de la discriminación, el estigma social y la falta de tratamiento para condiciones de salud mental asociadas.
Un impacto que supera lo físico
Cifras de la organización revelan que más de mil millones de personas en todo el planeta están afectadas por alguna ETD, mientras que una cantidad similar sufre de diversos trastornos mentales. Según la OMS, quienes padecen enfermedades que generan desfiguración o discapacidades físicas evidentes son los más vulnerables. Entre estas patologías se encuentran:
- Leishmaniasis cutánea
- Lepra
- Filariasis linfática
- Micetoma
- Noma
El organismo destaca que los prejuicios y las ideas equivocadas sobre el contagio de estas infecciones profundizan la exclusión social y el rechazo. En consecuencia, las personas con enfermedades tropicales desatendidas crónicas presentan niveles mucho más elevados de depresión, ansiedad y conductas suicidas en comparación con la población general o pacientes con otras condiciones crónicas. Lamentablemente, la mayoría no recibe el apoyo necesario en su entorno comunitario.
«La lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas no es solo una lucha contra los patógenos, sino también contra el profundo sufrimiento humano que causan. La verdadera erradicación implica liberar a las personas no solo de la enfermedad, sino también de la vergüenza, el aislamiento y la desesperación que con demasiada frecuencia la acompañan», señaló Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
Herramientas para el cambio y metas a futuro
Para mitigar esta problemática, se ha presentado la primera guía mundial diseñada para gestionar la salud mental y el estigma en pacientes con ETD. Este documento ofrece a los gestores de salud un conjunto de intervenciones basadas en evidencia científica para:
- Promover el bienestar emocional y la buena salud mental.
- Identificar y diagnosticar de forma temprana trastornos mentales en pacientes con ETD.
- Gestionar tratamientos adecuados y reducir el estigma en los sistemas de salud y las comunidades.
A pesar de los retos, existen avances significativos. Hasta el momento, 58 países han logrado eliminar al menos una de estas enfermedades, lo que encamina al mundo hacia el objetivo de alcanzar las 100 naciones libres de ETD para el año 2030. Países como Brasil, Jordania, Níger y Fiji han comprobado que la erradicación es una meta viable.
La amenaza financiera
No obstante, el panorama futuro presenta riesgos. El informe mundial sobre enfermedades tropicales desatendidas 2025 indica que la ayuda oficial para el desarrollo destinada a esta causa sufrió un recorte del 41 por ciento entre los años 2018 y 2023. Esta reducción de fondos pone en peligro los logros alcanzados durante la última década.
Finalmente, la OMS advierte que, si no se toman medidas contundentes, estas enfermedades seguirán destruyendo vidas y economías. Se estima que las ETD generan un impacto financiero de 33.000 millones de dólares anuales para las familias damnificadas, debido principalmente a la pérdida de salarios y los elevados gastos médicos de bolsillo.
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