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Xi Jinping descabeza la cúpula militar de China con purga sin precedentes

Dentro del alto mando militar de China, un nombre parecía permanecer intocable ante las constantes limpiezas estructurales de los últimos dos años. El general Zhang Youxia, el oficial de mayor jerarquía dentro de las fuerzas armadas, no solo mantenía un vínculo de amistad personal con el presidente Xi Jinping, sino que también era reconocido como uno de los escasos comandantes con experiencia real en el campo de batalla, tras su destacada participación en el conflicto bélico con Vietnam en 1979.

Esa trayectoria consolidó su poder como el principal de los dos vicepresidentes de la Comisión Militar Central (CMC), el organismo supremo que dirige al ejército y que preside el propio Xi Jinping. Para diversos observadores internacionales, Zhang Youxia era considerado incluso el arquitecto detrás de varias de las recientes purgas internas. No obstante, esa percepción cambió drásticamente tras confirmarse su caída, en lo que representa el movimiento político más impactante hasta la fecha.

Investigaciones por indisciplina y corrupción

El pasado 24 de enero, el Ministerio de Defensa de China informó que tanto el general Zhang, de 75 años, como el general Liu Zhenli, de 61 años y también integrante de la CMC, se encuentran bajo investigación. El motivo oficial citado por las autoridades son presuntas «violaciones graves de la disciplina y la ley», una terminología que usualmente precede a cargos de corrupción, aunque no se proporcionaron pormenores adicionales.

El general Liu Zhenli se desempeñaba como jefe del departamento del Estado Mayor Conjunto, con responsabilidades directas sobre el entrenamiento, la inteligencia y las operaciones militares. Su caída se vincula estrechamente a su relación con Zhang Youxia, ya que ambos comparten un pasado común como veteranos de la guerra fronteriza vietnamita.

Las investigaciones actuales sugieren que el Sr. Xi Jinping ha vaciado prácticamente todo el liderazgo militar del país, ejecutando una purga de una magnitud no vista desde el fallecimiento de Mao Zedong en 1976. Aunque formalmente Zhang y Liu no han sido expulsados de la CMC, este tipo de procesos disciplinarios suelen derivar en detenciones y despidos definitivos.

Un vacío de poder en el Ejército Popular de Liberación

En la actualidad, de los oficiales uniformados que originalmente integraban la CMC para supervisar a los cerca de 2 millones de efectivos del Ejército Popular de Liberación (EPL), solo permanecen activos dos miembros: el propio Xi Jinping en la presidencia y el general Zhang Shengmin, encargado de la disciplina militar, quien ascendió a la vicepresidencia en octubre. Los otros cuatro oficiales de alto rango ya han sido removidos de sus cargos tanto en la estructura del partido como en la militar.

Este escenario evidencia las dificultades persistentes que enfrenta Xi Jinping para convertir al EPL en una maquinaria bélica de vanguardia. Desde su llegada al poder, el mandatario ha intentado erradicar la corrupción sistémica y la falta de operatividad real. Una nueva fase de detenciones se intensificó en 2023, golpeando primero a la Fuerza de Cohetes —responsable del arsenal atómico— y extendiéndose luego a los departamentos de logística, política y desarrollo de equipamiento.

A pesar de estos esfuerzos, la corrupción parece resistir y las metas de reforma no se han cumplido totalmente. Existe la posibilidad de que Xi Jinping haya perdido la paciencia ante la incapacidad de Zhang Youxia para entregar avances concretos antes de la fecha límite establecida para el próximo año, cuando se espera que el EPL esté listo para una eventual operación sobre Taiwán.

Rivalidades políticas y sospechas históricas

Otra hipótesis apunta a que Zhang Youxia o su círculo cercano podrían haber estado involucrados en irregularidades financieras durante su gestión al frente del departamento de desarrollo de armas entre 2012 y 2017, un área históricamente vulnerable a las malas prácticas. Es posible que investigaciones anteriores hayan arrojado nuevas pruebas o que rivales internos hayan facilitado información incriminatoria.

Desde una perspectiva política, el crecimiento de la influencia de Zhang pudo haber sido interpretado como una señal de alerta para el liderazgo central. Dennis Wilder, especialista de la Universidad de Georgetown y exanalista de China para la CIA, sostiene que este es el cambio más radical desde que Xi Jinping asumió el mando. Wilder explica que la facción liderada por Zhang, compuesta por descendientes de revolucionarios históricos, había ganado una autoridad excesiva.

«Es un viejo cabrón duro y profano y, aunque se había aliado con Xi, nunca fue su subordinado»

Este análisis sugiere que, a pesar de la alianza estratégica, Zhang no actuaba bajo una subordinación total. La conexión entre ambos era profunda; sus padres combatieron juntos en la guerra civil china. Mientras el padre de Zhang alcanzó el grado de general de tres estrellas, el progenitor de Xi fue un líder civil de alto nivel. Xi Jinping había depositado una confianza ciega en él, promoviéndolo al Politburó en 2017 y permitiéndole seguir en funciones en 2022 pese a tener 72 años, ignorando las reglas tradicionales de jubilación.

Impacto en la operatividad y la estabilidad interna

De confirmarse su destitución formal y su salida del Politburó, sería la primera vez que dos miembros de este exclusivo grupo de poder son removidos en un mismo periodo de cinco años desde la crisis de las protestas de la Plaza de Tiananmén en 1989. Esto envía un mensaje implacable: la cercanía familiar o histórica con el líder máximo no ofrece impunidad.

Sin embargo, la purga masiva genera un dilema operativo. Muchos de los generales restantes carecen de experiencia o están bajo sospecha por sus vínculos con mandos caídos en desgracia. Informes de inteligencia occidentales, incluyendo el del Pentágono publicado en diciembre, advierten sobre las repercusiones de estas medidas.

Según el Pentágono, la eliminación de oficiales de alto rango ha «causado incertidumbre sobre las prioridades organizativas» y ha «repercutido en las filas del EPL». El documento también señala deficiencias técnicas graves, como fallos en los silos de misiles, derivados de la corrupción en las contrataciones de defensa. «Es muy probable que estas investigaciones provoquen interrupciones a corto plazo en la eficacia operativa del EPL», concluye el informe estadounidense. El éxito final de Xi Jinping dependerá de si esta purga logra sanear el sistema o si termina por debilitar irremediablemente su capacidad de combate.

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