La dermis funciona como un espejo constante de nuestras rutinas diarias, manifestando síntomas que frecuentemente ignoramos o vinculamos erróneamente con el envejecimiento o la herencia biológica. De acuerdo con la doctora Alexia Lei, especialista en medicina estética, las acciones que realizamos cada día influyen de manera más drástica de lo que solemos admitir.
“Tu piel no está mal, tus hábitos, sí”
, manifiesta Lei en su contenido de divulgación sobre salud facial.
La profesional especifica que la presencia de imperfecciones o granos en la zona de las mejillas suele ser una consecuencia directa de deficiencias en la higiene. Entre los factores causantes menciona el móvil sucio en contacto con el rostro, el uso de brochas de maquillaje que no han sido higienizadas, la costumbre de tocarse la cara constantemente o no renovar las fundas de la almohada periódicamente. Al respecto, es tajante:
“Tu cara no está brotando por genética, sino por higiene”
.
Sobre las ojeras muy marcadas, la doctora Alexia Lei descarta que su origen sea exclusivamente un factor hereditario.
“No son heredadas. Son falta de sueño, mala recuperación y estrés acumulado”
, puntualiza la experta. Explica además que el tejido cutáneo evidencia rápidamente la carencia de descanso, señalando que
“cuando no duermes bien, tu drenaje se vuelve lento y la oscuridad aparece aunque te maquilles”
.
Otra alerta relevante son las denominadas arrugas peribucales, popularmente conocidas como el código de barras. Según la especialista, este signo no se debe únicamente a la longevidad:
“Esto no es solo por edad, es hábito”
. Acciones repetitivas como fumar, utilizar vaper o ingerir líquidos con pajitas generan líneas de expresión debido al gesto constante.
La tensión y la falta de luminosidad
La experta también analiza la formación de arrugas en el entrecejo, aclarando que esa marca profunda no surge de forma espontánea, sino por fruncir el rostro inconscientemente. Entre los motivos citados se encuentran el no utilizar gafas, manejar vehículos con tensión facial o realizar expresiones forzadas durante la actividad física.
“La arruga es solo el síntoma, la causa es la tensión diaria”
, recalca Lei.
Respecto a la piel apagada, la médica indica que el problema no siempre es la sequedad, sino la ausencia de una exfoliación adecuada y de cuidados esenciales.
“Tu piel se ve opaca cuando no exfolias, no te hidratas, no usas protector solar, no te desmaquillas bien o te maquillas encima de piel sucia”
, detalla. Su conclusión es clara:
“La piel no pierde luz por edad, pierde luz por descuido”
.
Recomendaciones para un cuidado facial efectivo
En cuanto a las prácticas de cuidado, la doctora advierte sobre fallos recurrentes en la limpieza. Asegura que el agua micelar no realiza una limpieza profunda, sino que deja restos en el cutis. Sobre la exfoliación, advierte que realizarla en exceso puede ser contraproducente, ya que existe el riesgo de romper la barrera natural de la piel. Su recomendación es limitarla a una vez por semana y mantener la limpieza general dos veces al día.
Asimismo, hace una advertencia sobre el uso de ingredientes caseros en el rostro:
- Las mascarillas con aceite de coco pueden incrementar la grasa cutánea.
- Aquellas basadas en azúcar pueden provocar microarañazos en el tejido.
Finalmente, la doctora Lei desmitifica el temor a la hidratación en rostros grasos.
“Hidrata tu piel aunque sea grasa. Hidratar tu piel no va a hacer que tu piel se vea más grasa. Es más, va a hacer que se vea más luminosa y las bases de maquillaje se van a ver aún más bonitas”
, concluye la especialista, resaltando que una hidratación correcta mejora incluso el acabado de los productos cosméticos.
Fuente: Infobae