En un nuevo episodio de tensiones diplomáticas, el fiscal general de Irán emitió una contundente advertencia sobre la reacción que la República Islámica y sus aliados internacionales podrían ejercer ante las continuas presiones de Estados Unidos. Según los reportes de la agencia Khabar, el funcionario advirtió que cualquier acto de agresión contra territorio iraní resultará en ataques contra los intereses estadounidenses en todo el mundo, incluyendo acciones por parte de simpatizantes que residen dentro de los propios Estados Unidos. En sus declaraciones, se enfatizó que tanto las bases como los activos de Washington e Israel son considerados ahora como objetivos legítimos.
Esta postura surge como respuesta directa a lo manifestado recientemente por Donald Trump. El exmandatario estadounidense aseguró que sus advertencias a Teherán habrían logrado frenar la ejecución de cientos de ciudadanos detenidos durante las manifestaciones en el país persa. No obstante, el fiscal Mohamad Movahedi desestimó estas versiones calificándolas de
«absolutamente falsas»
. El representante del Ministerio Público aclaró que
“ni esta cifra es real ni el aparato judicial ha adoptado una decisión en este sentido”
, negando rotundamente la existencia de planes para ejecutar a más de 800 personas.
Independencia judicial frente a presiones externas
Durante su pronunciamiento oficial, Movahedi sostuvo firmemente que el sistema de justicia en Irán mantiene una autonomía total y no está sujeto a la injerencia de potencias extranjeras. Explicó que la nación cuenta con una división de poderes estricta, donde cada organismo cumple sus funciones sin aceptar órdenes externas. De esta forma, el fiscal descartó que decisiones de tal magnitud, como las condenas de manifestantes, puedan verse alteradas por amenazas provenientes del escenario internacional.
La controversia se originó cuando Donald Trump afirmó públicamente el pasado jueves que, mediante presiones directas, su administración logró que el gobierno iraní detuviera la ejecución de aproximadamente 840 individuos vinculados a las recientes protestas. El político relató:
«iban a colgar a 837 personas. Les dije que no pueden hacer eso y que si lo hacían, sería malo»
. Estas palabras, replicadas por diversos medios globales, han sido contrastadas por las autoridades judiciales iraníes, quienes sostienen que tales datos carecen de veracidad y no corresponden a ninguna resolución jurídica real.
Crisis social y balance de víctimas
Por su parte, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, se refirió a la situación interna admitiendo que las últimas semanas han representado “una prueba difícil” para el país, reconociendo además la existencia de un “profundo sufrimiento” entre la población. Pezeshkian atribuyó los disturbios a
“una respuesta vengativa de los enemigos de la nación iraní”
, señalando directamente a quienes se vieron afectados tras el conflicto derivado de la ofensiva israelí en junio de 2025. Según la visión oficial difundida por Khabar, Estados Unidos habría colaborado con la respuesta militar liderada por Israel.
Respecto al costo humano de estas movilizaciones, las cifras continúan siendo objeto de debate. Una organización no gubernamental con base en Estados Unidos elevó este viernes el número de fallecidos por la represión a más de 5.000 personas. Este balance contrasta significativamente con los datos oficiales de las autoridades de Teherán, que al inicio de la semana habían reportado una cifra superior a los 3.000 fallecidos en el marco de las protestas.
Escalada de retórica bélica
Además de negar la influencia externa, el fiscal Movahedi rechazó tajantemente las supuestas amenazas de Trump contra el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
“Desde nuestra perspectiva, esta insolencia y osadía supone una declaración de guerra”
, aseveró el funcionario, marcando un endurecimiento en la retórica de confrontación contra la comunidad internacional.
En su discurso, el fiscal también arremetió contra Israel, refiriéndose al Estado como un “régimen infanticida sionista”. Según la información de Khabar, cualquier hostilidad contra las instituciones o líderes iraníes será respondida con medidas proporcionales. Movahedi reiteró que los partidarios de la República Islámica en el extranjero, incluso aquellos en suelo estadounidense, están listos para actuar ante lo que consideren agresiones contra su soberanía.
- Rechazo total a las cifras de ejecuciones mencionadas por Trump.
- Defensa de la soberanía del aparato judicial iraní.
- Advertencia de represalias globales contra objetivos estadounidenses.
- Disparidad en las cifras de fallecidos (3.000 vs 5.000).
Finalmente, el fiscal insistió en que los procesos legales internos y las sentencias judiciales se rigen únicamente por la legislación nacional. El escenario actual queda marcado por una guerra de narrativas donde Washington defiende haber frenado la represión, mientras que Teherán descalifica tales logros como propaganda política sin fundamentos en la realidad de sus tribunales.
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