La representación legal de Julio Iglesias ha tomado una posición contundente ante el proceso judicial derivado de las acusaciones de agresiones sexuales presentadas por dos excolaboradoras domésticas. Mediante un recurso entregado a la Fiscalía de la Audiencia Nacional, los abogados del intérprete han solicitado formalmente que se archiven las investigaciones. El argumento central de la defensa es la “ausencia de jurisdicción de los tribunales españoles” para procesar hechos que, según los testimonios, habrían ocurrido fuera de las fronteras de España.
El documento jurídico, que lleva la firma del jurista José Antonio Choclán, especifica que no se cumplen los preceptos legales para que la justicia de dicho país tome las riendas del caso. El abogado sostiene que, a pesar de que Julio Iglesias posee la nacionalidad española, su domicilio real y habitual se encuentra en el Caribe, específicamente en la República Dominicana, lugar donde presuntamente se desarrollaron los incidentes. Además, recalca que “las supuestas víctimas no tienen la nacionalidad española ni residen habitualmente en España”, además de puntualizar que no se trata de personas menores de edad.

Bajo este razonamiento, los defensores del artista sostienen que cualquier acción legal debió tramitarse en la ubicación geográfica donde supuestamente se cometieron los delitos. El escrito critica lo que describe como una estrategia procesal para elegir la jurisdicción que más beneficiara a las denunciantes. En este sentido, José Antonio Choclán rechaza que la fiscalía pueda actuar como un tribunal de competencia universal para indagar en presuntos delitos perpetrados en el extranjero.
Aparte del sobreseimiento de la causa, el equipo del cantante busca detener lo que consideran una sobreexposición mediática que perjudica directamente el honor de Julio Iglesias. El recurso pide frenar las acusaciones que tildan de falsas y proteger la reputación de su cliente frente a lo que denominan una “irremediable pena natural”, provocada por campañas agresivas en los medios de comunicación que ocurren de forma paralela al proceso judicial.
Detalles de la investigación periodística
Este conflicto legal tuvo su origen el pasado 13 de enero, tras la difusión de un trabajo de investigación que tomó tres años de preparación. En dicho informe se expusieron los testimonios de dos antiguas empleadas —una trabajadora del hogar y una fisioterapeuta— que prestaron servicios en las mansiones del artista en el Caribe. Ambas mujeres señalan a Julio Iglesias por conductas que incluyen acoso, abuso de poder, insultos constantes y tocamientos no consentidos, los cuales habrían ocurrido durante su periodo laboral.
Uno de los relatos más impactantes corresponde al de la empleada doméstica, quien describió situaciones ocurridas en el año 2021. Según su testimonio:
“Me usaba casi todas las noches. Cuando le digo que no quiero estar con él, comienza a insultarme muy feo (…). Él trataba de decirme que yo no tenía derecho, por nada del mundo, a decirle que no, a rechazarlo”
. Estas palabras sugieren una presión sistemática para que la trabajadora accediera a tener encuentros de carácter sexual.

La denunciante añadió que estos eventos solían ocurrir con la supuesta complicidad de otra empleada de mayor rango y la encargada de la residencia. Los reportes indican que estos hechos se dieron cuando el cantante de “Me olvidé de vivir” tenía 77 años; actualmente el artista cuenta con 82 años de edad. Tras las primeras revelaciones, se dio a conocer información adicional sobre los criterios de contratación y los niveles salariales que se manejaban en el entorno del artista.
Por su parte, la segunda denunciante, que se desempeñaba como fisioterapeuta, afirmó haber sido víctima de besos forzados y manipulaciones físicas en el pecho sin su consentimiento. Relató además que Julio Iglesias le planteó realizar un “trío” en el que participaría él mismo y la administradora del lugar. La mujer también describió el perfil de contratación que presuntamente prefería el cantante, indicando que evitaba emplear a personas con altos niveles de formación académica.
La fisioterapeuta declaró que el artista buscaba mujeres con necesidades económicas evidentes:
“Eran chicas que él sabía que tenían necesidades y que no tenían estudios, en su mayoría. Siempre buscaba mujeres morenas, afrodescendientes. Siempre les preguntaba su descendencia, si era dominicana-dominicana, si eran dominicanas mezcladas con europeos o si eran haitianas”
. La extrabajadora concluyó afirmando que para ella el cantante “era como un viejo verde” y que sus temas de conversación eran predominantemente de índole sexual.
Fuente: Infobae