El presidente de la República, Gustavo Petro, emitió una contundente respuesta el lunes 12 de enero de 2026 ante el planteamiento realizado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) sobre la creación de un denominado “acuerdo nacional”. El mandatario rechazó la iniciativa tras señalar que el grupo armado ha sido el responsable de socavar los intentos previos de acercamiento y de traicionar el compromiso de pacificación con el que su administración inició su gestión en el poder.
A través de su perfil oficial en la plataforma X, donde cuenta con una audiencia de más de 8,1 millones de seguidores, el jefe de Estado fue enfático al cuestionar la coherencia de la organización guerrillera. En sus declaraciones, el mandatario colombiano afirmó que:
“se ofreció un acuerdo y el ELN lo destruyó a sangre y fuego, matando humildes campesinos”
. Esta fuerte reacción se produce después de que el grupo insurgente difundiera una misiva invitando a diversos sectores sociales y políticos a un pacto nacional, precisamente en un periodo sensible marcado por las próximas elecciones al Congreso y la primera vuelta presidencial.
Condiciones estrictas para el diálogo
La postura de Gustavo Petro no se limitó al reproche, sino que estableció requisitos innegociables para mantener cualquier tipo de proceso de diálogo con la organización armada. El mandatario fue claro al señalar que no habrá avances sin un cese real de las prácticas delictivas y el fin de la afectación a la infancia.
En su comunicación digital, el primer mandatario remarcó que la continuidad de los acercamientos depende directamente de transformaciones estructurales en el accionar del grupo irregular. Al respecto, Gustavo Petro subrayó:
“Ninguna negociación se puede adelantar, como las que actualmente tenemos, sin una salida real de la actividad económica ilícita y el abandono del reclutamiento de niños y la devolución de quienes se tengan”
.
De esta manera, el Ejecutivo condiciona el futuro de las mesas de conversación a hechos concretos como el abandono de las economías ilícitas, la renuncia definitiva al reclutamiento de menores y la entrega inmediata de los infantes que se encuentren en poder de la organización armada. La situación se mantiene bajo análisis mientras se desarrollan los eventos políticos derivados de este cruce de declaraciones en un año electoral determinante para el país.
Fuente: Infobae