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El ejercicio regular puede rejuvenecer el cerebro en adultos

Dentro de las instalaciones de un laboratorio en Florida, diversos adultos monitorean el ritmo de sus respiraciones mientras realizan actividad física en bicicletas estáticas. Estos voluntarios no sospechaban que, tras completar un año de entrenamiento sistemático, las tomografías de sus órganos cerebrales revelarían un dato sorprendente: sus cerebros lucirían casi un año más jóvenes en comparación con aquellos individuos que no modificaron sus hábitos sedentarios. Este descubrimiento, que ha sido difundido a través del Journal of Sport and Health Science, ofrece una nueva perspectiva sobre cómo la actividad física impacta directamente en la salud neurológica.

La investigación fue liderada por expertos del Instituto de Investigación AdventHealth, quienes convocaron a un total de 130 personas sanas con un rango de edad situado entre los 26 y los 58 años. Una parte de los participantes recibió instrucciones para ejecutar ejercicio aeróbico de intensidad moderada a vigorosa. Estas rutinas se realizaron dos veces por semana bajo supervisión profesional, complementadas con actividades en el hogar hasta alcanzar un total de 150 minutos semanales. Mientras tanto, el resto de los voluntarios mantuvo su estilo de vida habitual. Al finalizar los doce meses, se utilizaron resonancias magnéticas para evaluar los cambios.

Los datos finales indicaron que quienes cumplieron con el régimen de entrenamiento experimentaron una reducción promedio de 0,6 años en su “edad cerebral predicha”, que es un indicador que vincula la edad biológica del órgano con la edad cronológica del sujeto. Por el contrario, el grupo que no hizo ejercicio mostró un incremento leve de 0,35 años, una cifra que los investigadores no consideraron estadísticamente significativa. El doctor Lu Wan, autor principal de la investigación, señaló:

“Descubrimos que un programa de ejercicios sencillo y basado en pautas puede hacer que el cerebro se vea notablemente más joven en tan solo 12 meses”.

Participantes que realizaron actividad física durante un año presentaron cerebros casi un año más jóvenes (Imagen Ilustrativa Infobae)

La relevancia de la juventud cerebral

La evaluación de la edad cerebral se realiza mediante el análisis detallado de imágenes obtenidas por resonancia magnética. Se considera que un cerebro que muestra una edad superior a la del individuo está estrechamente vinculado con un rendimiento cognitivo deficiente y un peligro latente de desarrollar patologías degenerativas. El doctor Kirk I. Erickson, quien se desempeña como director del Instituto de Investigación AdventHealth y es coautor del estudio, destacó un punto fundamental:

“aunque la diferencia es inferior a un año, estudios previos sugieren que cada año adicional de edad cerebral se asocia con diferencias significativas en la salud en la vejez”.

Un aspecto que hace único a este estudio es que se centró específicamente en individuos de mediana edad, a diferencia de la mayoría de las investigaciones que suelen enfocarse en adultos mayores. Según Erickson, “Intervenir en los 30, 40 y 50 años nos da una ventaja”. Para el equipo científico, actuar sobre el envejecimiento del cerebro antes de que aparezcan síntomas clínicos podría ser determinante para posponer o mitigar el riesgo de demencia y otros deterioros cognitivos.

¿Cuál es el mecanismo detrás de este rejuvenecimiento?

Durante el proceso investigativo, se exploraron diversas variables para hallar la causa de este efecto, incluyendo la capacidad cardiorrespiratoria y la presencia del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una proteína esencial para la flexibilidad y regeneración neuronal. No obstante, el doctor Wan admitió que los resultados fueron inesperados: “esperábamos que las mejoras en la condición física o la presión arterial explicaran el efecto, pero no fue así”.

El experimento, publicado en el Journal of Sport and Health Science, analizó el impacto del ejercicio en la edad cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esto sugiere que el ejercicio físico podría estar actuando sobre la estructura cerebral a través de procesos que todavía no han sido plenamente identificados, como podrían ser cambios microscópicos en los tejidos, la reducción de procesos inflamatorios o una mejora sustancial en la salud vascular. Es importante resaltar que los beneficios no provinieron de ejercicios extremos, sino de la constancia en cumplir los 150 minutos a la semana de actividad aeróbica, cifra que está alineada con los estándares de la Organización Mundial de la Salud y el American College of Sports Medicine.

Limitaciones y proyecciones preventivas

A pesar de los resultados alentadores, el equipo de investigación subrayó que los participantes eran personas sanas y con un nivel educativo elevado. Para determinar con exactitud si esta disminución en la edad cerebral realmente previene eventos graves como el accidente cerebrovascular, se requerirán estudios futuros con una base de voluntarios más diversa y un monitoreo a largo plazo.

El equipo de AdventHealth reunió a 130 adultos de entre 26 y 58 años para comparar diferentes rutinas de actividad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sobre las acciones preventivas que se pueden tomar de forma inmediata, el doctor Erickson fue enfático al declarar que “Nuestros hallazgos respaldan la idea de que seguir las pautas actuales de ejercicio puede ayudar a mantener el cerebro biológicamente más joven, incluso en la mediana edad”. Para la mayoría de la población, la preocupación por la salud mental solo surge ante los primeros signos de falta de memoria, pero este estudio reafirma que la prevención es clave.

Finalmente, el especialista recordó que el órgano cerebral mantiene su plasticidad durante gran parte de la vida. “El cerebro sigue siendo capaz de cambiar”, afirmó Erickson, concluyendo que “Hay cambios positivos que se pueden lograr en casi cualquier etapa de la vida”.

Fuente: Infobae

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