En una reciente declaración desde Panamá, el máximo mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, manifestó su optimismo respecto al futuro de los vínculos diplomáticos con Estados Unidos. El líder brasileño aseguró que las relaciones entre ambas naciones “volverán a la normalidad pronto” y confirmó una cita oficial con Donald Trump en Washington D. C. para los primeros días de marzo.
“Estoy convencido de que volveremos a la normalidad pronto, pronto; que vamos a fortalecer el multilateralismo, y que vamos a hacer que las economías vuelvan a crecer, porque es eso que el pueblo espera de nosotros”
Lula da Silva, quien arribó a territorio panameño para participar en la segunda edición del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe, enfatizó la importancia de que los gobernantes de las dos democracias más influyentes de Occidente mantengan un diálogo directo, sugiriendo que deben conversar “mirándose a los ojos”.
Planificación de la agenda diplomática
La concreción de esta cumbre bilateral se gestó tras una extensa llamada telefónica de casi 60 minutos realizada el pasado lunes. Según los detalles proporcionados por el Gobierno brasileño, la visita se efectuará una vez que Lula concluya sus compromisos internacionales en India y Corea del Sur durante el mes de febrero, aunque la fecha exacta del encuentro en la Casa Blanca permanece pendiente de confirmación oficial.
Este viaje representaría la primera visita de Estado de Lula bajo la actual administración de Donald Trump. El acercamiento ocurre tras un periodo de doce meses marcado por fuertes fricciones comerciales y desencuentros políticos que distanciaron a Brasilia de Washington.

Antecedentes de fricción y reciente distensión
Durante el último año, la relación se vio empañada cuando el Ejecutivo republicano implementó aranceles del 50% a una parte considerable de las exportaciones de origen brasileño. Además, Trump aplicó sanciones contra un magistrado del Tribunal Supremo de Brasil, en una maniobra interpretada como una medida de presión frente al proceso legal contra el exmandatario Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de cárcel por su vinculación con actos de golpismo.
Pese a estos incidentes, la estrategia de presión no impidió el avance de las causas judiciales en Brasil. No obstante, desde septiembre pasado se ha registrado un cambio de postura, logrando que se levanten las sanciones judiciales y se reduzcan parcialmente las barreras comerciales. En este contexto, Lula destacó como un triunfo diplomático la eliminación de gravámenes de hasta el 40% que pesaban sobre productos clave como el café, las frutas tropicales y la carne, otorgada por Washington en noviembre.
La Junta de Paz y el escenario internacional
En el marco de esta nueva etapa de cooperación, Donald Trump extendió una invitación a Lula da Silva para integrar la denominada Junta de Paz. Este organismo, liderado por Estados Unidos, busca establecer una hoja de ruta para finalizar el conflicto bélico entre Israel y la Franja de Gaza, contemplando la desmilitarización y seguridad de dicho territorio. Por ahora, el Gobierno de Brasil se encuentra analizando la propuesta junto a sus aliados internacionales antes de emitir una respuesta formal.

La Junta de Paz ha generado diversas reacciones en la comunidad internacional. Entre los países que han ratificado su presencia se encuentran:
- Alemania
- Argentina
- Paraguay
- Qatar
- Emiratos Árabes Unidos
- Bielorrusia
En contraste, naciones como Francia y Noruega han declinado la invitación. Esta negativa provocó que Donald Trump amenazara con imponer aranceles del 200% a las importaciones de vinos y champanes franceses como represalia.
Finalmente, Lula da Silva continúa reforzando su agenda de defensa del sistema multilateral, manteniendo diálogos recientes con figuras como Vladimir Putin de Rusia, Narendra Modi de India y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Como parte de los temas a tratar con Trump, el mandatario brasileño ha propuesto una alianza estratégica para combatir el crimen organizado, basada en el bloqueo de activos financieros y el intercambio de inteligencia sobre estructuras delictivas.
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