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Ejército sirio captura Tabqa y la mayor presa del país en el Éufrates

En un movimiento estratégico de gran envergadura, el Ejército de Siria ha logrado consolidar su dominio sobre la ciudad de Tabqa y la infraestructura hidráulica de su localidad, la cual alberga la presa del río Éufrates, considerada la de mayor dimensión en todo el territorio nacional. Este avance se produce tras una serie de intensos enfrentamientos contra las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), en una zona de combate que se sitúa actualmente en la periferia de Raqqa.

Previo a esta toma, las autoridades de Damasco ya habían reportado progresos significativos en las inmediaciones de Tabqa. Dichas operaciones permitieron la captura de importantes yacimientos petrolíferos, el aeródromo de la ciudad y múltiples puntos clave que regulan el tránsito terrestre en la región.

Antecedentes y desplazamiento de fuerzas

La situación actual se deriva de un acuerdo de alto el fuego pactado hace siete días en la ciudad de Alepo, el cual estipulaba que las milicias kurdo-árabes debían retirarse de dicho sector. Tras este pacto, las unidades de Damasco iniciaron una maniobra ofensiva hacia el este, obligando a las FDS a abandonar posiciones en localidades como Deir Hafer y Maskana. Finalmente, este sábado, las tropas gubernamentales se posicionaron en los accesos de Raqqa, el núcleo urbano de mayor población que permanecía bajo administración kurda.

La importancia de la presa de Tabqa, ubicada a solo 40 kilómetros de Raqqa, es vital para el control de los recursos naturales de Siria. Al asegurar esta zona, el Gobierno recupera la gestión directa del lago Asad, la reserva de agua dulce más importante de la nación.

Escalada de violencia y acusaciones cruzadas

A pesar del avance del ejército, las fuerzas kurdas han reportado focos de resistencia y nuevos choques en Mansoura, situada en el área rural que rodea a Raqqa. A través de canales oficiales en redes sociales, las FDS manifestaron lo siguiente:

«Nuestras fuerzas están actualmente librando intensos enfrentamientos contra militantes de Damasco en la ciudad de Mansoura, como parte de los esfuerzos por repeler los ataques y proteger a los civiles».

Asimismo, las FDS confirmaron la captura de tres individuos bajo la acusación de haber «intentado sembrar el caos y socavar la seguridad en la ciudad de Tabqa abriendo fuego contra viviendas civiles», asegurando que se han implementado las medidas de seguridad pertinentes para resguardar a la población.

Por otro lado, desde Damasco se han lanzado graves acusaciones contra las milicias, señalándolas por la presunta ejecución de prisioneros, con énfasis en víctimas civiles. El Gobierno ha denunciado que las FDS han violado el Derecho Internacional Humanitario al emplear a civiles como rehenes en medio del conflicto. El ministro de Información sirio, Hamza al Mustafá, expresó en sus redes oficiales:

«El Gobierno sirio considera que esta organización (las FDS) es plenamente responsable, se compromete con las familias de los mártires a que se les rendirá cuentas ante la justicia de manera justa y pide a la comunidad internacional que condene este crimen».

Según informes de la agencia de noticias SANA, que cita fuentes castrenses, más de 60 combatientes de las FDS optaron por rendirse ante el Ejército de Siria durante la jornada del sábado, tras la presión ejercida en las zonas rurales de Raqqa.

Intervención de Estados Unidos y contexto político

Ante la gravedad de los hechos, el Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM) ha hecho un llamado urgente para que las fuerzas gubernamentales detengan sus operaciones en el eje Alepo-Tabqa. El almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, enfatizó la necesidad de buscar una resolución mediante el diálogo:

«También instamos a las fuerzas del gobierno sirio a cesar cualquier acción ofensiva en las zonas entre Alepo y Tabqa. La persecución agresiva contra (Estado Islámico) y la aplicación incesante de presión militar requieren trabajo en equipo entre los socios sirios, en coordinación con las fuerzas estadounidenses y de la coalición. Una Siria en paz consigo misma y con sus vecinos es esencial para la paz y la estabilidad en toda la región».

Cabe destacar que las FDS han sido el aliado fundamental de Washington en la lucha contra el Estado Islámico. Sin embargo, la tensión con el gobierno central ha crecido tras el fracaso de las negociaciones que buscaban definir la integración de las milicias kurdas y el estatus de las zonas autónomas dentro del Estado sirio, tras el derrocamiento del régimen de Al Assad en diciembre de 2024.

Aunque en marzo de 2025 se firmó un acuerdo entre Mazloum Abdi (comandante de las FDS) y Ahmed al Shara (presidente de transición) para reintegrar las instituciones militares y civiles bajo el control central, las discrepancias en el proceso de implementación han derivado en el actual escenario de confrontación armada.

Fuente: Infobae

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