Momentos de terror, gritos y una profunda incertidumbre marcaron la jornada del 12 de enero, cuando una ola gigante impactó con violencia en las playas de la Costa Atlántica argentina. El fenómeno, identificado preliminarmente como un meteotsunami, dejó un saldo trágico de una persona fallecida, más de treinta heridos y la evacuación urgente de balnearios en localidades clave como Santa Clara del Mar y Mar del Plata.
La severidad del evento obligó a una respuesta inmediata de los cuerpos de socorro, mientras bañistas y residentes intentaban comprender la magnitud de lo que ocurría. Varios testigos compartieron relatos estremecedores sobre el incidente que transformó una tarde de descanso en una emergencia costera.
Relatos de angustia en Santa Clara del Mar
Mercedes, habitante de Mar Chiquita, describió el caos inicial que se vivió en Santa Clara:
“Solo escuchamos el griterío y, al acercarnos, vimos cómo sacaban a muchas personas del agua. Nadie entendía con claridad qué estaba pasando”
. Según su testimonio, entre 10 y 15 personas tuvieron que ser rescatadas en un lapso de apenas 30 minutos. La situación fue especialmente traumática para los niños; Mercedes relató que sus sobrinos, aterrados, preguntaron a un socorrista si debían retirarse:
“Preguntaron a un guardavidas si debíamos irnos y les respondió que sí, que debían volver a sus casas”
. Durante esa media hora, la tensión fue absoluta.
La residente detalló que el despliegue de ambulancias fue masivo, ya que muchos de los rescatados presentaban cuadros de descompostura física y requirieron atención en enfermería. La respuesta de seguridad fue drástica:
“Luego colocaron la bandera roja, nadie podía entrar al agua. Los guardavidas tocaban el silbato ante cualquier intento y no permitían que nadie se acercara al mar”
, explicó Mercedes.
Reflexionando sobre su propia seguridad, la mujer mencionó que salió del mar poco antes del impacto:
“Habíamos estado en el agua hasta las cinco menos cuarto. Nos metimos varias veces por el calor, pero era peligroso porque el mar te arrastraba enseguida”
. En las cercanías de Mar Chiquita, la fuerza del agua alcanzó las zonas de bajada a la playa, llevándose consigo múltiples objetos personales de los turistas.
La respuesta de los rescatistas
La naturaleza repentina de la ola dificultó las labores preventivas. Mercedes enfatizó que nunca había presenciado algo similar en Santa Clara, notando que, aunque los rescates aislados ocurren, jamás se había visto a tantas personas de todas las edades siendo sacadas del mar en solo diez minutos. Solo después comprendió que la ola había tomado por sorpresa a todos, anulando cualquier capacidad de reacción.
Por su parte, Nahuel Nardone, representante del Sindicato de Guardavidas, confirmó que las alertas se activaron mediante los sistemas de radio cuando el agua invadió la zona seca, a pesar de que el mar se encontraba en fase de bajante.
“Mediante los llamados de radio que tenemos nosotros, hoy en Mar del Plata se empezaron a activar los protocolos en algunos sectores, ya que una ola invadió la zona donde estaban los bañistas con el mar retirado en bajante. No se esperaba este tipo de evento porque la bajante ya era bastante retirada”
, señaló Nardone.
El impacto no solo afectó a las personas, sino que causó daños materiales significativos. Nardone explicó que la ola arrastró heladeras, reposeras, sombrillas y otros objetos que se convirtieron en proyectiles peligrosos. Comparó la situación con eventos que ocurren en Brasil, específicamente en Río de Janeiro, destacando que este fenómeno es extremadamente inusual en Mar del Plata fuera de contextos de mareas altas o sudestadas.
Señales de alerta y el retroceso del mar
Alejandra, quien disfrutaba de la playa con sus amigas, relató cómo el mar dio señales previas de la anomalía. Debido al intenso calor, se encontraban en el agua cuando notaron algo extraño:
“Ay, cómo se está retirando el mar”
, comentó una de ellas. Al observar hacia la escollera, confirmaron que el agua retrocedía aproximadamente entre cinco y seis metros, lo que las obligó a caminar mar adentro para encontrar profundidad.

Minutos después, la calma se rompió. Alejandra recordó que el nivel del agua comenzó a subir de forma acelerada.
“Ay, Ale, me está dando miedo”
, expresó su amiga cuando el agua, que inicialmente les llegaba a la cadera, subió rápidamente hasta el pecho. Al intentar salir, se encontraron con una escena de evacuación masiva en la orilla: multitudes corriendo y objetos como sandalias y juguetes de niños flotando a la deriva.
Al reencontrarse con su esposo, este le informó que el mar había avanzado tanto que la sombrilla, originalmente bien ubicada, terminó diez metros más arriba de su posición inicial.
“Muchos se preguntaban si podía tratarse de un tsunami o si era una ola grande, o quizá dos olas que hicieron subir el agua mucho más de lo habitual”
, recordó Alejandra sobre las dudas de los presentes.
Condiciones climáticas extremas
El clima continuó siendo hostil tras el impacto, con un cambio brusco en la dirección del viento y un cielo que se nubló rápidamente, aunque el calor persistía. En la zona sur de Mar del Plata, el testigo Claudio relató una experiencia similar en un área de mar abierto sin escolleras.

Claudio notó que, a pesar de la marea baja, el mar se había retirado de forma excesiva, dejando canales marcados en la arena. Al ingresar al agua, sintió una fuerza inusual que lo succionaba hacia adentro:
“Decidí salir porque podía complicarse… Cuando me di vuelta para salir, vi que toda la gente en la costa recogía sus cosas y el agua había traspasado la línea de sombrillas”
.
Un evento sin precedentes en la región
El testigo enfatizó la rareza de lo vivido:
“No recuerdo haber vivido algo así antes. Esto no es tan común”
. Explicó que la costa atlántica argentina no suele tener variaciones de marea tan bruscas como Puerto Madryn o Las Grutas. Además, destacó que la temperatura de ese día alcanzó los 38 °C (100,4 °F), un registro absolutamente atípico para la ciudad de Mar del Plata.
- Fallecidos: 1 persona.
- Heridos: Más de 30 personas reportadas.
- Localidades afectadas: Santa Clara del Mar, Mar del Plata y Mar Chiquita.
- Temperatura registrada: 38 °C.
El balance final confirma que más de treinta personas resultaron heridas. El desalojo preventivo y total de balnearios en Santa Clara del Mar fue una medida crucial para mitigar el riesgo de una tragedia mayor ante un mar que, en cuestión de instantes, retrocedió más de cinco metros para luego avanzar con una fuerza devastadora sobre la línea de playa.
Fuente: Infobae