Un proyecto de origen sudafricano ha escalado a la cima de la innovación tecnológica tras conseguir el nuevo récord mundial Guinness de velocidad para un dron cuadricóptero. El aparato registró una impactante marca de 657,59 kilómetros por hora durante una jornada de pruebas oficiales celebrada el pasado 11 de diciembre de 2025 en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Los responsables de esta hazaña son Luke Bell y su padre, Mike Bell, quienes presentaron su avanzada creación denominada Peregreen V4.
Ingeniería y desarrollo de vanguardia
La construcción de este dispositivo representó un periodo de trabajo exhaustivo para los especialistas sudafricanos, quienes implementaron metodologías de impresión 3D y procesos de simulación digital de alto nivel. Este logro tecnológico se produce apenas semanas después de que el australiano Benjamin Biggs sostuviera el título temporalmente con su dron Blackbird, el cual llegó a los 626,42 km/h (389 mph). Con el éxito del Peregreen V4, Sudáfrica no solo recupera el primer lugar, sino que introduce mejoras de diseño sustanciales frente a prototipos previos.

De acuerdo con los reportes de Guinness World Records, la velocidad máxima del equipo se determinó promediando dos trayectos realizados en direcciones opuestas. Este procedimiento es necesario para neutralizar el impacto del viento, siguiendo los protocolos internacionales de medición. En el transcurso de la prueba, el dron sudafricano alcanzó un promedio de 408,6 millas por hora (657,59 km/h), logrando registrar incluso 599 km/h (372 mph) cuando volaba en contra del viento. Estas cifras superaron por 14 km/h el récord anterior de la familia Bell, que se situaba en 585 km/h (363 mph).
Respecto a la trayectoria de los creadores, la organización destacó lo siguiente en un comunicado oficial:
“Mike y Luke son padre e hijo. Esta es la tercera vez que logran este récord, habiendo alcanzado antes 480 km/h en 2024 y 580 km/h en junio de 2025”
Tecnología y materiales de precisión
El camino hacia la nueva marca mundial requirió una evaluación minuciosa de cada elemento del dron, priorizando la aerodinámica y la eficiencia estructural. A lo largo de cinco meses, los ingenieros efectuaron diversas simulaciones digitales, pruebas de fatiga de materiales y ensayos prácticos, combinando tecnología de punta con la experimentación directa.

La fabricación del Peregreen V4 se realizó mediante el uso de una impresora 3D Bambu Lab H2D de doble extrusor. Este equipo permitió que el chasis principal, el soporte para la cámara y el sistema de aterrizaje fueran construidos en una única pieza sólida. Luke Bell puntualizó que esta innovación
“proporcionó una superficie mucho más lisa y aerodinámica al aparato”
, lo que derivó en un incremento de la eficiencia y un acabado funcional superior.
Especificaciones técnicas del Peregreen V4
El dron está potenciado por cuatro motores T-Motor 3120 brush de 900 kV, diseñados para entregar altísimas velocidades de rotación por voltio aplicado. Aunque el chasis de este nuevo modelo es ligeramente más grande que el de sus versiones antecesoras, este cambio no perjudicó su desempeño general. Para perfeccionar el diseño, el equipo de ingenieros utilizó herramientas de simulación CFD mediante la plataforma AirShaper, logrando así reducir la resistencia al viento y maximizar la eficiencia.
Entre los ajustes finales realizados por los técnicos, se incluyó el pulido de la superficie compuesta de fibra de carbono y una modificación en el tamaño de las hélices. Originalmente se utilizaban modelos de siete por cinco pulgadas, pero fueron ajustadas a aproximadamente seis pulgadas para buscar una mayor eficiencia a regímenes de altas revoluciones.
“Han estado trabajando en este cuadricóptero personalizado por más de dos años”
concluyó la información proporcionada por la organización.

Este hito internacional reafirma a Sudáfrica como un centro de referencia en la industria de drones de alta velocidad, en un entorno de competencia tecnológica global cada vez más reñida. La dedicación de Luke Bell y Mike Bell resalta cómo la innovación familiar y la ingeniería pueden expandir las fronteras actuales de la tecnología.
Fuente: Infobae