No data was found

España rechaza demolición de sedes de UNRWA en Jerusalén Este

La Comisión Europea ha manifestado su firme rechazo internacional ante la reciente demolición de las oficinas centrales de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) situadas en Jerusalén Este. En su pronunciamiento, el organismo recordó al Estado de Israel su responsabilidad ineludible de mantener la cooperación con la ONU y de garantizar el respeto a la autodeterminación del pueblo palestino.

Por su parte, el Gobierno de España expresó una condena absoluta frente a la destrucción de estas instalaciones vinculadas a la misión humanitaria. Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores, se calificó este acto como

«una violación inaceptable de los privilegios e inmunidades»

que amparan legalmente a las entidades internacionales bajo el marco del Derecho Internacional. El Ejecutivo español demandó un respeto estricto a las obligaciones de Israel como miembro de las Naciones Unidas, incluyendo el acatamiento de resoluciones y dictámenes de la Corte Internacional de Justicia.

Tensión por la aplicación de leyes nacionales

Los hechos ocurrieron cuando maquinaria pesada procedió a derribar diversos edificios de la UNRWA en Jerusalén Este, en un momento en que estas estructuras aún gozaban de protección jurídica internacional. Esta intervención se ejecutó bajo el amparo de una normativa aprobada por el Parlamento israelí en octubre de 2024, la cual prohíbe de forma general las actividades de dicha agencia en el territorio en disputa. Las grabaciones de bulldozers destruyendo la propiedad internacional han generado una ola de indignación en gobiernos y organismos multilaterales.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, también se posicionó en contra de las acciones tomadas por las autoridades israelíes. Guterres fue enfático al declarar que

«una instalación de Naciones Unidas es inviolable e inmune ante cualquier forma de interferencia»

, haciendo un llamado a preservar la integridad de las misiones y del personal diplomático y humanitario que opera en la zona.

Ante este escenario, el Gobierno de España volvió a ratificar su respaldo al trabajo «esencial» que realiza la UNRWA para atender las necesidades básicas de los refugiados palestinos. La administración española sostuvo que la labor de esta organización mantiene una vigencia crítica

«hasta alcanzar una paz justa y duradera en la región»

, a pesar de las crecientes presiones y bloqueos legislativos impuestos por el gobierno israelí contra la agencia.

Exigencias de cumplimiento internacional

En el comunicado oficial, España instó a Israel a cumplir con sus deberes legales como Estado parte de la ONU. Se subrayó que pertenecer a esta organización exige aceptar los tratados suscritos y las resoluciones de sus órganos judiciales. Para el Gobierno español, el sistema jurídico global es la base necesaria para la convivencia entre naciones, advirtiendo que las acciones unilaterales comprometen el equilibrio diplomático internacional.

La demolición de las sedes en Jerusalén Este intensifica la crisis en una región ya afectada por limitaciones operativas severas. El antecedente de este conflicto se remonta a la ley de octubre de 2024, que marcó un punto de ruptura entre la legislación nacional israelí y el consenso de la comunidad internacional sobre el estatus de la UNRWA.

Diferentes líderes mundiales han manifestado su profunda preocupación por las consecuencias humanitarias de estas medidas. La Comisión Europea ha resaltado que el acceso de la población refugiada a servicios primordiales se ha visto seriamente restringido, instando a las autoridades a actuar «de buena fe» en su trato con las instituciones de la ONU.

Finalmente, este incidente subraya la fricción existente entre las normativas internas y el régimen de garantías internacionales aceptado por los Estados miembros. La situación de la UNRWA sigue siendo un punto focal de debate sobre la seguridad de las misiones de paz y la garantía de asistencia humanitaria en territorios de conflicto.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER