No data was found

El fenómeno de la música hiperlocal: De Bad Bunny al rap en chino

En el exclusivo club MGM Cotai de Macao, las figuras de las muñecas Labubu se agitaban junto a costosos bolsos Chanel, mientras las dueñas de estos accesorios saltaban con entusiasmo. En el escenario, el rapero Skai Isyourgod exclamaba su grito de batalla: “¡Lai cai!”, mientras se golpeaba el pecho, recibiendo como respuesta un estruendoso “¡Lai!” de la audiencia que repetía el cántico incesantemente.

El estribillo de su éxito “Stacks from All Sides” proclama

“Riches come!”

, una frase que encaja perfectamente en los cánones del hip-hop tradicional. No obstante, el protagonista de esta escena rompe con lo convencional. Skai, conocido en China como Lan Lao, fusiona el estilo de rap de Memphis con rimas en mandarín, cantonés y hakka. Esta particular mezcla resonó con fuerza durante la fiesta posterior al concierto de la estrella estadounidense Travis Scott en octubre pasado. Gracias a temas como “Blueprint Supreme” y “Karma Code”, el artista se ha vuelto omnipresente en el gigante asiático, liderando tendencias en redes sociales y protagonizando campañas para Alipay.

Un éxito que trasciende fronteras chinas

La relevancia de Skai ha traspasado las fronteras de su país. Tras el lanzamiento de su EP en julio, sus cifras en Spotify superaron a las de Jay Chou, considerado por décadas el máximo exponente del pop asiático. A diferencia de Chou, cuyo éxito se limitaba mayormente a la comunidad hispanohablante china, Skai ha logrado un impacto transcultural inusual. Entre noviembre y diciembre, el artista recorrió 11 ciudades de América del Norte, sumándose a presentaciones previas en metrópolis como Londres, Yakarta y Sídney. En plataformas como TikTok, sus seguidores extranjeros resumen el fenómeno:

“Entiendes 0%, vibras 100%”

.

Este ascenso no es un caso aislado, sino que marca un cambio en la industria del streaming: la música que conserva sus raíces, acentos y texturas culturales específicas está logrando mayor alcance. Esta nueva dinámica contradice la antigua norma de que los artistas no occidentales debían suavizar su identidad cultural para triunfar globalmente.

La era de la autenticidad cultural

Por mucho tiempo, figuras coreanas como BTS y Blackpink adoptaron estructuras del pop occidental. Incluso hoy, proyectos como el grupo internacional Katseye o la banda sonora KPop Demon Hunters se presentan casi totalmente en inglés, avivando el debate sobre la esencia del K-pop. Sin embargo, surge una nueva corriente donde los artistas refuerzan su identidad en lugar de diluirla.

El mayor ejemplo de esta tendencia es Bad Bunny. El puertorriqueño cerró el 2025 como el artista más escuchado en Spotify con 19,8 mil millones de reproducciones, logrando este hito por cuarta ocasión. A pesar de hablar inglés, el exponente del trap se mantiene fiel al español e incluso prefirió una residencia en San Juan antes que una gira mundial durante el último verano. Su confirmación para el show del medio tiempo del Super Bowl el próximo 8 de febrero generó una ola de reacciones sobre su marcado dialecto caribeño, evidenciando un respeto renovado por acentos que antes carecían de prestigio.

Laura Fisher, analista de MIDiA Research, sostiene que:

“La Generación Z y el público más joven realmente buscan y priorizan la autenticidad cultural”

. En sus investigaciones, menciona que artistas como el grupo de rap gaélico Kneecap, la banda italiana Måneskin y el rapero Morad demuestran que el idioma ya no es un obstáculo. La hiperespecificidad cultural es vista ahora como un factor de frescura ante la homogeneidad de los algoritmos.

