La administración de Estados Unidos y el gobierno de Taiwán concretaron este jueves un histórico entendimiento comercial orientado a disminuir la carga tributaria sobre los bienes procedentes de la isla autónoma y fomentar una inversión masiva de USD 500.000 millones en la industria de los semiconductores en territorio estadounidense, según confirmó la Casa Blanca. El pacto estipula que los derechos de aduana aplicados a los cargamentos taiwaneses descenderán al 15%, una reducción significativa frente al 20% previo, lo que equipara sus condiciones comerciales con las obtenidas por Corea del Sur y Japón tras sus acuerdos alcanzados en 2025.
Impulso masivo a la infraestructura de microchips
Dentro de los compromisos adquiridos, el sector tecnológico taiwanés se ha comprometido a inyectar al menos USD 250.000 millones en inversiones directas para expandir las operaciones de inteligencia artificial, energía y semiconductores avanzados en los Estados Unidos. Adicionalmente, se dispondrán de otros USD 250.000 millones en garantías de crédito para blindar la red de suministros de microchips en el país. Aunque el reporte oficial no nombra de forma expresa a Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC), el principal fabricante global de procesadores para IA, se anticipa que el acuerdo impacte directamente sus operaciones. Trascendió que el entendimiento contempla que TSMC edifique al menos cuatro nuevas plantas de chips en el estado de Arizona, las cuales se sumarían a las seis fábricas y dos centros de encapsulado avanzado que ya estaban proyectados en dicha región.
Fuentes del Departamento de Comercio de EE. UU. indicaron que TSMC y otros actores industriales de la isla liderarán la ejecución de la inversión de USD 250.000 millones proyectada. Las negociaciones, enfocadas en los aranceles del sector 232 y los semiconductores, estuvieron encabezadas por el secretario de Comercio, Howard Lutnick. Esta resolución elimina una de las principales fricciones entre Estados Unidos —aliado militar estratégico de Taipéi— y Taiwán, democracia de 23 millones de habitantes que enfrenta constantes presiones de control por parte de China.
Beneficios para otros sectores industriales
El marco del acuerdo también establece límites arancelarios del 15% para productos específicos como autopartes, madera y derivados forestales originarios de Taiwán. Por otro lado, la Casa Blanca informó que los medicamentos genéricos producidos en la isla gozarán de una exención total de impuestos de importación. Asimismo, se otorgarán facilidades arancelarias para el futuro: las compañías que instalen nuevas plantas en suelo estadounidense podrán importar componentes sin pagar aranceles hasta un volumen de 2,5 veces su capacidad instalada durante el proceso de construcción. Una vez finalizadas las obras, este límite se ajustará a 1,5 veces la capacidad actual con una tasa impositiva reducida.

Paralelamente, el Departamento de Comercio finalizó una indagación que concluyó que la importación de microchips tiene incidencia en la seguridad nacional de los Estados Unidos, si bien se optó por no aplicar gravámenes generales. No obstante, bajo instrucciones del presidente Donald Trump, se negoció con los exportadores clave y se estableció un arancel del 25% únicamente para ciertos semiconductores de tecnología avanzada destinados a la exportación, medida que resulta fundamental para que la empresa Nvidia pueda suministrar procesadores de inteligencia artificial fabricados en Taiwán hacia el mercado chino.
El gobierno taiwanés tenía como prioridad ratificar este pacto antes de la cumbre programada para abril entre Trump y el mandatario chino Xi Jinping en territorio asiático. Este anuncio surge en un contexto de expectativa por un dictamen del Tribunal Supremo referente a los aranceles globales de la era Trump, resolución que podría condicionar la autoridad presidencial para establecer tasas impositivas a productos del exterior.

Por su parte, el presidente de Taiwán, Lai Ching-te, manifestó su respaldo a la visión de Trump sobre la reindustrialización de los Estados Unidos, aunque subrayó que para el éxito de estos proyectos es imperativo realizar reformas estructurales en el acceso a energía, terrenos y normativas laborales. No obstante, las autoridades de Taipéi desestimaron la solicitud de Washington de trasladar la producción de microchips para satisfacer de forma interna el 50% de la demanda estadounidense.
Actualmente, la economía de la isla muestra un dinamismo notable impulsado por la exportación de servidores y aceleradores tecnológicos, lo que llevó a ajustar al alza su previsión de crecimiento del PIB para 2025 al 7,3%, su cifra más alta desde hace quince años. En este panorama, el superávit comercial anual de Taiwán con Estados Unidos alcanzó un récord histórico de USD 150.000 millones en 2025, consolidado mayoritariamente por su liderazgo en el sector de alta tecnología.
Fuente: Infobae