Con una trayectoria consolidada en la dirección de NVIDIA para América Latina, Marcio Aguiar ha sido testigo directo de la metamorfosis de la firma. La empresa, que inicialmente se enfocaba en tarjetas de video para gaming, se ha posicionado ahora como el núcleo de la revolución de la inteligencia artificial a escala global. Durante su gestión, la valoración de la compañía escaló de 10.000 millones de dólares a los actuales 4,5 billones de dólares, convirtiendo sus semiconductores en el activo más buscado por naciones y entes corporativos.
En un análisis sobre el panorama regional, Aguiar señaló que, aunque existen condiciones favorables en América Latina, la rapidez en la toma de decisiones políticas es insuficiente. El directivo fue enfático al declarar:
“Los líderes deberían despertarse y decir: tenemos todo lo que necesitan las grandes corporaciones. Tenemos que ser más ágiles, tener una visión mucho más estratégica”
Para el experto, la base fundamental de este avance reside en la infraestructura tecnológica. El procesamiento requerido por la IA excede las capacidades de la informática tradicional, necesitando miles de unidades de procesamiento gráfico (GPU) operando de forma simultánea. NVIDIA define estos complejos como AI Factories o fábricas de inteligencia artificial. Según Aguiar:
“Sin un data center con miles de GPUs, nada va a pasar. Es el primer pilar. Los científicos ya tienen las aplicaciones, que en su mayoría son open source, pero hoy no tienen dónde correrlas”.
Proyectos y despliegue en la región
Actualmente, el panorama de centros de datos en la zona muestra movimientos iniciales. Aguiar precisó que NVIDIA colabora en cuatro proyectos de data centers en Chile, ocho en Brasil (sujetos a incentivos tributarios), tres en México y uno en El Salvador. Por su parte, Uruguay se encuentra en fases preliminares de diálogo. No obstante, la empresa mantiene criterios estrictos de inversión.
A través de su colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la firma monitorea las necesidades reales de inversión. Aguiar advirtió que no basta con poseer la tecnología por fines propagandísticos:
“Decir ‘tengo la computadora más grande de Argentina’ está bien, pero ¿qué van a hacer con eso? Porque esa computadora, si no está haciendo nada, en seis meses ya está vieja”.
Respecto al talento humano, de los 310.000 desarrolladores registrados por la marca en la región, 132.000 pertenecen a Brasil. Este país destaca por tener el ecosistema más avanzado y la infraestructura eléctrica más sólida, aunque enfrenta barreras arancelarias de hasta el 60% o 70% en importaciones. Para mitigar esto, el gobierno de Lula da Silva propuso el plan Redata para reducir impuestos en centros de datos, aunque su ejecución sigue pendiente. En contraste, México aprovecha su alianza con Estados Unidos y Canadá, brindando mayor seguridad a los inversores norteamericanos.
El potencial estratégico de Argentina y el proyecto Stargate
Argentina se posiciona como un destino atractivo debido a factores geográficos y climáticos. El frío de la Patagonia facilita la refrigeración de equipos, sumado al potencial de energías renovables como la eólica e hídrica. La relación política entre Javier Milei y Donald Trump también ha despertado el interés de capitales estadounidenses en territorio argentino.
En este marco surge el proyecto Stargate, una iniciativa de 25.000 millones de dólares anunciada por OpenAI y Sur Energy, donde NVIDIA actuaría como proveedor tecnológico. Aguiar aclaró la naturaleza del acuerdo:
“Ese es un proyecto de OpenAI, no una iniciativa de NVIDIA. Nosotros somos socios tecnológicos en todo lo vinculado a inteligencia artificial, pero Stargate es de ellos”.
Asimismo, reconoció que, aunque existen múltiples anuncios de grandes dimensiones en países como Argentina y Brasil, muchos proyectos aún no se han concretado físicamente.
Soberanía de datos y geopolítica
Otro punto crucial abordado fue la soberanía de la información. Aguiar sostiene que es vital que las administraciones estatales mantengan el control sobre los datos procesados en su territorio, viéndolo como un asunto de seguridad nacional y defensa manejado por sus propios ministerios.
En cuanto a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, las restricciones impuestas por las administraciones de Joe Biden y Donald Trump sobre la venta de chips avanzados al país asiático han reconfigurado el mercado. Ante esto, Aguiar explicó:
“Nunca desarrollamos nuestro negocio pensando que íbamos a estar en el medio de una guerra geopolítica. Pero otros países despertaron a la necesidad de tener su propia infraestructura, y eso compensó mucho la pérdida que tuvimos con China”.

Hoy en día, NVIDIA no incluye al mercado chino en sus metas proyectadas de venta. Al ser consultado sobre la posibilidad de que China desarrolle tecnología equivalente, el directivo subrayó que el desafío no es solo el hardware:
“Desarrollar un chip no es el tema. El tema es desarrollar un ecosistema: software, desarrolladores, startups, arquitecturas. Muchas compañías pueden hacer un chip, pero ¿qué vas a procesar con él?”.
Finalmente, Marcio Aguiar enfatizó la neutralidad de la empresa:
“Siempre somos una empresa tecnológica, no entramos en política. Nunca. Queremos elevar el valor de los países y las organizaciones, pero jamás meternos en el tema político”.
Descartó además las teorías de una burbuja financiera, asegurando que el proceso de adopción de la IA apenas está iniciando y su labor actual es demostrar el valor real de esta tecnología a quienes aún no la implementan.
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