La administración gubernamental de Bolivia y la Central Obrera Boliviana (COB), principal organización sindical del país, han formalizado un consenso para concluir las jornadas de protesta de los últimos días. Estas manifestaciones fueron organizadas originalmente para rechazar el Decreto 5503, que establecía la supresión del subsidio a los carburantes, medida que permanecerá vigente a pesar del reciente convenio.
El mandatario boliviano, Rodrigo Paz, comunicó durante la noche del domingo la resolución alcanzada con la COB. Cabe recordar que el sindicato había iniciado desde el pasado 6 de enero un llamado a realizar bloqueos de carácter indefinido en las vías de seis de los nueve departamentos que conforman el territorio nacional, tras casi un mes de tensiones sociales.
Ratificación de medidas económicas
A pesar de que el retiro de la subvención a los combustibles fue el detonante principal de las movilizaciones, el Ejecutivo consiguió preservarla en el nuevo marco legal pactado este domingo. Este resultado se dio tras una extensa sesión de diálogo en la ciudad de El Alto, donde participaron el presidente Paz, integrantes de su gabinete ministerial y delegados de la COB.
El jefe de Estado subrayó que, tras lograr una estabilización en las finanzas públicas mediante esta normativa, es fundamental implementar un nuevo decreto. En este documento se ratificará, además de la eliminación del subsidio al diésel y la gasolina, un incremento del 20 por ciento en el salario mínimo, junto con la continuidad de los bonos y ayudas para estudiantes y adultos mayores.
«Necesitamos un nuevo decreto. Bolivia necesita orden, control y estabilidad, pero sobre todo crecer, por ese motivo comenzará la etapa que dará lugar a un nuevo decreto para consolidar nuestras conquistas económicas y sociales, para consolidar el crecimiento de la patria»
según manifestó Paz en una comparecencia junto a sus ministros. El presidente aclaró que el diálogo con los sectores sociales y gremiales permitió avanzar en este nuevo articulado jurídico, el cual se comprometió a promulgar en un lapso de 48 horas. Asimismo, enfatizó que su gestión no retrocederá ante lo que denominó como «mafias que promueven el conflicto».
«Bolivia no retrocede ni un paso ni para el impulso en sus conquistas económicas ni sociales. Bolivia no negocia con los corruptos, por eso ya estamos metiendo a varios a la cárcel»
sentenció el gobernante.
Impacto financiero y situación actual
Este lunes, el mandatario detalló a través de sus plataformas digitales el impacto económico de las medidas. Aseguró que el Estado boliviano ha logrado un ahorro de diez millones de dólares por cada jornada sin el subsidio a los hidrocarburos. No obstante, lamentó que los bloqueos viales generaran pérdidas aproximadas de 20 millones de dólares diarios, recursos que pudieron emplearse en empleo y obra pública.
Respecto a la situación actual, Rodrigo Paz defendió que en menos de dos meses se ha estabilizado el abastecimiento de energía, el sistema bancario y el tipo de cambio del dólar. Por su parte, el representante sindical Mario Argollo hizo un llamado a las bases y a los manifestantes para deponer las medidas de fuerza en las carreteras.
«Hoy puede sentirse alegre, su lucha rindió frutos y el país se los va a agradecer»
señaló el dirigente Argollo respecto a los logros obtenidos en la negociación.
Pese al anuncio del cese de hostilidades, en las últimas horas se reportó que cerca de 30 bloqueos continuaban activos de los 70 puntos críticos registrados hasta el domingo. Estas interrupciones han dificultado severamente la conexión terrestre entre Santa Cruz, Cochabamba y La Paz, centros económicos vitales del país. Las autoridades han alertado que estas protestas no solo trajeron pérdidas financieras, sino también una preocupante escasez de víveres y productos esenciales en el mercado interno.
Fuente: Infobae