Tras el discurso de Volodimir Zelensky en el foro de Davos, donde el líder ucraniano señaló que Europa todavía requiere del respaldo militar de Estados Unidos para contener a Moscú, el presidente Donald Trump hizo un llamado a que las naciones del viejo continente asuman una postura más activa en el conflicto. El mandatario estadounidense subrayó que las gestiones de mediación que lidera su administración están diseñadas, ante todo, para generar beneficios en territorio europeo.
Durante su traslado a bordo del Air Force One, luego de participar en el Foro Económico Mundial en Suiza, Trump reconoció que actualmente «no parece» que se vaya a concretar un pacto de seguridad entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, defendió la necesidad de sostener los encuentros diplomáticos, argumentando que sin estas reuniones no habrá avances hacia la pacificación.
“Nos reuniremos y veremos qué pasa; espero que podamos salvar muchas vidas”
, declaró al referirse a la cita trilateral entre delegados de Estados Unidos, Rusia y Ucrania programada para este fin de semana en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos.
Al ser consultado sobre la viabilidad de un alto el fuego o un tratado de paz definitivo, Trump mostró escepticismo sobre una resolución inmediata, aunque insistió en que el diálogo no debe interrumpirse.
“Siempre que nos reunimos, es bueno. Si no nos reunimos, no va a pasar nada”
, puntualizó el jefe de Estado, quien prefirió no confirmar si estas conversaciones derivarán en una cumbre directa con Vladimir Putin y Zelensky.
Análisis de las posturas de negociación
El dirigente republicano sugirió que, según su percepción, el presidente Vladimir Putin estaría ahora más inclinado a realizar ciertas concesiones, al igual que el resto de los actores en disputa.
“Pensaba que Putin quería todo (y) quizás sí”
, admitió Trump, matizando que cualquier arreglo solo será posible si se alcanzan puntos de acuerdo en las sesiones diplomáticas ya agendadas. Advirtió que, de no prosperar estos entendimientos, no se vislumbra una salida global al conflicto.
En diversas ocasiones, Donald Trump puso énfasis en la distancia geográfica que separa a Estados Unidos de la guerra en Europa del Este. Aseguró que la intervención de Washington responde primordialmente a los intereses de sus aliados extranjeros.
“Es más por Europa que por mí. Estoy haciendo esto más por Europa que por mí”
, reiteró el mandatario, minimizando las repercusiones directas del enfrentamiento sobre su país, más allá de la lamentable pérdida de vidas humanas.
A diferencia de las críticas de Zelensky sobre la insuficiencia de las medidas de defensa europeas, el presidente estadounidense optó por no emitir reproches directos, aunque fue tajante sobre la responsabilidad de dichas naciones.
“Europa va a formar parte de ello, tiene que formar parte de ello”
, remarcó, exigiendo un mayor protagonismo de los países europeos en la solución de la crisis regional.
Respecto a la función de mediador de su gobierno, Trump manifestó su firme intención de seguir buscando progresos en la vía diplomática. Sostuvo que su nación mantiene “la capacidad de lograr cosas como la paz entre Rusia y Ucrania”. Pese a esto, evitó realizar predicciones certeras y señaló que continuará analizando si es factible obtener resultados concretos en el corto plazo.
Por el momento, la Casa Blanca no ha ratificado ni descartado que se produzca un encuentro presencial entre los líderes de las tres potencias involucradas. La evolución de los contactos en Abu Dabi será determinante para definir el rumbo de la estrategia estadounidense, la cual busca detener las hostilidades priorizando la estabilidad de los aliados en Europa.
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