Debido a la creciente inseguridad en sus sedes diplomáticas, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de retirar a su personal de la misión en el Reino Unido. Esta advertencia surge tras una conversación directa con su par británica, Yvette Cooper, motivada por un incidente reciente donde un manifestante logró retirar la bandera de la República Islámica de la fachada de la embajada en Londres, hecho que ha encendido las alarmas en el gobierno persa en medio de una intensa ola de protestas antigubernamentales en su territorio.
A través de su cuenta oficial en la red social X (antes Twitter), el jefe de la diplomacia iraní enfatizó que el país europeo tiene una responsabilidad ineludible bajo el derecho internacional.
«Reino Unido tiene la obligación legal internacional de garantizar la seguridad y protección del Consulado y la Embajada de Irán en Londres. Si Reino Unido no puede cumplir con su deber de proteger las misiones diplomáticas, Irán no tendrá más remedio que considerar la evacuación de nuestro personal»
, sentenció el funcionario tras su diálogo con Cooper.
Durante la comunicación, Araqchi exhortó a la administración de Keir Starmer a cesar cualquier tipo de intromisión en los asuntos domésticos de Irán. El canciller instó a Londres a dejar de respaldar a grupos que calificó como «terroristas financiados por Israel», los cuales, según su versión, se ocultan bajo la fachada de medios de comunicación. Asimismo, recordó que la Oficina de Comunicaciones (Ofcom) británica posee normativas estrictas contra la incitación al odio y la glorificación de actos terroristas, exigiendo que el gobierno local haga cumplir sus propias leyes nacionales.
Por la otra parte, la secretaria de Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, ratificó el contacto telefónico mediante un mensaje breve, donde mantuvo una postura crítica frente a la gestión de las protestas en el país centroasiático.
«He hablado con el ministro de Exteriores Araqchi y le he dicho directamente: el Gobierno iraní debe poner fin de inmediato a la violencia, defender los derechos y libertades fundamentales y garantizar la seguridad de los ciudadanos británicos»
, declaró la funcionaria, denunciando lo que describió como un «asesinato y represión brutal» contra ciudadanos pacíficos.
Escalada diplomática con potencias europeas
La fricción diplomática no se limita a Londres. Las autoridades de Teherán citaron formalmente al embajador británico, Hugo Shorter, para expresar su enérgico rechazo por el retiro de su pabellón nacional, a pesar de que este ya fue reinstalado en el edificio. Adicionalmente, la cartera liderada por Araqchi extendió las protestas hacia los embajadores de Alemania, Italia y Francia, a quienes se les proyectó material audiovisual sobre lo que el régimen considera «violencia de los alborotadores», exigiendo el cese de los comunicados oficiales de respaldo a las movilizaciones.
En estas reuniones, los representantes de la república islámica fueron informados de que cualquier soporte, ya sea político o a través de medios de prensa, es considerado por Irán como una injerencia inaceptable que atenta contra su seguridad interna. Los diplomáticos europeos fueron instados a comunicar esta postura de forma inmediata a sus respectivos gobiernos.
La situación humanitaria sigue siendo crítica según reportes externos. La organización Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Noruega, ha contabilizado al menos 648 manifestantes fallecidos desde que iniciaron las protestas el pasado 27 de diciembre. Por su parte, la entidad HRANA, radicada en Estados Unidos, sitúa la cifra en 646 muertos, especificando que en este total se incluyen 133 efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado.
El descontento social tiene raíces profundas en la crisis económica que golpea a la población. El rial, moneda nacional de Irán, ha experimentado caídas históricas en su valor, mermando el poder adquisitivo de millones de personas. Este escenario se ve agravado por el endurecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos, que junto con Israel, ha puesto la mira nuevamente en el programa nuclear iraní. Cabe recordar que el pasado mes de junio, una serie de bombardeos en este contexto resultaron en la muerte de aproximadamente mil personas.
Fuente: Infobae