Durante la jornada de este miércoles 21 de enero, los habitantes de la capital peruana fueron testigos de un asombroso evento atmosférico: un doble halo solar se manifestó en el firmamento. El fenómeno fue captado inicialmente por residentes de sectores como el Cercado de Lima y Magdalena del Mar, quienes compartieron rápidamente el suceso en diversas redes sociales. Ante la expectación, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) calificó el evento como una manifestación «común y llamativa», aportando registros gráficos del mismo.
El avistamiento se prolongó por varias horas, motivando un flujo constante de imágenes digitales desde múltiples puntos de Lima. La aparición de estos dos anillos concéntricos de luz alrededor del Sol generó una ola de interrogantes entre la ciudadanía sobre su procedencia. Cabe destacar que estos eventos ópticos han ocurrido con anterioridad en suelo peruano, provocando siempre una mezcla de fascinación y sorpresa, lo que obliga a las autoridades científicas a reiterar la naturaleza de estos procesos y las medidas de seguridad necesarias.

Origen científico de los halos solares
De acuerdo con las explicaciones del Instituto Geofísico del Perú (IGP), este fenómeno se produce cuando la radiación solar interactúa con diminutos cristales de hielo que se encuentran suspendidos en las capas más altas de la atmósfera terrestre. Al atravesar estas partículas, la luz se refracta y dispersa, creando un aro de tonalidades similares a las de un arcoíris. En el caso específico del doble halo solar, la coexistencia de cristales con diferentes orientaciones y tamaños permite la formación de dos círculos luminosos simultáneos y concéntricos.
Este proceso está íntimamente relacionado con la formación de nubes cirros, las cuales están compuestas principalmente por partículas de hielo. Según el IGP, estas condiciones no son exclusivas de una región en particular ni de una estación del año específica, catalogándolos como eventos naturales y frecuentes dentro del territorio nacional que no deben ser motivo de alarma injustificada.

Medidas de protección para la salud visual
Los expertos del IGP han emitido una advertencia clara a la población: no se debe observar directamente al Sol durante la presencia de un halo. La exposición ocular sin la protección adecuada puede derivar en daños irreversibles en la retina, una afección conocida técnicamente como retinopatía solar. Por ello, se enfatiza en la importancia de la prevención y el uso de técnicas de observación indirecta para apreciar el espectáculo.
Si se desea documentar o fotografiar el fenómeno, es imperativo utilizar filtros solares homologados. El instituto recordó que los implementos caseros como vidrios ahumados, radiografías o incluso lentes de sol convencionales no brindan la seguridad necesaria para bloquear la radiación dañina, por lo que su uso debe evitarse por completo para proteger la visión.
Desmitificación: Halos solares y actividad sísmica
Frente a las creencias populares, el IGP ha sido enfático en descartar cualquier vínculo entre la aparición de halos y la ocurrencia de sismos. No existe ninguna base científica que relacione los fenómenos ópticos atmosféricos con los movimientos telúricos. El halo solar es estrictamente un resultado de la interacción física entre la luz y el hielo en la atmósfera superior.
La necesidad de recurrir a canales oficiales de información es vital para evitar la propagación de temores infundados o falsas alarmas entre la ciudadanía. La explicación técnica sobre el origen del halo solar permite diferenciarlo claramente de cualquier desastre natural, fomentando una cultura de conocimiento científico frente a los mitos persistentes.
Cronología de avistamientos recientes en Perú
En el transcurso de los últimos dos años, se han documentado diversos episodios similares en distintas regiones del país, demostrando la frecuencia de estos eventos:
- Junio de 2024: Registro reportado por el Senamhi en la zona de Huarochirí.
- Marzo de 2025: Avistamiento masivo que generó gran interés en Lima y el Callao.
- Noviembre de 2025: Fenómenos reportados en Tacna y el distrito de Coata en Puno.
- 31 de diciembre de 2025: Presencia de un halo documentada en la región de Ica.

Finalmente, tanto el Senamhi como el IGP recalcan que estos anillos de luz son parte del patrimonio natural y atmosférico del Perú. Entender que su formación se debe simplemente a la luz solar atravesando nubes altas permite despojar al fenómeno de cualquier connotación negativa, consolidándolo como un evento puramente óptico y digno de ser apreciado con la debida cautela y respeto por la salud ocular.
Fuente: Infobae