No data was found

Caos en Atocha: Viajeros atrapados tras trágico accidente en Córdoba

La estación de Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes se ha convertido este lunes en el escenario de la desesperación para decenas de ciudadanos. Tras la cancelación masiva de trayectos hacia el sur del país debido al grave siniestro ferroviario ocurrido este domingo en Adamuz (Córdoba), que ha cobrado la vida de al menos 39 personas y ha dejado a más de 150 heridos, los viajeros intentan desesperadamente encontrar una vía para llegar a sus destinos.

Desde tempranas horas de la mañana, se observaron extensas filas en los mostradores de alquiler de vehículos. Muchos usuarios denunciaron que, a pesar de contar con reservas confirmadas a través de internet, la compañía Enterprise no disponía de coches suficientes. La situación se agrava ante la escasez de alternativas: los vuelos y taxis presentan tarifas prohibitivas, mientras que los autobuses y plataformas de coche compartido han agotado su capacidad.

Testimonios de la incertidumbre

Entre los afectados se encuentra Enrique, quien planeaba regresar a Sevilla con su familia tras pasar unos días en la capital española. Su malestar es evidente ante la falta de soluciones concretas por parte de las arrendadoras de vehículos.

«Aunque tengamos reservado por la web, dicen que no tienen coche, no hay disponibilidad. Y que están intentando agrupar a la gente en vehículos de ocho o nueve plazas, según destino. Pero claro, tampoco te dan hora. A lo mejor es a las diez de la noche. Pero mientras tanto, aquí tirados»

Silvia, esposa de Enrique, relató cómo vivieron los momentos de tensión el domingo. Su tren partió de Madrid a las 19:30 horas y se detuvo apenas 40 minutos después de iniciar la marcha. Según explica, la reacción inmediata del personal ferroviario les alertó de que algo grave sucedía: «Nosotros estábamos en el primer vagón y vimos salir al conductor muy rápido y ya dijimos, aquí pasa algo, no es normal que el conductor salga». Posteriormente, se les notificó el regreso a la capital en medio de un ambiente que describió como un «sálvese quien pueda», donde los pasajeros debieron buscar alojamiento o transporte por su cuenta.

Problemas con las reservas y reembolsos

La indignación también alcanzó a Graciela, quien asegura haber pagado 250 euros por un coche que nunca recibió. Ella realizó el trámite la noche anterior, pero al llegar a la oficina se encontró con que no había unidades. «Nunca hubo coche, una estafa. Supuestamente en 7 días te lo reembolsan pero a mí me dejaron cautiva, quedé varada en Madrid», sentenció.

Por su parte, una empleada de la empresa Enterprise justificó la situación indicando que recibieron unas 80 reservas de forma simultánea en menos de una hora. La estrategia actual de la firma consiste en movilizar toda su flota en el área de Madrid y organizar grupos en vehículos de ocho o nueve plazas para facilitar los traslados, asegurando además que se devolverá el dinero a quienes no reciban el servicio.

Diferencias entre operadoras ferroviarias

La experiencia ha variado significativamente según la compañía de tren contratada. Rafa, quien viajaba a Málaga con su familia, criticó la gestión de la operadora Ouigo en comparación con Renfe. Mientras que la empresa pública dispuso autobuses para sus usuarios, los clientes de Ouigo solo recibieron la devolución del billete más una compensación adicional.

«A los que iban con Renfe les pusieron autobús y a nosotros no nos pusieron nada, a nosotros nos devolverm el dinero del billete y un 200% pero hubiéramos preferido un autobús»

La búsqueda de transporte alternativo ha resultado infructuosa para muchos. Según Rafa, los vuelos eran inalcanzables económicamente y los autobuses estaban completos. «Es más, ya no hay hasta el jueves», puntualizó con preocupación.

Costes elevados y el factor suerte

El gremio de los taxistas también ha sido testigo de la crisis. Mohamed, conductor en Madrid, señaló que aunque algunos pasajeros solicitan viajes hacia Andalucía, el coste de la carrera —que oscila entre los 700 y 800 euros— desanima a la mayoría.

A pesar del agotamiento y los gastos imprevistos, muchos mantienen una perspectiva de gratitud ante la magnitud de la tragedia. Silvia reflexionó sobre el hecho de no haber estado en el tren siniestrado: «Afortunadamente no nos ha tocado pero sentimos mucha pena por esas familias a las que le ha tocado pasar por lo que está pasando. Es una desgracia».

Opositores afectados por el destino

Entre la multitud en Atocha se encontraban también numerosos opositores andaluces. Estos habían viajado para participar en los exámenes de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias en la Universidad Complutense de Madrid, donde se ofertaban 900 plazas estatales.

Rubén es uno de estos jóvenes. Relató que su tren se detuvo en Villanueva de Córdoba a las 18:30 horas sin recibir información inicial. Fue durante el regreso forzado a Madrid cuando conocieron la gravedad del accidente en Adamuz. Rubén recordó con escalofrío haber visto a otros opositores abordar el tren que finalmente se accidentó:

«Mientras esperábamos en Atocha, había opositores que estaban al lado nuestro y de hecho les vimos montarse en ese tren y dijimos: ‘Podríamos ser nosotros los que nos vamos ya para casa media hora antes’. Pero el destino ha querido que no sea así»

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER