El año 2026 se perfila como un periodo de intensa actividad en la exploración espacial, con una serie de proyectos de gran envergadura que buscan ampliar las fronteras de la humanidad. Organismos como la NASA, la firma Blue Origin y la agencia espacial de Japón liderarán misiones críticas, que incluyen desde el retorno de tripulaciones a la órbita de nuestro satélite natural hasta el complejo proceso de recolectar muestras en las lunas de Marte, marcando una etapa de competencia y colaboración global.
1. Artemis II: El reencuentro humano con la Luna

El plan para que los seres humanos regresen a las proximidades de la Luna se concretará mediante la misión Artemis II. Este proyecto de la NASA tiene como meta principal colocar una tripulación en la órbita lunar, un hecho histórico que no ocurre desde la legendaria era Apolo.
De acuerdo con reportes especializados, la agencia de Estados Unidos tiene programado el despegue de Artemis II “a más tardar en febrero de 2026”, lo que dará inicio formal a la siguiente etapa de su programa de exploración. La nave Orión será el vehículo encargado de trasladar a cuatro especialistas: el comandante Reid Wiseman, los astronautas Christina Koch y Victor Glover —reconocidos por su labor en la Estación Espacial Internacional— y el canadiense Jeremy Hansen.
“Participar en esta misión representa un absoluto privilegio”
Afirmó Hansen, quien asiste en representación de la Agencia Espacial Canadiense. A lo largo de una expedición de 10 días, el equipo evaluará minuciosamente los sistemas de soporte vital y comunicaciones de la cápsula. El objetivo es garantizar la seguridad para misiones futuras, como Artemis III, que prevé un nuevo alunizaje tripulado a inicios de la próxima década. Actualmente, el cohete y la cápsula ya se encuentran en el Centro Espacial Kennedy, activando la cuenta regresiva para un viaje esperado por más de medio siglo.
2. Blue Moon: El primer paso lunar de Blue Origin

De forma paralela a los esfuerzos estatales, la compañía privada Blue Origin, liderada por el magnate Jeff Bezos, prepara su propia incursión en el suelo lunar. Durante el primer trimestre de 2026, la empresa buscará concretar el descenso del módulo Blue Moon como parte de la misión denominada Pathfinder 1.
Esta iniciativa forma parte del Programa de Servicios de Carga Lunar Comercial (CLPS) de la NASA. El propósito de este programa es financiar a organizaciones privadas para que desarrollen tecnología de transporte de suministros fundamentales para los futuros astronautas del programa Artemis.
Pathfinder 1 funcionará como una prueba de validación para el prototipo Blue Moon Mark 1, integrando avances tecnológicos como:
- El potente motor BE-7.
- Sistemas de energía criogénica y propulsión avanzada.
- Aviónica de última generación y enlaces de comunicación continua.
- Un sistema de aterrizaje de alta precisión con un margen de error inferior a los 100 metros.
Anteriormente, Blue Origin se había especializado en el turismo suborbital y el despliegue de satélites, por lo que este proyecto representa un avance fundamental en su trayectoria comercial. De tener éxito, la empresa se posicionará como un proveedor logístico clave para entidades gubernamentales e institucionales en la Luna.
3. La ambición de Japón en el sistema marciano

Por otro lado, Japón está finalizando los preparativos para la misión MMX (Martian Moons eXploration), su primer gran desafío en el entorno de Marte. A diferencia de las misiones tradicionales enfocadas en el planeta rojo, la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) ha centrado sus esfuerzos en los satélites Fobos y Deimos.
La estrategia consiste en que la sonda MMX aterrice en Fobos para extraer material, realice maniobras similares en Deimos y finalmente transporte las muestras de regreso a la Tierra. Japón cuenta con una experiencia notable en estas tareas tras el éxito de Hayabusa y Hayabusa2, misiones que recolectaron muestras de los asteroides Itokawa y Ryugu de manera exitosa.
La relevancia científica de este proyecto radica en determinar si estas lunas son restos de un impacto antiguo en Marte o asteroides capturados por la gravedad. Sin embargo, existe una posibilidad de que el lanzamiento se postergue hasta el 2027, debido a un fallo en una prueba de cohete ocurrida en el pasado mes de diciembre.
El calendario espacial de 2026 evidencia la emergencia de nuevas potencias, el fortalecimiento de alianzas estratégicas y el creciente rol del sector privado en la conquista del espacio exterior.
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