No data was found

Jennifer Lawrence y el reto de Red Sparrow: su papel más complejo

La reconocida actriz Jennifer Lawrence ha rememorado el arduo y demandante proceso de preparación que debió enfrentar para dar vida a la protagonista de Red Sparrow (2018). Según explicó la propia intérprete, este filme ha sido, hasta el momento, el mayor desafío técnico de toda su trayectoria profesional.

Estas declaraciones tuvieron lugar en el marco de una conferencia celebrada en el 92NY Kaufmann Concert Hall de Nueva York. Durante el evento, la artista sostuvo un diálogo con el periodista y moderador Josh Horowitz, donde repasó diversos aspectos de su labor actoral.

En medio de la ronda de preguntas y respuestas, se le consultó sobre cuál consideraba que había sido el personaje más difícil de construir dentro de su amplia filmografía. La actriz, que cuenta actualmente con 35 años, señaló sin vacilar el thriller de espionaje que contó con la dirección de Francis Lawrence.

“Bueno, técnicamente hablando, Red Sparrow, porque tuve que aprender un acento ruso”, argumentó la estrella.

Jennifer Lawrence admitió que pasó por una exigente preparación para su papel en

Dentro de la trama de la película, Jennifer Lawrence asume el rol de Dominika Egorova, quien inicia como una talentosa bailarina del Ballet Bolshói. Tras sufrir una lesión que termina con su carrera en la danza, es reclutada por una organización estatal para ser convertida en una espía de élite.

El entrenamiento para este papel no se limitó únicamente al plano vocal. Antes de comenzar el rodaje, la figura de Hollywood dedicó múltiples meses a una preparación física exhaustiva para poder ejecutar las escenas de ballet que el guion exigía. En materiales extra de la edición doméstica de la cinta, la actriz enfatizó que el acondicionamiento corporal fue una prioridad absoluta desde que leyó el libreto por primera vez.

“Parte de la preparación para Dominika fue el entrenamiento físico con el ballet. Era algo en lo que pensaba constantemente durante todo el guion”, manifestó Lawrence.

Jennifer Lawrence estaba preocupada por las escenas de ballet. (Captura de video)

Un régimen de entrenamiento riguroso

La intensidad física del personaje fue corroborada por Kurt Froman, quien trabajó como coreógrafo asociado en el proyecto. Froman reveló que la rutina de trabajo con la actriz era sumamente estricta, con sesiones de:

  • Seis días a la semana.
  • Tres horas de entrenamiento diario.

El objetivo principal de Froman no era transformar a la actriz en una bailarina de nivel profesional, sino asegurar que su lenguaje corporal, postura y movimientos fueran totalmente creíbles para alguien con un pasado en la danza clásica de alto rendimiento.

Aunado al esfuerzo técnico y físico, la intérprete tuvo que someterse a una dieta mucho más restrictiva durante una parte de la filmación. Lawrence admitió que este proceso resultó ser una experiencia bastante inusual y complicada para ella en comparación con otros rodajes.

Jennifer Lawrence se sometió a una estricta dieta para

En una entrevista otorgada a la revista Vanity Fair durante la promoción del estreno, la actriz detalló sus sensaciones respecto a este régimen alimenticio:

Red Sparrow fue la primera vez que realmente tuve hambre y fui disciplinada. No puedo estar en personaje como una ex bailarina y no sentirme como una ex bailarina”.

A pesar de que la dieta era fundamental para la construcción de Dominika Egorova, la actriz aclaró que no le resultaba cómodo mantenerla durante todo el periodo de grabación. Por esta razón, la producción optó por una estrategia logística específica: filmar primero las secuencias de baile.

“Rodé primero las escenas de danza para poder volver a comer como lo hago normalmente durante el resto del rodaje. No puedo trabajar estando a dieta. Tengo hambre, estoy de pie todo el tiempo y necesito más energía”, confesó con franqueza.

Jennifer Lawrence rodó primero las escenas de ballet para poder tener energía el resto del rodaje. (Captura de video)

Equilibrio entre el cine comercial y de autor

En su reciente intervención en Nueva York, Jennifer Lawrence analizó este trabajo desde una óptica retrospectiva. La actriz situó esta experiencia dentro de una carrera profesional que ha sabido navegar entre producciones de gran escala comercial, como The Hunger Games (Los Juegos del Hambre), y propuestas con un enfoque más artístico o de autor.

Desde su lanzamiento en el año 2018, la cinta generó diversas conversaciones en la industria, centradas tanto en la crudeza de su narrativa como en el compromiso físico demostrado por su protagonista. Años después de aquel estreno, Lawrence recuerda el proceso destacando los retos técnicos puntuales, manteniendo un enfoque profesional sobre la preparación que requirió este papel clave en su historial cinematográfico.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER