Un equipo de especialistas del Hospital Clínic de Barcelona y el Banco de Sangre de Cataluña ha ratificado mediante un estudio científico las ventajas de transfundir sangre de cordón umbilical a prematuros extremos. Esta intervención busca combatir la anemia, una complicación recurrente en recién nacidos que presentan un estado de salud de alta vulnerabilidad.
Un ensayo pionero a nivel internacional
Este ensayo clínico se posiciona como una iniciativa pionera en España y la segunda de su tipo en el mundo. El análisis se centró específicamente en bebés nacidos antes de las 28 semanas de gestación. Estos pequeños pacientes, que usualmente no superan los 1,5 kilos de peso, suelen requerir transfusiones sanguíneas en aproximadamente dos tercios de los casos debido a su predisposición a cuadros anémicos severos.
Tradicionalmente, el recurso más utilizado es el suministro de sangre de adulto convencional. No obstante, esta práctica conlleva riesgos específicos: la hemoglobina adulta difiere de la neonatal y suele aportar una cantidad excesiva de oxígeno a los tejidos del bebé.
«Algunos órganos como pulmón o la retina pueden tener afectación»
Así lo advirtió Miquel Alsina, quien se desempeña como adjunto del Servicio de Neonatología del Hospital Clínic de Barcelona e impulsor principal de la investigación. El estudio, que tomó como referencia una experiencia previa realizada en Italia, incluyó el seguimiento de 41 neonatos prematuros extremos con anemia durante el periodo comprendido entre los años 2023 y 2025.
Viabilidad y seguridad del procedimiento
Tras analizar los datos, los especialistas concluyeron que este método «es factible y seguro». Gracias a estos resultados positivos, Alsina ha manifestado la intención de expandir este protocolo a seis centros hospitalarios adicionales dentro de la comunidad catalana. Una de las mayores virtudes de esta técnica es que, a diferencia de la sangre adulta, la de cordón «conserva el perfil sanguíneo de los bebés prematuros».
Durante la investigación, se registró una disponibilidad del 78,4 % de sangre de cordón umbilical, la cual proviene estrictamente de donaciones voluntarias de mujeres en el momento del parto. Cabe destacar que se han cumplido tres décadas desde la primera donación de este tipo, la cual inicialmente se destinaba al tratamiento de la leucemia. No obstante, hoy sus aplicaciones se han diversificado hacia áreas como:
- Dermatología
- Oftalmología
- Traumatología
- Ginecología
El reto de las donaciones
A pesar de los avances médicos, el Banco de Sangre y Tejidos (BST) enfrenta desafíos en cuanto al abastecimiento. Jesús Fernández, director de la institución, informó que el año pasado se obtuvieron 1.200 donaciones, cifra que no alcanzó el objetivo propuesto de 1.500. Esta tendencia a la baja es preocupante si se compara con el año 2017, cuando se registraron más de 4.000 donaciones.
Es importante recordar que el proceso de donación no requiere ninguna intervención quirúrgica adicional para la madre; basta con integrarlo en el plan de parto comunicado al hospital.
El caso de éxito de Eira
La eficacia de este tratamiento tiene rostro humano en Eira, una niña que hace 17 meses recibió una transfusión de cordón tras nacer prematuramente a las 23 semanas. Sus madres, Elisabet Rotela y Silvia Buenestado, compartieron su testimonio este jueves.
«Cuando nos dijeron que había que hacer una cesárea de urgencias se nos paró el mundo; se fueron todas aquellas imágenes idílicas del nacimiento de una hija y pasamos a tener miedo e incertidumbre»
Tras permanecer 79 días bajo cuidados intensivos en la UCI neonatal del Clínic, y gracias a las transfusiones recibidas para tratar su anemia, la pequeña logró ser dada de alta con éxito. Actualmente, su evolución es sumamente positiva.
«A día de hoy Eira está grande, tiene 17 meses ya, está muy bien y es imparable; estamos muy agradecidas a esa madre que hizo la donación»
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