No data was found

Crisis invernal en EE. UU.: nevadas récord y emergencia en 14 estados

Desde el pasado viernes 23 de enero de 2026, un sistema meteorológico de proporciones históricas ha golpeado con fuerza el noreste y el sur de Estados Unidos. Esta tormenta invernal ha generado acumulaciones críticas de nieve y capas de hielo que han paralizado la infraestructura eléctrica, afectando a cientos de miles de ciudadanos. Ante la magnitud del evento, catorce estados y el Distrito de Columbia han oficializado el estado de emergencia, según reportes del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) y el Departamento de Energía (DOE).

Las autoridades del NWS advierten que el fenómeno continúa provocando cortes de energía a gran escala, la suspensión masiva de vuelos y alertas por frío extremo que comprometen la seguridad en amplias regiones. Por su parte, el DOE ha señalado que las condiciones climáticas adversas representan un desafío mayor para la restauración de servicios básicos y el tránsito vehicular. Se ha instado a la población a permanecer en sus hogares y restringir los desplazamientos no urgentes mientras el sistema permanezca activo.

Esta contingencia climática fue anticipada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), que advirtió sobre el ingreso de una masa de aire ártico con capacidad de generar precipitaciones níveas excepcionales. Históricamente, eventos de esta naturaleza han puesto en jaque la infraestructura de transporte y energía del país, lo que obligó a las instituciones oficiales a activar planes de respuesta temprana para mitigar el impacto en la población.

La tormenta invernal provoca acumulaciones históricas de nieve y hielo en el noreste y sur de Estados Unidos desde el 23 de enero de 2026. (REUTERS/Jonathan Ernst)

Zonas críticas y niveles de acumulación registrados

El impacto del temporal se percibe desde las Montañas Rocosas hasta la costa atlántica, con efectos particularmente severos en Oklahoma, Ohio, Nueva York, Maine y la región del Valle de Tennessee. El reporte meteorológico oficial confirma acumulaciones de nieve que superan los 45 centímetros (18 pulgadas) en el noreste, alcanzando picos de hasta 60 centímetros (24 pulgadas) en sectores de Maine y Nueva Hampshire.

En la zona sur del país, la interacción de lluvia y temperaturas gélidas ha derivado en la formación de capas de hielo de más de 2,5 centímetros (una pulgada), afectando gravemente a Luisiana, Arkansas y Mississippi. Los expertos del NWS enfatizan que incluso las acumulaciones de hielo mínimas pueden representar un peligro letal para la movilidad y la integridad de las líneas eléctricas.

“Pequeñas variaciones en la trayectoria de la tormenta pueden modificar sustancialmente la distribución de nieve e hielo”

Esta declaración de Alex Lamers, meteorólogo del Centro de Predicción del Tiempo, resalta la volatilidad del fenómeno y la necesidad de que los ciudadanos se mantengan informados a través de las actualizaciones constantes de los servicios climáticos.

Pronóstico de acumulación de hielo que muestra las zonas con mayor riesgo de daños en infraestructura y cortes de energía

Colapso eléctrico y usuarios afectados

La combinación de peso por hielo y fuertes vientos ha derribado árboles y cableado, dejando a más de 880.000 usuarios sin suministro eléctrico. Las áreas más perjudicadas incluyen a Tennessee, Texas, Luisiana y Mississippi. Debido a la gravedad de la situación, el DOE ha declarado el estado de emergencia en la red eléctrica de Texas y el Atlántico Medio, facilitando así la llegada de recursos federales para las reparaciones.

Las labores de las cuadrillas de emergencia se han visto obstaculizadas por el frío intenso, dificultando la reconexión en zonas donde las interrupciones superan el 60% de los hogares y comercios. El Departamento de Energía ha reiterado mediante canales oficiales que la restauración de la energía es la prioridad absoluta del Gobierno, aunque los trabajos en campo están supeditados a la evolución de las condiciones atmosféricas.

El Servicio Meteorológico Nacional reporta acumulaciones de nieve superiores a 45 centímetros en el noreste, con hasta 60 centímetros en Maine y Nueva Hampshire. (REUTERS/Bing Guan)

Impacto en el transporte y la aviación

El sector de transporte ha sufrido una parálisis significativa. De acuerdo con la Administración Federal de Aviación (FAA), se han tenido que cancelar más de 10.700 vuelos a nivel nacional, siendo los aeropuertos del noreste y el Atlántico Medio los puntos de mayor conflicto. Se recomienda a los viajeros verificar el estatus de sus itinerarios de forma remota para evitar aglomeraciones en las terminales aéreas.

En cuanto al transporte terrestre, el Departamento de Transporte de Estados Unidos (USDOT) mantiene alertas vigentes por calzadas peligrosas. Las condiciones de visibilidad son mínimas y el NWS ha solicitado evitar cualquier viaje innecesario.

  • Uso de maquinaria pesada para despeje de vías en corredores principales.
  • Riesgo persistente de deslizamientos por placas de hielo ocultas bajo la nieve.
  • Dificultad extrema para el acceso de vehículos de emergencia en áreas rurales.

Porcentaje de clientes sin servicio eléctrico por condado, según los reportes más recientes disponibles.

Riesgos por temperaturas gélidas y registros extremos

El termómetro ha marcado mínimas inferiores a los -18 °C (0 °F) en las Grandes Llanuras y el noreste, mientras que la sensación térmica ha caído por debajo de los -29 °C (-20 °F) en puntos específicos. La NOAA ha extendido sus advertencias hasta ciudades del sur como Houston y Nueva Orleans, regiones que usualmente no enfrentan climas tan hostiles.

Existe un riesgo latente de hipotermia para las personas expuestas y de daños estructurales por el congelamiento de tuberías en las viviendas. El NWS proyecta que durante los próximos días podrían romperse varios récords históricos de temperatura mínima a medida que la masa de aire polar se desplaza por el territorio estadounidense.

El aire ártico provoca temperaturas mínimas por debajo de -18 °C en las Grandes Llanuras y noreste, con riesgo de hipotermia y congelamiento de tuberías. (REUTERS/Eduardo Munoz)

Respuesta gubernamental y medidas de seguridad

La estrategia de respuesta está liderada por la coordinación entre el DOE y el NWS. El Secretario de Energía ha confirmado que la asistencia técnica y logística federal está desplegada para apoyar a los gobiernos estatales en la protección de infraestructuras críticas. Por su parte, el Departamento de Transporte ha reforzado la vigilancia en las rutas principales para garantizar el flujo de suministros esenciales.

Las autoridades han sido enfáticas en que la prioridad actual es la salvaguarda de la vida humana y la restauración paulatina de la conectividad en las zonas aisladas por el temporal.

Proyección de temperaturas mínimas bajo cero previstas para los próximos días en Estados Unidos.

Proyecciones para el cierre de enero

Las perspectivas para el resto del mes no son alentadoras. La Administración Federal de Emergencias (FEMA) y el NWS estiman que los efectos de esta tormenta invernal se prolongarán al menos hasta el 31 de enero. Se prevé que el frío extremo continúe castigando tanto al norte como al sur del país, manteniendo la suspensión de actividades en escuelas y oficinas gubernamentales.

La recuperación total de la normalidad dependerá de la velocidad con la que se logre despejar las rutas y estabilizar la red eléctrica. Se insta a la ciudadanía a seguir únicamente los canales de comunicación oficiales para reportar emergencias y recibir instrucciones sobre los servicios de asistencia disponibles ante esta histórica contingencia climática.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER