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Crisis en Bolivia: peruanos atrapados y grave impacto en el comercio

La inestabilidad social y las dificultades económicas que sacuden a Bolivia han empezado a proyectar sombras críticas sobre el territorio de Perú. Debido a las intensas jornadas de protesta y bloqueos de vías liderados por la Central Obrera Boliviana (COB), no solo se ha detenido el flujo comercial transfronterizo, sino que una cifra considerable de ciudadanos peruanos se encuentra actualmente varada en La Paz y en diversos puntos de la frontera, coincidiendo con la temporada de mayor afluencia turística hacia el salar de Uyuni.

En apenas seis días de manifestaciones, las autoridades y gremios empresariales estiman perjuicios económicos que superan los 600 millones de dólares dentro del país altiplánico. No obstante, el daño cruza las líneas fronterizas, pues la interrupción de las carreteras que conectan con Perú y Chile ha frenado en seco el transporte de mercancías pesadas y el traslado de pasajeros, perjudicando directamente a ciudadanos peruanos que se trasladaron por motivos de trabajo o turismo.

Travesías a pie y tensión en las fronteras

El incremento de las medidas de fuerza ocurrió precisamente cuando el salar de Uyuni recibía a miles de visitantes extranjeros. Muchos viajeros peruanos quedaron atrapados ante la cancelación rotunda del servicio de transporte interdepartamental. Ante la desesperación provocada por el cierre de rutas, diversos grupos de turistas intentaron avanzar a pie por zonas rurales, enfrentando peligros significativos en áreas de conflicto.

Se han reportado episodios de tensión protagonizados por facciones movilizadas, específicamente los conocidos como Ponchos Rojos, quienes habrían atacado con piedras a las unidades de transporte que buscaban avanzar. Una ciudadana peruana relató su difícil experiencia tras lograr cruzar finalmente hacia el lado peruano en Desaguadero:

“Acabo de llegar, he caminado desde las 2 de la mañana. De donde nos dejó el carro hasta Desaguadero hemos llegado más o menos a las 8 de la mañana. El carro nos hizo dar vueltas, los ponchos rojos estaban por todo lado, nos han apedreado, está fuerte la huelga”.

Frente a este escenario, los compatriotas afectados claman por la intervención de las autoridades peruanas para asegurar un retorno seguro, mientras el paso fronterizo continúa presentando interrupciones de manera intermitente.

Cifras del comercio binacional en riesgo

La Cámara Boliviana de Transporte ha confirmado que la inhabilitación de las rutas hacia Perú ha generado una parálisis total en las operaciones de carga. El impacto es profundo para ambas naciones, considerando el dinamismo del intercambio comercial que se ha visto interrumpido.

  • En el año 2023, el comercio entre ambas naciones sumó un total de 1.400 millones de dólares.
  • Perú adquirió bienes de origen boliviano por un valor de 871 millones de dólares, destacando la soya y sus derivados.
  • Por su parte, Bolivia compró a Perú productos por 533 millones de dólares, incluyendo insumos como acero, textiles y plásticos, según los registros del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).

Este nuevo bloqueo representa una amenaza crítica para las pequeñas y medianas empresas peruanas, que ya han visto debilitado su flujo comercial en años anteriores debido a crisis similares en la frontera común, profundizando la caída de la actividad económica regional.

Contexto económico y transición política en Bolivia

La actual convulsión en Bolivia no es un evento aislado; se enmarca en una crisis financiera severa caracterizada por la escasez de divisas, la reducción drástica de las reservas internacionales y problemas logísticos para sostener las importaciones. Esta fragilidad estructural explica, en gran medida, por qué el comercio con Perú ha mostrado una tendencia a la baja desde el año 2021.

En el ámbito político, el país vecino atraviesa un cambio histórico. Tras los comicios del 17 de agosto de 2025, las cifras preliminares posicionan a los candidatos de derecha Rodrigo Paz Pereira y Jorge “Tuto” Quiroga al frente del escrutinio. Este resultado marcaría el fin de más de dos décadas de dominio del bloque socialista. Se prevé que una eventual segunda vuelta electoral en el mes de octubre defina el futuro de la economía boliviana y sus relaciones con socios estratégicos como el Perú.

Especialistas sugieren que un cambio de modelo podría ofrecer mayor previsibilidad para el comercio exterior, aunque recalcan que cualquier mejora dependerá de la capacidad del nuevo gobierno para pacificar el país y garantizar la libre transitabilidad en las carreteras. Mientras tanto, el sector turístico y los transportistas peruanos permanecen a la expectativa de una solución que detenga el impacto de la crisis interna boliviana en sus operaciones.

Fuente: Infobae

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