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Causas de la virginidad adulta: ciencia explica la vida sin sexo

Una investigación de alcance internacional, coordinada por el Max Planck Institute for Empirical Aesthetics (MPIEA) de Frankfurt, ha determinado que la virginidad en adultos mayores —definida como la carencia de vínculos sexuales durante toda la existencia— es la consecuencia de una interacción compleja entre factores psicológicos, sociales y genéticos.

Vivir sin tener sexo es una realidad que suele permanecer oculta tras mitos y prejuicios sociales. Sin embargo, este nuevo análisis científico pone el foco en este fenómeno, examinando a gran escala los factores que determinan la decisión o la circunstancia de no haber mantenido relaciones sexuales en la etapa adulta.

Este trabajo representa el mayor estudio ejecutado hasta el momento sobre personas sin experiencia sexual. Los hallazgos, que fueron difundidos en la revista PNAS, enfatizan que la ausencia de intimidad no puede ser atribuida a un solo factor aislado.

Entre las estadísticas más reveladoras, el informe señala que apenas el 1% de los más de 400.000 ciudadanos británicos participantes —con edades comprendidas entre los 39 y 73 años— aseguró no haber tenido nunca relaciones sexuales. El estudio observó que este sector de la población solía poseer un nivel educativo más alto, aunque también reportaba niveles superiores de soledad, ansiedad y una menor satisfacción personal en comparación con quienes sí han tenido vida sexual activa.

El equipo investigador destaca que la falta de vida sexual priva de fuentes importantes de apoyo social y bienestar (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con los investigadores,

“las parejas sexuales pueden tener un profundo impacto en el bienestar y la evolución social. Su ausencia puede ser perjudicial para la salud mental y provocar problemas de comportamiento”.

Asimismo, los expertos complementaron:

«Las personas asexuales a lo largo de la vida tienen, en promedio, un mayor nivel educativo, consumen menos sustancias y se sienten más solas e infelices. Los hombres asexuales tienden a vivir en regiones con menos mujeres, y la asexualidad fue más frecuente en regiones con mayor desigualdad económica.»

Sobre este tema, el médico psiquiatra y experto en sexología Walter Ghedin explicó que “el concepto de asexualidad se refiere a la falta o a la disminución de la atracción sexual, encontrando otros recursos para la conquista y el acercamiento amoroso y sexual”.

Bajo su perspectiva, las personas asexuales no consideran que sufran una patología clínica, como el deseo sexual hipoactivo, sino que se sienten saludables y asumen su falta de atracción como una de las diversas formas de orientación existentes.

Factores que inciden en la falta de vida sexual

Uno de los puntos clave del informe es la forma en que los elementos biológicos y el entorno social se combinan para explicar esta tendencia poblacional.

“No se trata de ‘genes de la virginidad’. Nuestros resultados demuestran que el ambiente, la personalidad y la genética contribuyen, dijo uno de los autores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Karin Verweij, coautora de la investigación en el Amsterdam University Medical Centre (UMC), precisó:

“No se trata de ‘genes de la virginidad’. Nuestros resultados demuestran que el ambiente, la personalidad y la genética contribuyen. Las asociaciones halladas no prueban causalidad directa, pero muestran cómo distintos factores se conectan con la vida sin sexo”.

El contexto socioeconómico también influye notablemente en la prevalencia de la virginidad en adultos, presentándose con más frecuencia en lugares con marcada desigualdad económica. En el caso de los hombres, se identificaron factores determinantes como una fuerza física reducida y una baja proporción de mujeres en comparación con hombres en su entorno cercano.

En el plano biológico, el estudio calcula que cerca del 15% de la variación en la ausencia de experiencia sexual se vincula a componentes hereditarios.

Abdel Abdellaoui, también coautor en el Amsterdam UMC, resalta la relación entre estos componentes y aspectos como la inteligencia y la educación:

“Lo que más llama la atención es la coincidencia con factores genéticos relacionados con la inteligencia, la educación y trastornos como el autismo”.

Las personas adultas sin experiencias sexuales tienden a sentir más soledad y ansiedad, de acuerdo con los datos analizados (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre otras características detectadas, el grupo que nunca mantuvo relaciones sexuales solía consumir menos alcohol y sustancias. Además, un porcentaje alto de estos individuos reportó el uso de gafas desde la infancia, según detallaron los autores.

Brendan Zietsch, de la University of Queensland, menciona que estas personas

“se muestran más retraídas socialmente, por lo que les resulta más difícil encontrar pareja”.

Por su parte, Laura Wesseldijk, del MPIEA, explica que carecer de una vida íntima en pareja priva a estos sujetos de fuentes vitales de apoyo social, lo que genera una conexión con la soledad, ansiedad, cuadros depresivos y un bienestar emocional disminuido.

El equipo de investigación aclaró que sus conclusiones no implican un juicio moral sobre la vida sin sexo. Aunque no se estableció una diferencia formal entre la virginidad voluntaria e involuntaria, se logró documentar la multiplicidad de factores que rodean este fenómeno social.

La asexualidad puede aparecer desde el inicio de la vida sexual y afecta a personas de todas las orientaciones, señala el estudio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este estudio abre nuevos caminos para investigar la conexión entre la falta de actividad sexual y la salud mental, proporcionando además datos cruciales para comprender interrogantes sobre la evolución humana, según la información compartida por el Max Planck Institute for Empirical Aesthetics.

La asexualidad entendida como orientación

El doctor Ghedin advierte que la asexualidad puede manifestarse desde el comienzo de la vida sexual. Indicó que muchos jóvenes tienden a aislarse y evitar actividades grupales por temor a la discriminación o por no compartir el interés por el sexo con sus contemporáneos.

“Existen asexuales hétero, homo y bisexuales, en todos los casos se estimulan otras áreas para sostener a la pareja: romanticismo, comunicación, afinidades, gustos, trabajo, etc. Los asexuales no tienen bajo el deseo sexual, son sus formas de atracción las que no siguen las pautas más frecuentes de enlace”

, destacó el especialista.

En relación con esto, algunas particularidades de esta orientación son las siguientes:

En personas asexuales, la atracción romántica y la sexual pueden ser experiencias completamente separadas, según los expertos (Imagen Ilustrativa Infobae)

  • Falta de atracción sexual: Quien se identifica como asexual no experimenta atracción física hacia otros, o lo hace de manera muy restringida.
  • Posible atracción romántica: Muchas personas bajo este espectro pueden desarrollar vínculos románticos intensos a pesar de no desear contacto sexual.
  • Variada relación con el sexo: La comodidad con la actividad sexual varía; algunos son neutrales, otros positivos y algunos experimentan aversión.
  • Distinción entre atracción sexual y romántica: Se trata de experiencias que, para el colectivo asexual, funcionan de manera independiente una de la otra.

Fuente: Infobae

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