Una reciente detonación en el volcán Sabancaya ha reactivado las alarmas en las localidades del sur de Perú. La magnitud del evento fue evidenciada a través de una densa columna de ceniza que se alzó sobre la provincia de Caylloma, siendo captada en diversos registros visuales que muestran el alcance de esta nueva fase eruptiva. Este fenómeno se enmarca en un proceso de monitoreo constante por parte de las entidades científicas, con consecuencias directas para las comunidades agrícolas y ganaderas de la zona.
El incremento de la actividad volcánica se ha manifestado en un entorno donde los residentes ya conviven con el riesgo, aunque el último suceso ha generado una inquietud renovada. La dispersión de fragmentos volcánicos, impulsada por las corrientes de aire, alcanzó diversas áreas pobladas, interrumpiendo las actividades cotidianas de los productores agropecuarios y de las familias que habitan en los alrededores del macizo.
Actualmente, el Sabancaya es catalogado como uno de los sistemas volcánicos con mayor dinamismo en territorio peruano, permaneciendo bajo observación técnica ininterrumpida. La explosión ocurrió precisamente mientras especialistas del Instituto Geofísico del Perú (IGP) efectuaban mediciones en el sitio, facilitando una respuesta informativa inmediata. Al respecto, en una transmisión de noticias se puntualizó: Efectivamente, las imágenes que estamos apreciando es una de las explosiones que se ha registrado en el volcán Sabancaya, esto en la provincia de Caylloma, que principalmente afectó algunos distritos muy cercanos
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Estado de alerta naranja y monitoreo técnico
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ratificó que el volcán se mantiene bajo el nivel de alerta naranja. Aunque este tipo de eventos explosivos se consideran parte del comportamiento habitual del coloso, la vigilancia no ha cesado. El IGP ha señalado que ya se encuentran en alerta naranja. Si bien las explosiones son consideradas como normales, se espera que estas se reduzcan con el paso de los días
, se detalló durante el reporte de la situación.
Las labores de seguimiento se extienden las 24 horas del día mediante el uso de estaciones sísmicas, telemetría de gases y vigilancia visual. Parte del material gráfico obtenido es producto de la labor de campo de los científicos. Según precisó un corresponsal, alguna de las imágenes que podemos ver en pantalla lo han realizado personal del IGP que llegó a la zona y realiza el monitoreo las veinticuatro horas del día
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Reportes del CENVUL indican que en los primeros días del mes de enero se han contabilizado explosiones de intensidad moderada, con emisiones gaseosas y de ceniza que superaron los 2.000 metros de altura sobre el cráter. Estos materiales se desplazaron mayoritariamente hacia el oeste y noroeste, afectando un radio de acción inferior a los 10 kilómetros.

Impacto en la agricultura y medidas sanitarias
Las consecuencias más graves se han concentrado en el distrito de Cabanaconde. El burgomaestre de dicha localidad reportó que aproximadamente 500 hectáreas de plantaciones de maíz sufrieron daños debido a la acumulación de material volcánico. En un reporte en vivo se informó: Lamentablemente, tenemos que informar que el alcalde de Cabanaconde señaló que la emisión de cenizas afectó a alrededor de quinientas hectáreas de cultivo, esto de maíz
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Ante esta crisis, la administración local ha solicitado el apoyo urgente del Gobierno Regional de Arequipa para implementar estrategias que mitiguen el impacto económico. La ceniza ha cubierto extensas áreas de siembra, poniendo en riesgo el sustento de múltiples familias que dependen de la comercialización de estos productos.
En el ámbito de la salud, la Red de Salud Arequipa-Caylloma ha puesto en marcha diversos protocolos preventivos. Aunque no se ha reportado caída masiva de ceniza en todos los centros urbanos, una representante técnica explicó que la vigilancia es estricta. Estamos trabajando en las medidas de prevención de protección a la salud de la población
, manifestó la experta.
La funcionaria detalló los principales riesgos asociados a la exposición al material volcánico: “Básicamente, en el cuidado de la visión, en los problemas respiratorios y evitando que la ceniza se exponga a los alimentos, porque puede provocar problemas diarreicos, problemas estomacales y problemas de la piel”. También precisó que los adultos mayores y los niños constituyen el grupo más vulnerable.
En cuanto a la logística médica, se confirmó que los establecimientos cuentan con mascarillas y cuentan con lentes
para la protección de la ciudadanía. Además, se aclaró que, hasta el cierre de la información, no tenemos reporte de ninguna persona
con cuadros clínicos graves derivados de la explosión reciente.
Las microrredes sanitarias que se encuentran en estado de alerta incluyen a Chivay, Cabanaconde y Ciudad de Dios. Se calcula que el número de personas residentes en las zonas de influencia del valle del Colca oscila entre los 8.000 y 9.000 habitantes.
Análisis científico de un coloso en actividad
El volcán Sabancaya mantiene un ciclo de actividad ininterrumpida desde el año 2016. Cronológicamente, se recuerda que en septiembre de 2025 se registró una columna de ceniza de 5.000 metros, seguida de nuevos eventos explosivos en diciembre de ese año y enero de 2026. Para profundizar en el entendimiento de estos fenómenos, el IGP emplea metodologías avanzadas como el estudio de la microsismicidad y el ruido sísmico.
Los especialistas sostienen que “conocer la forma de la cámara magmática es conocer el interior del volcán”. Estos análisis permiten descifrar la estructura interna del macizo y proyectar posibles escenarios de peligro. El objetivo final de esta observación permanente es salvaguardar la integridad de la población y proveer datos precisos ante cada manifestación eruptiva del Sabancaya.
Fuente: Infobae