En una serie de declaraciones recientes, Víctor Ábalos ha señalado que la visita de la funcionaria venezolana Delcy Rodríguez a España, ocurrida en enero de 2020, estuvo estrechamente vinculada a la figura del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. De acuerdo con su testimonio, Rodríguez habría demandado establecer un contacto inmediato con Zapatero e incluso solicitó que el exmandatario estuviera presente físicamente cuando el entonces ministro de Fomento, José Luis Ábalos, se trasladó al aeropuerto de Madrid-Barajas para gestionar su llegada. El hijo del exministro interpreta este requerimiento como una prueba fehaciente del rol central que desempeñó Zapatero en aquel incidente, en el cual la dirigente de Venezuela arribó a suelo español pese a las restricciones internacionales vigentes.
Durante su intervención, Víctor Ábalos afirmó que el auxilio económico de 53 millones de euros otorgado por el Estado a la aerolínea Plus Ultra durante la emergencia sanitaria tuvo como trasfondo el beneficio financiero del expresidente. Según sus palabras,
“con ese rescate hace negocio, obviamente, Zapatero. Es un lobista más como otros que hay en este país”
. El entrevistado añadió que el antiguo líder socialista mantiene una red de intereses empresariales y participaciones en diversas compañías, especialmente en regiones donde posee una fuerte influencia y una agenda política activa.
Presiones internas y el papel de los lobbies
El relato de Víctor Ábalos también sugiere que Pedro Saura, quien se desempeñaba como secretario de Estado de Transportes y era el segundo al mando en el Ministerio de Fomento bajo la tutela de José Luis Ábalos, recibió coacciones directas por parte de Zapatero en relación con el rescate financiero de la mencionada aerolínea. Esta situación habría sido comunicada a Saura por el propio ministro, quien le advirtió sobre la existencia de intereses externos de Zapatero en el éxito de la operación económica.
El entrevistado estructuró este entramado de intereses colocando a Zapatero en la cúspide de la organización. En la base del sistema situó a la consultora Acento, a la que definió como un agente fundamental en las labores de lobby, y destacó la supuesta protección que el Ministerio del Interior brindaba a los negocios y gestiones vinculadas al expresidente. Estas revelaciones buscan exponer lo que Ábalos describe como una compleja red de relaciones de poder y blindaje político en torno a las actividades privadas del exmandatario.
La logística del arribo de Delcy Rodríguez
Sobre el trasfondo de la visita de Delcy Rodríguez, Víctor Ábalos argumentó que existían motivaciones tanto políticas como económicas, asegurando que
“nadie en el Gobierno conocía que hubiera sanciones”
contra la actual vicepresidenta venezolana. Según su versión, fue el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien dio la instrucción directa a José Luis Ábalos de acudir al aeropuerto para evitar que la funcionaria ingresara formalmente en el espacio Schengen. Asimismo, puntualizó que la entonces ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, no se encontraba en el país y que el Ministerio del Interior, liderado por Fernando Grande-Marlaska, derivó la responsabilidad del operativo al titular de Fomento.
El hijo del exministro defendió la actuación de su padre, indicando que su objetivo principal fue contener un posible conflicto diplomático siguiendo órdenes directas de la presidencia. Reiteró que el viaje de la dirigente venezolana formaba parte de una agenda en la que Zapatero tenía una participación esencial y estratégica.
Un “presidente en la sombra”
Al referirse al estatus actual de Zapatero, Víctor Ábalos lo calificó como
“el presidente en la sombra”
y sostuvo que es él quien dirige
“la posición de España en el orden internacional”
. Además, alegó que el exjefe del Ejecutivo
“se ha beneficiado de muchas actividades en Venezuela”
y advirtió que cualquier descrédito hacia su figura tendría consecuencias directas para el actual presidente Sánchez.
“Si él cae, el presidente va a tener que dar muchas explicaciones”
, sentenció durante la entrevista.
Estas declaraciones se producen en un contexto de escrutinio público sobre las ayudas estatales a Plus Ultra, empresa con capitales de origen hispano-venezolano. El testimonio de Víctor Ábalos introduce nuevos elementos sobre las supuestas negociaciones entre altos cargos, el papel de instituciones estratégicas como el Ministerio del Interior y la influencia de grupos de presión en la toma de decisiones del Gobierno, reabriendo el debate sobre la transparencia y la posible interferencia de intereses privados en la gestión pública.
Fuente: Infobae