Las naciones que integran el G7, en conjunto con la Unión Europea, lanzaron una severa advertencia al régimen de Irán. El bloque diplomático aseguró que el país asiático enfrentará un incremento en las sanciones internacionales si persiste en las tácticas de represión violenta contra las manifestaciones que se originaron a finales de diciembre de 2025. Según reportes de entidades de derechos humanos, la cifra de víctimas fatales en las calles supera los 3.400 muertos, mientras que otros balances estiman que los fallecidos podrían oscilar entre 2.000 y 12.000 personas.
El pronunciamiento conjunto fue suscrito por los ministros de exteriores de Canadá, Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido, junto con Kaja Kallas, alta representante de política exterior de la UE. En el comunicado, el grupo enfatizó que está
“dispuesto a imponer más medidas restrictivas si Irán continúa su represión de las protestas y la disidencia, en violación del Derecho Internacional y sus obligaciones internacionales”
.
Los líderes diplomáticos han instado a las autoridades de Teherán a aplicar la máxima prudencia y abandonar el uso de la fuerza letal. Exigieron el respeto irrestricto a los Derechos Humanos y las libertades civiles, tales como la libertad de expresión y de reunión, asegurando que los ciudadanos deben poder manifestarse
“sin temor a represalias”
. Asimismo, manifestaron una alarma profunda por los informes de detenciones arbitrarias, asesinatos y el uso sistemático de la intimidación por parte de las fuerzas de seguridad estatales contra los participantes de las marchas.
Escalada de violencia y respuesta internacional
El comunicado del G7 y la UE rechaza de manera tajante el recrudecimiento de la brutalidad contra la población civil iraní. Los ministros subrayaron que los manifestantes buscan aspiraciones legítimas de dignidad y libertad, motivados por el deterioro de las condiciones de vida en el territorio iraní.
Por otra parte, la organización Amnistía Internacional ha solicitado una intervención diplomática contundente para frenar la impunidad en lo que han definido como una masacre de manifestantes. Agnes Callamard, secretaria general de la organización, denunció que
“pruebas fidedignas revelan ejecuciones masivas ilegítimas cometidas a una escala sin precedentes en medio de un bloqueo continuo de Internet impuesto para ocultar sus crímenes”
. La funcionaria recalcó que, aunque el historial de Irán es preocupante,
“la gravedad y magnitud de los asesinatos y la represión desde el 8 de enero no tiene precedentes”
.

La entidad defensora de los derechos civiles alertó que el régimen iraní
“ha librado su represión más mortífera hasta la fecha”
, utilizando la violencia extrema contra quienes demandan un cambio estructural en el modelo de la República Islámica hacia un sistema que valore la dignidad humana. Ante este escenario, Amnistía Internacional hizo un llamado a los Estados miembros de la ONU para que convoquen sesiones de urgencia en el Consejo de Seguridad y el Consejo de Derechos Humanos, buscando establecer mecanismos de justicia internacional que permitan procesar penalmente a los responsables de estas graves violaciones.
Finalmente, la organización resaltó que la impunidad sistémica que ha rodeado las acciones de las fuerzas de seguridad en el pasado ha servido para envalentonar a las autoridades actuales en su conducta criminal. Por ello, consideran fundamental una respuesta global coordinada que impida que continúe el derramamiento de sangre en las ciudades iraníes.
Fuente: Infobae