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Alianza entre cannabis y antibióticos para frenar superbacterias

Un grupo de especialistas de Argentina ha alcanzado un hito científico fundamental en el combate contra una de las amenazas sanitarias más críticas del planeta: las bacterias patógenas multirresistentes. Estos microorganismos, que han desarrollado inmunidad a los tratamientos convencionales, son responsables de más de 700.000 fallecimientos anuales a escala global.

Expertos vinculados al CONICET y a la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR) comprobaron que un elemento natural presente en la planta de cannabis, al ser combinado con un antibiótico habitual, logra aniquilar estas peligrosas cepas. Las conclusiones de este trabajo fueron difundidas a través de la revista especializada Pharmaceutics.

De acuerdo con Paulo Maffía, responsable del Laboratorio de Aplicaciones Biotecnológicas y Microbiología (LABYM) del Instituto de Biotecnología de la UNAHUR, las pruebas de laboratorio confirmaron que el cannabidiol (CBD) —un compuesto derivado de la Cannabis sativa— genera un efecto sinérgico cuando se asocia con la colistina, un fármaco considerado de última línea de defensa.

“Con CBD podemos disminuir las dosis de colistina necesarias para eliminar a estas bacterias y de ese modo evitar efectos secundarios como comprobamos en nuestro trabajo”

señaló Maffía.

La investigación argentina permite disminuir las dosis necesarias de antibióticos como la colistina para tratar bacterias resistentes, al reducir la cantidad de antibiótico se minimizan los efectos secundarios tóxicos, entre ellos la nefrotoxicidad y la neurotoxicidad, que complican la atención de pacientes críticos

La investigación se centró específicamente en las bacterias gramnegativas multirresistentes, conocidas por su alta capacidad de supervivencia ante los medicamentos modernos. Estos patógenos se localizan frecuentemente en entornos de salud, principalmente en las unidades de cuidados intensivos, y desencadenan infecciones extremadamente complejas. Entre las especies analizadas destacan la Escherichia coli, Acinetobacter baumannii, Salmonella typhimurium y la Klebsiella pneumoniae, las cuales provocan afecciones graves en pulmones, torrente sanguíneo, sistema urinario y otros órganos vitales.

La rapidez con la que las bacterias generan inmunidad plantea un escenario alarmante donde los antibióticos comunes pierden efectividad. Por este motivo, la comunidad médica ha recurrido a polimixinas como la colistina, considerada un recurso de “última instancia”. Sin embargo, su aplicación clínica está limitada por efectos adversos severos, tales como la nefrotoxicidad y la neurotoxicidad, que en muchas ocasiones obligan a reducir las dosis o suspender el tratamiento por completo.

Sobre esta problemática, Maffía precisó:

“A medida que la colistina se administra de forma rutinaria, la incidencia de resistencia está aumentando, lo que aumenta las tasas de mortalidad entre los pacientes sépticos”.

Paulo Maffía analizando amicroorganismos resistentes en una cabina de seguridad biológica (Juan Canella / Universidad Nacional de Hurlingham)

Detalles técnicos de la investigación

El estudio analizó minuciosamente la acción conjunta de la colistina (polimixina E) y el cannabidiol sobre muestras reales de bacterias resistentes que fueron recolectadas directamente en ámbitos hospitalarios.

El equipo de investigación estuvo conformado por Merlina Corleto, Melina M. B. Martínez, Melanie Weschenfeller y Santiago Urrea Montes (representando al CONICET y la UNAHUR); Matías Garavaglia (UNAHUR); Martin Aran y Leonardo Pellizza (pertenecientes al Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires, CONICET-FIL, y al Laboratorio de Resonancia Magnética Nuclear de la Fundación Instituto Leloir), además de Diego Faccone (del Servicio Antimicrobianos del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas-ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán”).

El CBD utilizado es un componente vegetal carente de efectos psicoactivos, ya avalado legalmente en diversos países para aplicaciones cosméticas y para tratar la epilepsia refractaria. La evaluación argentina puso a prueba su capacidad frente a bacterias como Escherichia coli y Klebsiella pneumoniae, que inicialmente mostraban resistencia tanto al cannabis como a la colistina cuando se aplicaban por separado.

