En el marco de las diligencias judiciales realizadas este 14 de enero de 2026, se dictó sentencia contra Katerine Andrea Martínez, identificada bajo los alias de Gabriela o Andrea, por su implicación directa en el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay.
La Fiscalía General de la República comunicó durante la audiencia que la procesada, de 19 años de edad, alcanzó un acuerdo judicial tras admitir su responsabilidad en la entrega del arma de fuego utilizada para terminar con la vida del legislador. Martínez aceptó los cargos por homicidio agravado; fabricación, tráfico y porte de armas de fuego; y el uso de menores de edad para la ejecución de actos delictivos, además de comprometerse a colaborar con el esclarecimiento del caso.
Como resultado de esta negociación y los beneficios por allanamiento a cargos, la mujer deberá cumplir una condena de 21 años de prisión. La delegada del ente acusador explicó que no hubo impedimentos legales para validar el preacuerdo, señalando que, según las evidencias recabadas, el crimen se perpetró bajo la modalidad de precio o promesa remuneratoria.
Tras la validación del pacto judicial, Katerine Andrea Martínez solicitó intervenir ante el despacho para manifestar su arrepentimiento por los sucesos ocurridos el pasado 7 de junio de 2025. Durante su intervención, dirigió un mensaje específico a los familiares del fallecido precandidato presidencial por el partido Centro Democrático.
“Ofrezco disculpas públicas a la familia y a todos los presentes también. Mi error fue muy grande y aunque mi disculpa también lo es, yo sé que no acobijará todo el dolor que sintieron y que sienten los familiares de Miguel. Pero con todo el amor y la sinceridad del mundo, les pido disculpas a todos, porque yo también soy hija y porque también tengo mis familiares y sé que es muy doloroso”
A pesar de que su participación fue fundamental en la logística del atentado, Martínez sostuvo ante el estrado que su intención íntima no era acabar con la vida del congresista de la oposición. No obstante, reconoció la gravedad de sus actos y la responsabilidad que ahora recae sobre ella.
“Pero, en el fondo de mi corazón, solo Dios sabe que yo nunca quise hacerle daño a Miguel. Y, pues, sin embargo, mis actos dijeron todo lo contrario, pero en realidad sí siento mucha culpabilidad y me disculpo de antemano con absolutamente todos y más que todo con su esposa y su hermana. Muchísimas gracias”
Revelaciones sobre el plan de eliminación de cómplices
La declaración de alias Gabriela también sacó a la luz detalles escalofriantes sobre la organización criminal liderada por Elder José Arteaga, conocido como alias el Costeño. Según la joven, el cabecilla le impartió instrucciones precisas para abandonar la capital del país inmediatamente después del ataque para eludir a la justicia. En ese momento, Martínez enfrentaba dos escenarios críticos: buscar el amparo de grupos guerrilleros fuera de la ciudad o ser ejecutada por sus propios aliados.

En cuanto a las motivaciones económicas, la imputada reveló que Arteaga le había prometido una suma de 10.000.000 de pesos si el senador moría en el ataque. Por el contrario, si el objetivo sobrevivía, el pago se reducía drásticamente a cifras de entre 600.000 y 700.000 pesos, que era el monto estipulado simplemente por el transporte del armamento.
Finalmente, Katerine Andrea Martínez confesó que alias el Costeño pretendía “quitarse la cola”, expresión que utilizaba para referirse al plan de asesinar a los propios participantes del complot, incluyendo a un menor de edad involucrado, al conductor del vehículo y a ella misma. Ante el riesgo inminente, el líder criminal la presionó para que escapara hacia Ecuador, aprovechando las facilidades migratorias de ese país y el hecho de que su pareja sentimental ya se encontraba en territorio ecuatoriano.
Fuente: Infobae