El Puerto Principal se vistió de gala para recibir al «escritor de canciones» por excelencia. Santiago Cruz regresó a Guayaquil con su gira «Quince de Caminos La Gira», un concepto que no solo celebra el tiempo, sino la madurez de un artista que ha sabido caminar por los bordes del pop y la trova con una elegancia inigualable.
La Puesta en Escena: Elegancia y cercanía
Desde el momento en que se encendieron las luces, quedó claro que no sería un concierto convencional. El escenario, diseñado con tecnología de punta, permitió que la voz de Santiago fuera el centro de gravedad. La banda, impecable, logró un sonido orgánico donde las cuerdas y el piano envolvieron al público en una atmósfera de complicidad.
El Repertorio: Un recorrido por la memoria
El concierto fue una montaña rusa de emociones. Santiago abrió la noche con una energía renovada, pero el punto de inflexión llegó cuando empezaron a sonar los acordes de su historia:
- La Nostalgia: Canciones como «En tus zapatos», «Y si te quedas, ¿qué?», «Desde lejos» y «Baja la guardia» fueron los himnos de la noche. Guayaquil, una ciudad que ha adoptado a Santiago como uno de los suyos, coreó cada palabra a un volumen que por momentos opacaba al propio artista.
- El Presente: Los temas de su álbum más reciente demostraron que Cruz sigue siendo un observador agudo de la realidad y el amor en tiempos modernos.
El Vínculo con Guayaquil
Santiago Cruz tiene una relación «eléctrica» con Guayaquil. Entre canciones, el artista compartió anécdotas de sus múltiples visitas, agradeciendo al público ecuatoriano por ser uno de los primeros en abrirle las puertas fuera de Colombia. «Caminar estos quince años ha sido más fácil porque ustedes han sostenido mi mano», llegó a decir, provocando una de las ovaciones más largas de la velada.
Veredicto
La gira «Quince de Caminos» es, hasta la fecha, la presentación más sólida de Santiago Cruz. Fue un recordatorio de que, en un mundo de música efímera, las canciones honestas tienen una larga vida. Guayaquil no solo asistió a un concierto; fue testigo de la consagración de un artista que camina con paso firme hacia convertirse en una leyenda viva de la música en español.
Por: Rocío Armendáriz
Fotos: Parada Juvenil