Un total de 15 personas perdieron la vida en un trágico siniestro aéreo ocurrido el pasado miércoles 28 de enero de 2026. La aeronave, un Beechcraft 1900 con matrícula HK4709 operado por la compañía Searca, cumplía la ruta entre Cúcuta y Ocaña cuando se precipitó en una zona rural del municipio de La Playa de Belén, en el departamento de Norte de Santander.
El vuelo había iniciado su trayecto desde el Aeropuerto Internacional Camilo Daza. Tras registrarse una interrupción en las comunicaciones que se prolongó por varias horas, los restos del avión fueron finalmente ubicados durante la tarde de ese mismo miércoles.
Ante la magnitud de la emergencia, las instituciones y empresas del sector aeronáutico activaron una respuesta inmediata. El jueves 29 de enero, la aerolínea Satena coordinó el traslado de un equipo especializado conformado por delegados de Searca y de la Aeronáutica Civil (Aerocivil) hacia las ciudades de Cúcuta y Ocaña, con el objetivo primordial de brindar asistencia personalizada a los parientes de los fallecidos.

“Con el propósito de brindar acompañamiento directo y solidario a las familias víctimas del accidente ocurrido en el municipio de La Playa de Belén, Norte de Santander. Por su parte, la Aerocivil adelantará las labores de investigación que permitan establecer lo sucedido”, precisaron desde la aerolínea.
Representantes de Satena y de la firma operadora subrayaron que los protocolos de emergencia fueron ejecutados desde el primer reporte de desaparición de la aeronave para garantizar una atención oportuna. Asimismo, se confirmó la realización de una comparecencia ante los medios de comunicación.
“Satena y la empresa Searca, operador del vuelo siniestrado, informan que hoy, jueves 29 de enero, se llevará a cabo una rueda de prensa. El encuentro con medios tendrá lugar en el Hotel La Hacarítama, en la ciudad de Ocaña, a partir de las 11:00 a. m.”, indicaron las compañías en un comunicado oficial.
La organización aeronáutica aprovechó para enviar un mensaje de respaldo humano a los afectados por el luto:
“Satena extiende nuevamente su solidaridad a las familias que hoy enfrentan esta dolorosa pérdida. Toda la organización está comprometida a brindarles apoyo con respeto, humanidad y el firme propósito institucional de acompañarlos en este momento tan difícil”.

Avances en la investigación y hallazgo del avión
Las tareas de rastreo en la vereda Curasica culminaron con el hallazgo de la estructura del Beechcraft 1900. Este resultado fue posible gracias a la cooperación fundamental de los residentes de la zona, cuya alerta temprana permitió a los equipos de rescate y a las autoridades llegar con precisión al punto del impacto, según relató el presidente de la junta de acción comunal local.
Cronológicamente, el incidente se originó apenas 12 minutos después del despegue. A las 11:54 a. m., la aeronave cesó todo contacto con la torre de control, disparando las alertas de búsqueda y rescate.
Emiro Cañizares, alcalde de Ocaña, enfatizó la relevancia de la población campesina en estas labores:
“Fue clave siempre las comunidades rurales. Esta es una zona donde la comunidad vive de los cultivos de ciclo corto, de cebolla, de tomate, de fríjol, pepino, pimentón, etcétera”.
El burgomaestre también detalló la ubicación exacta del siniestro:
“La avioneta cae exactamente en un área estratégica adquirida por el municipio de La Playa, me decía la alcaldesa, un área estratégica para la conservación del agua. Y es la comunidad la que primero llega al lugar”.

Durante el proceso de recuperación, existió una labor conjunta entre los organismos de socorro y los familiares. El alcalde Cañizares reconoció el esfuerzo logístico para el manejo de los cuerpos bajo los lineamientos de Medicina Legal, calificando la tarea como ardua y compleja debido a las condiciones del terreno.
Por su parte, el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, lamentó el deceso de las 15 personas en la región del Catatumbo, mencionando que entre las víctimas se encontraban destacados profesionales de la salud y líderes políticos regionales.
“Las causas del accidente todavía es un tema que está en investigación. No hay un pronunciamiento oficial. Lo cierto es que la avioneta ya estaba a solo cinco minutos de llegar al aeropuerto de Ocaña y en el sector de la playa de Belén, en El Alto del Buey, en la vereda Curacica, se estrelló. La avioneta no explotó y, pues, está la Fiscalía y todas las entidades de la aeronáutica haciendo la respectiva investigación para poder determinar las causas exactas del accidente de este vuelo comercial entre Cúcuta y Ocaña”, declaró Villamizar.
En el sitio del accidente, el coronel Álvaro Avis Bello, quien ejerce como director técnico de Investigación de la Aerocivil, ratificó que ya se han recuperado las cajas negras, incluyendo los dispositivos de grabación de voces y datos. Estos elementos tecnológicos serán analizados exhaustivamente para determinar los factores técnicos o humanos que provocaron esta tragedia.
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