La combinación de cannabidiol y colistina demostró una actividad sinérgica, ya que juntas eliminan bacterias que por separado resisten a ambos compuestos, este hallazgo abre la posibilidad de tratar infecciones que hasta ahora eran prácticamente imposibles de abordar con éxito (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un hallazgo determinante fue que esta combinación no solo afecta a bacterias aisladas, sino que logra desintegrar los biofilms, que son colonias bacterianas con un blindaje extra que complica los tratamientos reales.

“En este trabajo pudimos comprobar la actividad sinérgica de estas dos moléculas, mostrando esta combinación una marcada actividad antimicrobiana en estas cepas bacterianas, las cuales son resistentes a cada uno de los agentes (CBD y colistina) por separado”

afirmó Maffía. Asimismo, el experto destacó la eficacia contra las estructuras grupales:

“Comprobamos en estudios in vitro la importante actividad bactericida de la combinación CBD y colistina frente a los biofilms que generan estas bacterias”.

Para entender cómo ocurre este proceso a nivel molecular, los científicos emplearon resonancia magnética nuclear. Este análisis avanzado permitió detectar una interacción robusta entre ambas moléculas, sugiriendo un mecanismo bactericida nunca antes visto, capaz de vulnerar las corazas biológicas de estos microorganismos peligrosos.

Esta novedad científica presenta dos beneficios potenciales directos: incrementa la efectividad del tratamiento por encima de los componentes individuales y permite reducir la cantidad de colistina administrada, aminorando así la toxicidad en el paciente. El investigador argentino concluyó que:

“A partir de los resultados de nuestro estudio, y junto a otras investigaciones a nivel mundial en la misma dirección, podemos esperar que en el futuro podamos disponer de una nueva opción terapéutica basada en el uso de manera combinada de CBD y colistina para patógenos resistentes”.

El estudio argentino utilizó técnicas avanzadas como la resonancia magnética nuclear para analizar el mecanismo de acción de la combinación de cannabidiol y antibiótico, detectando una fuerte interacción entre ambas moléculas que permitió vulnerar las defensas de las bacterias resistentes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al respecto, el rector de la UNAHUR, Jaime Perczyk, subrayó la importancia de la educación superior en estos avances:

“La universidad es una de las plataformas que tiene la sociedad argentina para producir conocimiento que contribuya al desarrollo de nuestro país y este descubrimiento es un aporte importante para la salud”.

Actualmente, el manejo de infecciones resistentes implica procesos prolongados, de alto costo y con frecuencia infructuosos. Los pacientes expuestos a las gramnegativas multirresistentes enfrentan un riesgo elevado de secuelas permanentes o muerte, debido a que la falta de opciones farmacológicas limita drásticamente la capacidad de respuesta médica.

Las bacterias gramnegativas —así denominadas por sus propiedades estructurales en la pared celular ante la tinción de Gram— son una presencia constante en centros de salud de todo el mundo. Su prevalencia en terapias intensivas convierte cualquier brote en una crisis que pone en jaque la infraestructura sanitaria de cualquier nación.

La prevalencia de bacterias gramnegativas resistentes en unidades de terapia intensiva convierte a los brotes en amenazas que trascienden fronteras, estos microorganismos desafían los sistemas sanitarios de países desarrollados y emergentes por igual, obligando a buscar nuevas soluciones (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio argentino propone una respuesta innovadora mediante la fitoterapia y la administración estratégica de fármacos. Buscar combinaciones que potencien la efectividad mientras protegen al organismo de daños colaterales es una vía sostenible frente a las denominadas “superbacterias”.

No obstante, el proceso científico requiere cumplir con fases adicionales de validación. Maffía aclaró que:

“A la luz de los resultados, es necesario continuar con las investigaciones en ensayos preclínicos y clínicos adecuados con el fin de comprobar la seguridad y la eficacia de nuestro enfoque terapéutico, condiciones necesarias para su aprobación por las agencias de regulación de medicamentos correspondientes”.

La investigación ratificó que el desafío de las bacterias resistentes es un fenómeno creciente y de difícil resolución en la medicina crítica moderna. Sus defensas naturales y su capacidad evolutiva han neutralizado los antibióticos de uso común, haciendo que este descubrimiento sea una esperanza tangible para optimizar el uso de fármacos de rescate como la colistina.

Fuente: Infobae

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