La situación de derechos humanos en Irán se agrava drásticamente. La organización Iran Human Rights (IHRNGO) informó este miércoles que la represión estatal ha dejado un saldo de más de 3.400 personas fallecidas y una cifra indeterminada de miles de ciudadanos heridos. Este escenario de violencia ocurre en el marco de las manifestaciones contra el gobierno que se han extendido por más de dos semanas, acompañadas en las últimas jornadas por un severo apagón nacional de Internet.
De acuerdo con el monitoreo de IHRNGO, entidad que opera desde Noruega, se han contabilizado exactamente 3.428 muertes en un total de 15 provincias. Estas protestas sociales se originaron a finales de diciembre de 2025 como respuesta al descontento generalizado por las precarias condiciones económicas que atraviesa la nación centroasiática.
Verificación y perfil de las víctimas
El organismo internacional ha sido enfático en aclarar que su reporte «solo incluye casos verificados» de manera directa por sus investigadores o mediante la validación rigurosa de dos fuentes independientes. Además, cada registro cuenta con el sustento legal de documentación hospitalaria y funeraria pertinente para garantizar la veracidad de los datos.
En cuanto a la demografía de los fallecidos, la mayoría de las víctimas mortales eran jóvenes que no superaban los 30 años. El reporte detalla que, dentro de este grupo, al menos 15 menores de edad perdieron la vida, aunque la ONG continúa trabajando intensamente para obtener la documentación que confirme la edad exacta de todos los fallecidos documentados hasta la fecha.
Reportes complementarios y detenciones masivas
Por su parte, la organización Human Rights Activists (HRA), con sede en los Estados Unidos, presentó cifras que, aunque menores, confirman la magnitud de la crisis. Según sus registros actualizados hasta la víspera:
- Se reportan 1.850 fallecidos en total.
- Se identifica a nueve niños entre las víctimas mortales.
- La cifra de personas arrestadas por las fuerzas de seguridad asciende a más de 16.700 ciudadanos.
Desde el sector oficial, las autoridades de Irán han rechazado las críticas internacionales y han responsabilizado directamente a potencias extranjeras de la inestabilidad social reinante. El gobierno acusa formalmente a Estados Unidos y a Israel de instigar y respaldar los disturbios violentos.
Las autoridades aseguran que las manifestaciones derivaron en violencia para dar una «excusa» al presidente estadounidense, Donald Trump, para intervenir militarmente en el país centroasiático.
Fuente: Infobae