A diferencia del K-pop tradicional, nuevas estrellas como Skai o Bad Bunny (foto) destacan por potenciar y no diluir sus raíces culturales

La cantante Rosalía también apuesta por esta visión con su álbum Lux, estrenado en noviembre, donde utiliza 13 idiomas distintos. Según Fisher, el disco explora imágenes de España y del catolicismo para abrir esa cultura al mundo sin restarle esencia. Por su parte, James Foley, directivo de Spotify, afirma que existe una generación de oyentes sin fronteras que ignora los límites lingüísticos. Foley anticipa que para 2026 este fenómeno crecerá con artistas como el japonés Yuki Chiba y la banda indonesia Thee Marloes.

Raíces y sonidos tradicionales en el rap moderno

Skai, de 26 años, integra sonidos lúgubres del hip-hop de Memphis con elementos del sureste de China, usando muestras de ópera cantonesa, instrumentos autóctonos y reflexiones filosóficas. Su video “Blueprint Supreme” muestra sitios icónicos de Hong Kong como la casa de té Lin Heung. En su canción “Nin Jiom”, hace referencia al jarabe tradicional para la tos Pei Pa Kao, un producto que ha ganado popularidad incluso entre celebridades occidentales.

Durante el evento de Travis Scott, una asistente de Guangzhou llamada Mona, originaria de Tanzania, comentó que aunque no entendía todo, podía disfrutar el ritmo de Skai. Kevin Poon, empresario de Hong Kong y DJ, explica que la popularidad del mumble rap (con exponentes como Future o 21 Savage) acostumbró al público a no priorizar la letra.

“No importa el idioma, siempre que tenga buen ritmo”

, aseguró Poon.

Identidad y diversidad lingüística

El nombre real de Skai es Chen Xukai. Procede de Huizhou, una urbe de 6 millones de habitantes en Guangdong conocida por su industria de baterías y por el sagrado Monte Luofu, cuyas influencias taoístas permean su obra. Antes de consolidarse en el rap, Skai estudió música en Sichuan, trabajó en una eléctrica y fue vendedor de salsa de chile Laoganma en transmisiones en vivo.

Rosalía experimenta con trece idiomas en el álbum Lux, abriendo la cultura española al público global sin diluir su esencia

Tras probar varios estilos, el artista confesó en una entrevista:

“Copiaba constantemente de Europa y América. Copiara lo que copiara, no me parecía bien. No era yo”

. Su éxito definitivo llegó al crear un “collage de acento sureño único”, según el lingüista Wai Mun Leung, que une entonaciones de Guangxi, Fujian, Hainan y el sudeste de Asia. Este resurgimiento de los dialectos marca un contraste con las primeras décadas del régimen comunista, donde se priorizaba el mandarín para unificar el país. Ahora, estas variantes lingüísticas son vistas como patrimonio cultural.

Yan Jiayun, de la plataforma Radii, destaca que la propuesta de Skai permite descubrir fragmentos de la cultura hakka, un subgrupo chino con identidad propia. Para la diáspora china, esta música genera una profunda nostalgia. Al escuchar géneros distintos al mandarín, muchos descendientes de familias que emigraron hace décadas sienten una conexión directa con sus raíces.

Andrew Chau, fundador de Boba Guys, presenció el show de Skai en San Francisco y comparó el acento del rapero con el de su padre. Destacó que las letras, influenciadas por el confucianismo y el taoísmo, ofrecen “palabras de sabiduría para una vida de paz”. A diferencia de los inicios del hip-hop chino, que era visto como una copia del estadounidense, Skai aborda problemas actuales como la ansiedad económica juvenil tras la pandemia y rituales religiosos.

El rapero chino Skai conquista a jóvenes de todo el mundo con una fusión de hip-hop, acentos y cultura cantonés-hakka

En la escena global, la especificidad geográfica se ha convertido en una fortaleza. Según Kevin Poon, los artistas chinos cuentan con la ventaja de un mercado interno masivo, lo que les permite crear sin la presión de agradar al extranjero. Paradójicamente, esa falta de esfuerzo por ser comerciales fuera de sus fronteras es lo que atrae al público internacional. Chau concluyó sobre su experiencia en el concierto de San Francisco:

“Las paredes estaban a punto de temblar porque estaba abarrotado. Pero es solo un rapero chino cualquiera que vino a Estados Unidos”

.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER