En un hecho sin precedentes, el ex príncipe heredero de Irán, Reza Pahlavi, hizo un llamado directo a las fuerzas armadas y organismos de seguridad de su país para que deserten de la República Islámica. La exhortación fue difundida este domingo a través de clips de video editados que se emitieron durante un hackeo a la televisión estatal iraní, interrumpiendo la programación habitual con mensajes de la oposición.
“Los empleados de las instituciones estatales y las fuerzas armadas y de seguridad tienen la oportunidad de unirse al pueblo y ponerse del lado de la nación, o de ponerse del lado de los asesinos del pueblo y traer sobre sí mismos la eterna vergüenza y maldición de la nación”
Pahlavi, quien es hijo del derrocado sha de Irán y reside actualmente en el exilio, dirigió advertencias específicas al personal militar sobre las implicaciones de participar en la represión contra la población civil. Los fragmentos de video transmitidos parecen haber sido recopilados de publicaciones realizadas por el ex príncipe en sus plataformas digitales los días 12 y 13 de enero, antes de ser procesados para la emisión clandestina del pasado domingo.
La promesa de respaldo internacional
Dentro del material difundido, Reza Pahlavi aseguró que los manifestantes cuentan con el apoyo de potencias extranjeras, mencionando puntualmente a Estados Unidos. En sus declaraciones, hizo alusión a las posturas del presidente Donald Trump, quien ha solicitado públicamente una transición de liderazgo en la nación persa.
“Ya deberían haber escuchado el mensaje del presidente de Estados Unidos. La ayuda está en camino”
La intervención digital no solo mostró al ex príncipe, sino que incluyó una serie de elementos visuales y gráficos que lo presentaban como “nuestra voz”, sugiriendo que su figura podría canalizar el auxilio global para los sectores opositores. Durante la interrupción, se mostraron frases como “Estados Unidos está contigo”, extendiendo el supuesto respaldo también hacia la Unión Europea.
Exhorto a la protección ciudadana
El mensaje de Pahlavi subió de tono al dirigirse de forma exclusiva a los uniformados del país, recordándoles su origen nacionalista por encima del sistema político vigente:
“Tengo un mensaje especial para el personal militar: ustedes son el ejército nacional de Irán, no el ejército de la República Islámica. Tienen el deber de proteger las vidas de sus conciudadanos. No les queda mucho tiempo. Únanse al pueblo lo antes posible”
Durante la transmisión forzada, se difundieron afirmaciones sobre un supuesto repliegue de las fuerzas de seguridad en los núcleos urbanos más importantes. Incluso se llegó a mencionar que “miles de miembros de las fuerzas armadas han depuesto las armas y prometido lealtad al pueblo”, aunque estos datos no han podido ser corroborados por fuentes independientes.
Por su parte, la Organización de Radio y Televisión de Irán admitió el pasado lunes que su transmisión satelital experimentó una interrupción temporal el domingo por la tarde, pero aseguró que el inconveniente técnico fue “resuelto de inmediato”. Sin embargo, diversos videos en redes sociales confirmaron que el hackeo mostró consignas en farsi contra el sistema clerical imperante.
Panorama de crisis y balance de víctimas
Irán enfrenta una oleada de agitación social desde finales del mes de diciembre. El descontento, detonado inicialmente por la precariedad económica y la caída del valor del rial, evolucionó rápidamente hacia una demanda masiva por el fin del régimen. El punto más crítico de esta movilización ocurrió entre el 8 y el 9 de enero, con protestas que se extendieron por casi todo el territorio.
La respuesta estatal ha sido severa, incluyendo el bloqueo de herramientas de comunicación e internet, junto con un despliegue masivo de operativos de control. Las cifras de la represión son alarmantes:
- La organización Iran Human Rights, con sede en Oslo, reporta más de 3.400 fallecidos y cerca de 19,000 detenciones.
- Un funcionario del propio gobierno iraní admitió este lunes una cifra de al menos 5,000 muertos.
Finalmente, las autoridades de Teherán han mantenido su discurso de señalar a agentes externos como responsables de la inestabilidad. Han acusado directamente a Israel y a Estados Unidos de orquestar actos calificados como “terroristas”, responsabilizando puntualmente al presidente Trump por la pérdida de miles de vidas durante los disturbios.
Fuente: Infobae